ESCENAS CAPITALINAS

ESCENAS CAPITALINAS

Hay escenas que todavía conmueven en este país en el que, por cuenta de tantos episodios lamentables, nos ha salido otra piel sobre la piel: una coraza que nos impide llorar y protestar y caer en la depresión cada vez que un titular manchado de sangre ocupa las primeras páginas de los diarios, o cada vez que sale a la luz pública un nuevo ejemplo de intolerancia, de abuso del poder, de corrupción flagrante o de inexplicable falta de solidaridad.

13 de agosto 1998 , 12:00 a. m.

Ayer me conmovió la escena de un par de ancianos que cruzaban la bogotana avenida 68 tomados de la mano. No he sido especialmente bueno para calcular edades, pero podría asegurar que él se acerca a los 90 y ella no está muy lejos de los 80.

Por desgracia, no fue esa actitud de quinceañeros enamorados lo que me conmovió: cruzaban la avenida tomados de la mano, como un par de jovencitos que han logrado el permiso de sus padres para ir al cine o para mirarse con ojos de primer amor en la banca de cualquier parque capitalino.

Lo que me llamó la atención fue ver a los ancianos implorándole al conductor de un bus, que estaba a punto de violar la luz roja del semáforo, que les permitiera cruzar la calle sin ser arrollados. El hombre estiraba como podía su espalda encorvada por los años y levantaba la mano libre para tratar de lograr el favor del conductor: no lo consiguió. No sé si todavía estarán allí, esperando la benevolencia de algún chofer que les regale unos segundos de su afán y de su imprudencia.

Se habrá encontrado el señor Alcalde con escenas de este tipo que, por cierto, parecen ser patrimonio exclusivo de los bogotanos? Mientras en otras latitudes se crean todo tipo de facilidades para que los ancianos vivan a plenitud, se diviertan y compartan sus experiencias valiosas con los más jóvenes, acá parecen acorralados por una sociedad mezquina y mal educada.

Y, por cierto, tendrá en sus planes el gobierno distrital alguna campaña para que los conductores respeten los semáforos? Tendrá algún proyecto para que Bogotá deje de ser la única ciudad del mundo en la que no existen paraderos para los buses? De muy poco nos servirá promover un sistema de transporte subterráneo si no miramos también lo que sucede sobre las calles.

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