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CAFÉ QUE PRODUCE INSOMNIO

CAFÉ QUE PRODUCE INSOMNIO

El cierre del año para los cafeteros es uno de los más tristes de su historia: la crisis tocó fondo en la que fue la industria más importante del país no solo en términos de valor agregado interno, sino como generador de divisas. (VER GRAFICAS)

Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
19 de diciembre 2001 , 12:00 a. m.

El cierre del año para los cafeteros es uno de los más tristes de su historia: la crisis tocó fondo en la que fue la industria más importante del país no solo en términos de valor agregado interno, sino como generador de divisas.

(VER GRAFICAS).

La bonanza y las buenas cifras son cosas del pasado. Las exportaciones que hace dos décadas llegaron a 2.000 millones de dólares y alcanzaron a representar más del 60 por ciento del total de ingresos del país, este año llegarán a lo sumo a 800 millones, con una participación muy por debajo del diez por ciento.

El deterioro cafetero no se dio de la noche a la mañana. Después del rompimiento del Pacto Internacional de Cuotas, a finales de la década de los ochenta, la situación comenzó a afectarse ante la caída de los precios externos del grano. Al comienzo, quienes tuvieron a su cargo el manejo sectorial creyeron que la crisis era temporal y que luego vendría la recuperación.

Pero no fue así y ahora los críticos acusan a la Federación Nacional de Cafeteros de no haber realizado un ajuste a las nuevas condiciones del mercado y de haber adoptado una estrategia de comercialización equivocada. La verdad es que como en cualquier actividad, la crisis no tiene adeptos. La mala situación del gremio cafetero se expresa en puntos concretos: una pérdida patrimonial muy grande del principal mecanismo de capitalización cafetera, pues se evaporaron cerca de 1.000 millones de dólares en poco más de cinco años. El ingreso de los productores se ha reducido dramáticamente y el gremio acabó con los programas de desarrollo social en las zonas productoras. Y el brazo financiero del sector está virtualmente desaparecido por la quiebra de muchas de las otrora florecientes empresas.

El precio internacional del café cierra el año en alrededor de US$ 0,60 la libra, valor que no alcanza a cubrir los costos de producción de la caficultura y menos para generar un margen que permita la capitalización como se hacía en el pasado. En forma paralela, el ingreso al productor se ha reducido en solo este año de 330.000 a 266.000 pesos, para no hablar que en el pasado alcanzó los 400.000 pesos.

-Y llegó el juicio:.

Por efecto de la crisis externa, los productores han sido objeto de distintas ayudas del gobierno, con la idea de sobrellevar la disminución de sus ingresos: refinanciación de sus obligaciones crediticias, apoyo para la adquisición de la cosecha y aportes directos. Sin embargo, nada de ello ha sido suficiente.

Los detractores del manejo cafetero, localizados en distintos escenarios como el Congreso de la República y los mismos exportadores privados, fueron ganando terreno con la situación. Incluso han acusado a la cúpula gremial de burocratización y poca claridad en el manejo de los asuntos.

Las voces de inconformismo también salieron del gobierno. En septiembre, el presidente Andrés Pastrana, cuando presentó en Armenia el plan de subsidios y ayudas a los hizo las primeras advertencias sobre lo que consideró una necesaria renovación de los cuadros directivos de la Federación. Y luego lo ratificó en una carta a los productores. Al interior del mismo sector se escucharon voces en el mismo sentido.

Como consecuencia del inconformismo, el gerente de la Federación Jorge Cárdenas Gutiérrez, decidió renunciar al cargo en el último Congreso Cafetero celebrado hace tres semanas en la capital del país. Con él se van no menos de diez ejecutivos de primer nivel del organismo y en menos de 90 días se conocerá su sucesor, después de 18 años al frente del gremio.

En los anteriores términos, las más de 300.000 familias cafeteras termina terminan el año sin saber qué va a pasar en el futuro. Una comisión de expertos hará las recomendaciones del caso.

.Un agro disparejo:.

En la producción agropecuaria, el año que termina se caracteriza por el descenso en cultivos como el del arroz y la cebada, mientras que productos como el algodón, y la papa tuvieron buenos tiempos..

Un estudio de la Sociedad de Agricultores de Colombia, SAC, muestra que estos cultivos llamados como transitorios aumentaron en cinco por ciento las áreas de sus cosechas, especialmente en maíz, algodón y trigo. Sin embargo, el volumen de la producción registra un descenso a 2,4 por ciento, que significa 1,8 puntos menos que el año pasado.

Para los productos de exportación, los resultados no son los mejores este año. Se estima una caída de 4,7 por ciento en las toneladas producidas de banano, plátano y azúcar. El contraste está en palma de aceite, flores y café que al cerrar 2001 incrementarán su producción a 565.000, 173.841 y 660.000 toneladas, respectivamente.

En el sector pecuario, también hubo disparidad. La producción de huevo creció 10,2 por ciento y el volumen de carne de pollo 2,3 por ciento, pero la ganadería de carne y leche bajó en volumen. La baja producción de la ganadería obedeció a un ciclo de retención por expectativas de exportación y mejores precios, luego de la certificación que recibió parte del país de zona libre de Aftosa en el mes de mayo.

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