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ENERGÍAS A SU FAVOR

ENERGÍAS A SU FAVOR

Si usted es una persona escéptica, que solo cree en los números redondos y en lo que puede ver y tocar, que se ríe de los que hablan de las energías y fuerzas del cosmos, no pierda su tiempo. Esta nota no le interesa.

Pero si cree que en el cosmos existen energías, que esas mismas energías están en usted, y que usted las puede aprovechar para un mayor bienestar, entonces escuche lo que cuenta Alberto Rodríguez, estudioso de la cultura milenaria china, conocedor del I-Ching, el Feng-Shui y el Quing-Go. Escúchelo, y trate de aplicarlo a su vida cotidiana. Porque, de lo que se trata aquí es de buscar la confluencia de energías positivas, la concordancia entre el tiempo y usted, y el equilibrio entre el yin y el yang, entre usted y su medio.

Y convénzase de que estos no son cuentos chinos . Es un movimiento en el ámbito mundial, y, de hecho, en la última década, los más grandes constructores consultan con especialistas en Feng-Shui antes de iniciar un proyecto arquitectónico. Porque la energía también se mueve o se obstaculiza en las paredes, en los colores, el movimiento de la luz y la presencia de sombras. Y todo esto es importante para lograr la armonía, el equilibrio y el bienestar.

Ahora bien, de lo que se trata hoy es del Quing-Go. También una ciencia china, de más de 5.000 años de antigedad, a la que acudían los emperadores para programar sus actividades tanto de paz como de guerra.

El Quing-Go, en una palabra, es el equilibrio entre el yin y el yang en el cuerpo, lográndolo a través de la coordinación entre el movimiento y la respiración. Entran allí múltiples conceptos, tales como el manejo del tiempo, establecido éste a partir del minuto en que se levanta el sol, y de acuerdo con las fases de la luna.

Días de luna Pero no vayamos con demasiada prisa y, más bien, comencemos desde el principio.

Así, lo primero que se debe saber, y aceptar, es que existen días exitosos y días menos afortunados. Existen momentos del día propicios para ahorrar, y otros para emprender negocios y triunfar con ellos. Hay también instantes en los que usted puede dominar, convencer o conquistar, y otros en los que es mejor meterse debajo de la ducha, escuchar música, dedicarse a leer o simplemente dormir.

El primer cálculo tiene que ver con la luna y sus fases. A partir del primer día de luna (25 de mayo fue luna nueva), se cuentan los siguientes días positivos o benéficos: primero, cuarto, sexto, séptimo y octavo, 13 y 14, 16 y 17, 19, 21, 22, 26 y 28. Este ciclo se repite, mes a mes, comenzando siempre con el primer día de la luna nueva.

Pero igualmente cada día tiene sus momentos propicios, y éstos comienzan a contarse a partir del momento en que sale el sol.

Demos como ejemplo la ciudad de Bogotá. Se debe tener en cuenta que, cada cuatro o cinco días, se corre en uno o dos minutos el momento en que sale el sol.

El primero de junio, siempre en Bogotá, el sol salió a las 5.43 a.m.; el 5 de junio, salió a las 5.44; el 11, la hora prevista es a las 5.45. Posteriormente, en los días 16, 21, 25 y 30, irá atrasándose de un minuto para acabar saliendo, el 3 de julio, a las 5.49 a.m.

De 24 en 24 Pues bien. A partir del momento en que sale el sol, se deben contar ciclos de 24 minutos cada uno, durante los cuales irán variando las energías.. Se debe pensar, sin embargo, que esta cuenta no tiene la precisión matemática ya que puede variar en uno o dos minutos, según distintas circunstancias, entre ellas la fecha. Así, se tiene que: Durante los primeros 24 minutos después de la salida del sol, no se registra ni el yin ni el yang. Durante ese ciclo, nada de lo que se emprenda tendrá éxito. Se debe mantener la mente quieta y procurar no hacer ni programas ni planes.

Vienen los siguientes 24 minutos. Entra la energía yang. La mente se encuentra inestable; es un momento durante el cual no se le debe poner atención a las personas: hablan mal, critican, hacen promesas que no cumplen. Es, en cambio, un momento propicio para la acupuntura o para tratar problemas de salud.

Los 24 minutos siguientes, y ya estamos a las 6.31. Es doblemente yang, La energía es de conflicto. Es cuando ocurren las peleas, los accidentes, actos de violencia. Si está resfriado, es un momento propicio para tratarse con un baño de agua fría. Puede también meditar con el fuego, lo que le ayudará a elevar sus energías, sobre todo cuando se encuentra poco dispuesto a la actividad. Con el mantra RAM, usted propiciará la actividad y se volverá a impulsar hacia el éxito.

El primer ciclo yin sigue hacia las 6.55, y dura 24 minutos. Los siguientes 24 minutos son también de energía yin, y son realmente los más propicios para ejecutar todo lo que tiene planeado. Si emprende un negocio a ese momento, tendrá éxito. Lo mismo si comienza una conquista, se presenta a un nuevo empleo, trata de vender una propiedad, compra otra. Todo le será benéfico. Tenga en cuenta, sin embargo, que durante los primeros 24 minutos le será propicio iniciar actividades de plazo inmediato, mientras que, el lapso siguiente, usted lo reservará para actividades a largo plazo: iniciar un negocio, casarse, cambiar de casa.

Esta cuenta, la puede llevar a lo largo del día y de la noche. Esto significa que los momentos más propicios coincidirán con las horas impares, comenzando a contar cinco minutos antes de la hora, y agregando 44 minutos más. Para mayor claridad, le será más fácil lograr sus objetivos entre las 9 menos 5 y las 9 y 44; 11 menos 5 y 11 y 44...

Hay mucho más Si usted ha logrado seguir hasta este momento los consejos de Alberto Rodríguez, ya tiene un buen bagaje para lograr equilibrar sus energías. Sin embargo, quedan muchas otras condiciones para realmente alcanzar el bienestar.

Una de ellas, es el manejo de la respiración. Aquí, deben distinguirse dos ciclos: Durante los primeros 14 días después de iniciarse la luna nueva: los tres primeros días se inician con energía yin, los tres siguientes con yang, alternándose así hasta la luna llena.

A partir del día de luna llena, los tres primeros días comienzan con energía yang, y los siguientes con yin, siguiendo este ritmo hasta que, de nuevo, aparezca la luna en su primer día creciente.

En cualquiera de los dos casos, el yin y el yang se van alternando cada dos horas. Este es un ejemplo; primer día de luna llena: de 5.43 a 7.43, yang; de 7.43 a 9.43, yin, y viceversa.

Todos estos cálculos conforman un delicado tejido de cifras y energías. Adónde conducen? A lograr equilibrar el sentido de la vida. Cuando usted necesita planificar proyectos importantes a largo plazo, busque las horas y momentos yang. Durante los intervalos yin, haga diligencias cotidianas tales como ir al banco, leer la prensa.

Tenga en cuenta, de todos modos, que la energía yin es propicia para el ahorro mientras que, durante la yang, usted se debe amarrar el cinturón para no desbocarse en sus gastos. Otro detalle: durante los momentos yin, busque ayudar a otros. Estas son oportunidades que despierta una reacción causa efecto: lo que da se le retribuye, lo que contribuye aún más a atraer las buenas energías a su favor...

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