GASTOS MODERADOS POR FALTA DE PLATA

GASTOS MODERADOS POR FALTA DE PLATA

Solo en las vallas, pasacalles y pendones que se vieron en Cali, los aspirantes a la Cámara y el Senado gastaron más de 300 millones de pesos.

08 de marzo 1998 , 12:00 a. m.

En esta ciudad se instalaron 35 vallas. El costo promedio de una valla de cuatro metros por dos de ancho es de 336.000 pesos, es decir, que en esta clase de publicidad los candidatos gastaron 11 760.000 pesos.

Se colocaron también 2.900 pasacalles; el de seis metros de largo cuesta 70.000 pesos, significa que se invirtieron en total 203 millones de pesos.

De acuerdo con el reporte de la Secretaría de Ordenamiento Urbanístico, se instalaron 1.963 pendones, cada uno tiene un costo promedio de 40.000 pesos. La inversión alcanzó entonces los 78 520.000 pesos.

Pero los candidatos también podían acceder a la prensa o a la radio. La reglamentación del Consejo Nacional Electoral permitía hasta 45 cuñas radiales diarias en ciudades grandes Como Bogotá y Cali. En esta ciudad ningún aspirante recurrió a las 45 cuñas permitidas, quien tenía suficiente dinero solo utilizó 10.

Una cuña de 15 segundos en un noticiero de la mañana, de alta sintonía, tuvo un costo de 81.180 pesos; si durante las dos últimas semanas se intensificaron las promociones, el promedio gastado por un candidato que no tuvo problemas con la financiación de su campaña fue de 8 118.000 pesos.

Los avisos más buscados en la prensa fue los de cinco centímetros por 1 en primera página; si era en blanco y negro costaban 104.975 pesos. Publicar un aviso diario durante las dos últimas semanas representó una inversión de 1 049.750 pesos.

Si el aviso publicado fue de cinco centímetros por 1 en primera página, pero a color, el valor pagado se elevó a 147.900 pesos.

Pero no todos los aspirantes al Congreso pudieron invertir millones de pesos en publicidad, algunos solo tuvieron para imprimir plegables con su programa de gobierno. Otros que lograron mayores contribuciones no alcanzaron ni siquiera el tope permitido para la financiación de sus campañas.

El Consejo Nacional Electoral determinó un gasto hasta de 265 millones de pesos para los aspirantes al Senado y de 200 millones para la Cámara.

Casa hipotecada Roy Barreras, un liberal independiente que aspira a la Cámara, hipotecó su casa y pignoró su carro. Las hipotecas fueron para conseguir un crédito en el Banco de Occidente.

Los asesores de Barreras estiman que no alcanzaron a gastar los 75 millones de pesos; 45 de esos millones se invirtieron en publicidad.

Los recursos salieron de algunos empresarios y de la administración del dinero se encargó las fiduciaria Granahorrar.

Barreras recurrió a 100 pasacalles, 2.000 afiches, cuatro vallas grandes y seis pequeñas. Para los avisos de prensa iba de la mano con Claudia Blum, quien aspira al Senado; ella pagó los avisos más costosos. Las cuñas radiales se intensificaron en los 10 últimos días por cinco emisoras básicas.

Mandó a elaborar 30.000 recordatorios con el rostro suyo y el de Claudia para guardar en la billeteras; costaron 500.000 pesos. Los 1.300 sellitos fueron regalados.

Por la sede le cobraron 1 500.000 pesos mensuales; el contrato fue por tres meses y contó con ocho personas de planta que devengaban más del salario mínimo.

Sin dinero Agustín Lagos, un profesor nariñense que aspira a la Cámara por el Movimiento de Participación Ciudadano, solo contó con seis millones de pesos para su campaña. Un millón lo colocó él, los otros cinco millones se los dio su paisano, el senador Parmenio Cuéllar.

Con ese dinero mandó a imprimir 10.000 plegables donde explica su programa de Gobierno; 10.000 tarjetas con su nombre y número del tarjetón y 2.000 cartas abiertas a los estudiantes y profesores de las Universidades Santiago y Libre.

Los afiches los mandó Cuéllar desde Nariño, pero la plata no alcanzó para mandarlos a pegar; pedían 100.000 pesos por noche de trabajo.

Aunque intentó exponer sus ideas por la radio y los noticieros regionales de televisión, no fue escuchado. En las emisoras le decían que solo los que pagaban publicidad eran entrevistados y en televisión solo lo atendió el Noticiero 90 minutos. Al final alcanzó a invertir 200.000 pesos en cuñas radiales.

Entre los actos sociales se organizó un desayuno y reuniones en los barrios, donde el gasto los representaba el alquiler de sillas y los refrigerios.

Su oficina funcionó como sede y solo contrató a una secretaria.

Para este domingo alquiló dos buses y cuatro taxis; cada bus cobra 70.000 pesos por la jornada y el taxi 60.000.

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