CAOS POLÍTICO SE VOLVIÓ CAOS ECONÓMICO

CAOS POLÍTICO SE VOLVIÓ CAOS ECONÓMICO

Modelo de desarrollo Debemos tener un modelo propio basado en nuestras realidades y no en etiquetas foráneas. Nuestro modelo debe sustentarse en una manejo económico serio,claro y equitativo. Crecer concentrando la riqueza en pocas manos es agresivo e injustificado. Debemos ofrecer oportunidades de empleo estable, de conocimientos e información para todos. Los ajustes económicos los comenzaré a aplicar desde el siete de agosto, para bajar el déficit fiscal, recuperar la tasa de cambio y sobre todo generar empleo. Grupos económicos

23 de enero 1998 , 12:00 a. m.

Recibir recursos de un grupo económico, no me genera condicionamientos, porque es un asunto ante todo ético. Gobernaré con independencia absoluta y combatiré aquellas prácticas que no respondan a un interés general. Lo único que los grupos pueden esperar de mi son reglas de juego claras y estables, para que creen más empleo y riqueza dentro de una mayor competencia, para lo cual es necesario impulsar la constitución de nuevas empresas.

Educación No acepto que se siga impartiendo más educación pobre para los pobres. Mientras unos niños tienen Internet, otros no conocen una biblioteca. Tengo todo listo para convertir al Icetex en un auténtico fondo educativo de crédito. Para los estudiantes que ingresan a la universidad y para estudios de especialización, otorgaré préstamos a 15 años de plazo y con bajas tasas de interés, sin exigir garantías, únicamente con la firma del estudiante. Este crédito favorecerá a toda clase de profesiones: médicos, ingenieros, tecnólogos, artistas, etc.

Desarrollo humano Universidades como los Andes y la Javeriana deben comenzar a impartir educación tecnológica, es decir formar electricistas, técnicos en comunicaciones, torneros. En los colegios se identificará la vocación y las aptitudes del joven, para que seleccione la profesión que en realidad le gusta. Para ello hay que acabar con la idea de que ciertas profesiones dan más estatus que otras.

Integración La globalización es una realidad indiscutible. Desafortunadamente Colombia se quedó en una primera etapa, es decir hizo una apertura hacia adentro. Necesitamos cambiar de mentalidad y generar nuevas condiciones educativas, económicas y de infraestructura para podernos integrar de verdad con los países vecinos. Además, es necesario negociar con los distintos bloques de integración, pero siempre y cuando la negociación se sepa hacer, ya que hay acuerdos que pueden durar 15 o 20 años. En mi gobierno estarán abiertas las puertas a la integración, porque de lo contrario no crecemos ni producimos empleo.

Comercio exterior Los agricultores deben estar seguros que no permitiré que los alimentos lleguen masivamente con subsidios y tasas de interés mínimas, como tampoco permitiré que las nuevas tecnologías y los servicios lleguen disfrazados en las licitaciones para compra de maquinarias y equipos. Así mismo, perseguiré a fondo el contrabando. Para ello hay que acabar con la politiquería. Además combatiré prácticas como el lavado de dólares que le han hecho mucho daño al país.

Cancillería La Cancillería cuenta con elementos valiosos, existe una ley que ordena profesionalizar el 50 por ciento del personal en diez años. Reconozco que hay que modernizarla e integrarla al trabajo que realiza el ministerio de comercio exterior. Para eso cuento con experiencia, no hay que olvidar que sostuve excelentes relaciones con los países vecinos, profundicé la integración y concreté acuerdos fronterizos como fue el caso de Jamaica.

Relaciones con E.U.

Indispensable recuperar la confianza mutua. Exigiré respeto en el manejo de las relaciones, las cuales manejaré con dignidad. En desarrollo de una política constructiva, adelantaré las gestiones necesarias para abolir prácticas unilaterales como la certificación. En esto conseguiré el apoyo de latinoamérica.

Política económica Pese a que el país ha contado con buenos ministros de hacienda, no veo que exista una política clara, no sabemos para dónde vamos, vivimos inmersos en la coyuntura, cuando deberíamos tener un horizonte a más largo plazo, en materia de crecimiento del gasto, en política externa, fiscal y monetaria. El caos político se convirtió en caos económico. El cambio permanente de reglas provocó incertidumbre y desconfianza de los colombianos frente al Estado.

Siglo XXI Colombia es un país de oportunidades, pero requiere que sea administrado con capacidad gerencial, honestidad y liderazgo. Les prometo que Noemí Sanín será el pasaporte de Colombia para el próximo siglo. Hay que recuperar la autoridad, asegurar que la situación de cada colombiano mejore e insertarnos de manera eficaz en el mundo. Pero sobre todo hay que recobrar el optimismo y la esperanza, ingrediente sustancial para la consecución de la paz y el despegue económico.

La Paz La logramos con una política económica que se traduzca en resultados sociales concretos, con ejercicio pleno de la autoridad y confianza en el manejo político, capaces de crear un ambiente propicio al diálogo. Debemos reconstruir el Estado en sus expresiones esenciales, es decir rescatando la autoridad, la justicia, los principios de igualdad y equidad, la seguridad física y la seguridad social.

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