PORTEÑOS ABREN SUS CASAS A LOS TURISTAS

PORTEÑOS ABREN SUS CASAS A LOS TURISTAS

La amabilidad de los argentinos siempre fue reconocida por los extranjeros que pasaban por nuestro país. Y estas vacaciones de invierno los porteños se ganarán además la consideración extra de ser, literalmente, gente de puertas abiertas frente a los turistas del interior y de otras naciones.

13 de agosto 1998 , 12:00 a. m.

Buenos Aires se convirtió en estos días en una ciudad tomada por miles de visitantes que saturaron la capacidad hotelera. Ahora, comenzaron a buscar otras opciones para hospedarse durante el receso escolar y algunas familias decidieron darles albergue en sus propios hogares.

Pero en la mayoría de los casos, la decisión de alquilar una habitación o un departamento a un viajero dependió más de un factor económico que de un sentimiento solidario.

Así lo manifestaron ayer a La Nación las personas anotadas en los registros de la Dirección General de Turismo de la ciudad autónoma como propietarios de viviendas dispuestos a recibir huéspedes.

La necesidad, imperiosa en muchas ocasiones, de aumentar los ingresos familiares, dejó poco margen tanto a la enseñanza popular de nunca hablar con extraños como a los extendidos miedos de convivir con desconocidos.

Eso sí: quienes pusieron sus casas a disposición de los visitantes prefirieron una estricta reserva de la identidad, temerosos de ser embaucados por posibles oportunistas. Por tal motivo, sólo aparecerán mencionados por su nombre de pila.

Yo debo pagar muchos impuestos y tengo que enfrentar los costos de un tratamiento de salud. No tengo marido y mi hijo de 21 años estudia y trabaja para ayudar a mantenernos. Por eso adherí a la propuesta del Gobierno de la Ciudad , relató Marisa, que en su departamento del barrio de Palermo brinda albergue por 15 pesos diarios.

También Hilda y su marido, de 68 y 76 años, atraviesan una situación económica delicada. Se trata de un matrimonio de jubilados, obligado a afrontar sus gastos con las magras pensiones que cobran.

Tenemos una habitación disponible en nuestra casa, así que pensamos que el alquiler (por 15 pesos) sería una buena fuente de dinero. La desconfianza no es fácil de superar, pero como vienen derivados de un organismo oficial... , confió Hilda, vecina de Balvanera.

Entre quienes no deben preocuparse por compartir el techo se encuentra Irma. Sólo recibe turistas en un departamento que mantiene desocupado en San Cristóbal. Pero, como los demás, lo hace porque solventar su existencia a veces le demanda el desembolso de billetes que no posee.

En enero -explicó se hospedaron allí dos viajeros alemanes y no tengo ninguna queja. No creo que cuando nos envíen otros inquilinos haya complicaciones.

La lista de porteños que ofrecen sus casas a los visitantes de aquí y de allá, que puede consultarse en los centros de información turística dispuestos en la ciudad, continúa. Para bien de los 300.000 viajeros que ya recorren la urbe y de los otros miles que buscarán en los días venideros un rinconcito de Buenos Aires.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.