ROBOS, DESANGRE DE LOS SUPERMERCADOS

ROBOS, DESANGRE DE LOS SUPERMERCADOS

Un hueco financiero de grandes proporciones ocasionan cada año a las tiendas de comercio los robos, daños y el mal uso de los productos dentro de los establecimientos.

06 de julio 1998 , 12:00 a. m.

En Colombia, algunas compañías contabilizan este tipo de pérdidas dentro de las provisiones que deben hacer cada año para sus gastos imprevistos.

En algunos casos estas cifras son tan altas que alcanzan hasta un tres por ciento de los ingresos totales que las empresas perciben al año.

El tema se ha vuelto de tales dimensiones, que hoy constituye materia obligada de investigación por parte de los expertos en el tema del comercio.

Y este año será uno de los principales tópicos que se analizarán durante Góndola 98, la feria que se inicia este miércoles en Bogotá, organizada por Fenalco.

Una experta en el tema tendrá a su cargo la presentación de una de las más recientes investigaciones que sobre este aspecto se han realizado en el mundo.

Se trata de la mexicana Cecilia Margaona, quien se ha especializado en este tema y que ha publicado varios libros sobre lo que se denomina Control de mermas y que incluye no sólo los hurtos dentro de los establecimientos sino también las fallas operativas que ocasionan pérdidas.

Una investigación realizada por Antad, un instituto especializado en el tema de las mermas, señala que en los establecimientos consultados, por cada peso vendido, 1,39 centavos se fue en pérdidas, mientras que la proporción sobre cada peso de utilidad ascendió a 20,43 centavos.

Entre los establecimientos encuestados, las pérdidas sobre los inventarios alcanzaron un 9,55 por ciento del total y por cada peso gastado en la operación, 1,74 centavos se utilizó para la prevención de pérdidas.

De acuerdo con la investigación internacional, realizada con el propósito de determinar las causas de las pérdidas, la primera está relacionada con los hurtos que realizan los propios empleados del establecimiento.

Allí están radicadas el 41 por ciento de las pérdidas, y según la experta mexicana, es uno de los factores que se puede controlar mediante la aplicación de adecuadas estrategias de control.

Entre las fórmulas para combatir esta causa la experta sugiere afinar los instrumentos de selección de los colaboradores.

Aquí se incluyen aspectos como la necesidad de exigir la mayor calidad e idoneidad al personal que se contrate, verificando los antecedentes laborales, obteniendo referencias personales y realizando pruebas sicológicas que permitan determinar el comportamiento del individuo y garantizar su idoneidad.

Otro de los aspectos que mayores pérdidas ocasiona a los supermercados es el hurto por parte de los clientes.

Las estrategias de los usuarios del comercio para hurtar artículos dentro del almacén varía dependiendo del ingenio y de la efectividad de los mecanismos de control establecidos por las empresas.

Sin embargo, persisten estrategias típicas como los clientes que refunden entre su ropa los artículos robados para evitar su detección por parte de los guardias de seguridad.

Pero el ingenio de algunos clientes ha llegado hasta cargar bebés con mercancías hurtadas o aparentar embarazos a partir de los productos obtenidos durante el recorrido por el almacén.

Para contrarrestar estas pérdidas, algunos empresarios en Colombia han optado por incluir en los productos sistemas de información que son leídos por máquinas a la salida de los almacenes, delatando así a los clientes ladrones.

A esto se suma otro tipo de vigilancia que no tiene que ver directamente con guardias de seguridad sino con empleados que le hacen un seguimiento estricto a los clientes para procurar que se disminuya el nivel de robos.

Pero no todas las pérdidas están relacionadas con robos. Un alto porcentaje radica en el uso inadecuado de los productos, su mal manejo dentro del almacén o su consumo por parte de los clientes, durante el tiempo que están en el establecimiento.

En este caso, la recomendación es mejorar los procesos tecnológicos y manuales, y procurar una capacitación del personal que está encargado del manejo de los productos con el fin de reducir estas pérdidas.

RECUADRO Las 10 causas La investigación realizada por Impulsora de Ventas encontró las diez primeras causas de pérdidas en los establecimientos de comercio.

La primera causa está generada por el personal vinculado con la compañía, es decir, se trata de robos internos.

En segundo lugar están los hurtos que realizan los clientes ante los descuidos del personal del almacén, o aprovechando cualquier oportunidad.

Los errores en la facturación de los productos o en su remarcación, es otro de los factores que mayores pérdidas ocasiona a los supermercados. Otro aspecto relacionado con la tecnología, que ocasiona desperdicio es la lectura incorrecta o inadecuada de los precios, por parte de los equipos utilizados en el procesamiento de precios.

A estos cuatro factores se suman otros relacionados con el manejo inadecuado de los inventarios como las roturas, la evaporación o deshidratación de los productos, la recepción inadecuada o la mercancía que se deteriora con el tiempo o por el mal uso.

También juega un papel importante el consumo de los productos durante el tiempo que los clientes utilizan para realizar su recorrido dentro de los establecimientos comerciales.

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