SHAKIRA BILINGUE

SHAKIRA BILINGUE

Ante eso -el nuevo disco- lo único que podía hacer era intentar ser yo misma.

24 de septiembre 1998 , 12:00 a.m.

Las primeras versiones de arias famosas grabadas por Enrico Caruso: Vesti la giubba o La donna e mobile, siguen fieles a su idioma original. Ni siquiera a los tres tenores comerciales que andan en maratón por el mundo cantando con cualquiera que les pague, se les ha ocurrido traducirlas para que los espectadores las entiendan a plenitud.

En el decenio de los 30, un son delicioso de Moisés Simons se propagó por los Estados Unidos en la versión de Don Aspiazu-Machín y por Europa con Rita Montaner. Los tangos de Carlos Gardel se apoderaron de tal manera del planeta, que Finlandia los exaltó como el baile nacional. La canción ranchera o el bolero exportados al Japón encontraron intérpretes nipones que los reproducen sin entender su contenido.

En tiempos más recientes, artistas de diversa procedencia y estilo, tales como Frank Sinatra, Domenico Modugno, Edit Piaf, Camarón de la Isla, Fela Ransone Kuti, de Africa, o Los Beatles, de Inglaterra, jamás necesitaron de versiones en otro lenguaje para ser muy apreciadas en todo el mundo. Por este mundo ancho y ajeno , todavía navegan las tonadas de Zorba el griego, La pollera colorá, La guantanamera o la canción de El padrino, sin que los públicos demanden la adaptación comprensible de sus textos.

Por qué han ganado audiencia universal estos artistas o los aires musicales de diversas naciones? Simplemente por la jerarquía de su música o la belleza integral de su interpretación. Al público lo que más le interesa es la música. La letra que acompaña una melodía se presiente y, si gusta demasiado, entonces cada quien busca su traducción, pero esa limitación no desvela a la generalidad de los oyentes.

Me se traba la lengua Shakira Mebarak Ripoll, en una entrevista muy sustanciosa con Andrés Zambrano para EL TIEMPO (domingo 20 de septiembre de 1998), deja traslucir que está bregando con muchos cambios simultáneamente: adaptación a su nueva sede en Miami, acomodo a otro código ciudadano, aprendizaje de otras costumbres, transformación de imagen, tanteo de nuevos públicos, experimentos con técnicas de sonido y la relación con otros empresarios más ambiciosos.

Todas las transmutaciones anteriores nos parecen justificadas en una persona inquieta, pero no comprendemos la azarosa decisión de cantar en un idioma extraño para ella, solo por la manía tan gringa de superar la respetable cifra de cuatro millones de copias vendidas. Puede peligrar su identidad por dejar satisfecha a su transnacional de turno.

Shakira es una de las pocas artistas que a su edad parecen poseer solidez y claridad en su criterio y ser dueñas de su propio destino. Esta concesión me parece contraria a sus principios y deleznable, porque su propia experiencia, cuando cantó en portugués para el Brasil, nunca tuvo tanta transcendencia como en el mismo país. La gran acogida la tuvo su disco original grabado en español.

Shakira tiene muchas cualidades a su favor: talento para componer, gran simpatía, mucha sensibilidad, voz singular engoladita bien colocada y bien manejada, sentido del ritmo, expresividad y conexión con un público que la adora. Necesita cantar en inglés deficiente las probablemente desaliñadas traducciones de Gloria Stefan, que jamás se ha distinguido como literata? Shakira, esas aventuras hay que dejárselas a Julio Iglesias, quien no tiene voz ni creatividad.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.