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ATROPELLO EN FRANKFURT

ATROPELLO EN FRANKFURT

Tengo un vago recuerdo de una noticia periodística sobre el caso de unos turistas colombianos que fueron detenidos hace algunos meses en Frankfurt y sometidos a diversos atropellos.

Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
19 de diciembre 2001 , 12:00 a. m.

Tengo un vago recuerdo de una noticia periodística sobre el caso de unos turistas colombianos que fueron detenidos hace algunos meses en Frankfurt y sometidos a diversos atropellos.

En el pasado mes de noviembre tuve la oportunidad, no propiamente feliz, de sentir de cerca esa triste realidad de compatriotas que son maltratados en otros países y, en particular, en Frankfurt.

De paso por el aeropuerto de esa ciudad alemana, en escala para Praga, se me acercó una persona que se identificó como funcionario de la aduana, me pidió el pasaporte y me hizo una serie de preguntas. Solo después de decirle que iba a la República Checa invitado por el gobierno de ese país, que iba acompañado de un funcionario del Ministerio de Agricultura, que en Praga nos recibiría el Cónsul de Colombia en esa ciudad y que yo dirigía una Corporación de investigación forestal, lo que debí probar mostrándole mi tarjeta de presentación, me dejó seguir tranquilo.

A mi regreso de Praga, también vía Frankfurt, comprendí que en el anterior episodio había estado en serio peligro. Unos colombianos, en el vuelo a Bogotá, nos contaron la odisea que acababan de pasar. Ellos venían de Madrid y debían cambiar de avión en Frankfurt para seguir a Bogotá.

Al hacer escala en Frankfurt, el grupo de unos ocho colombianos fue detenido y conducido a una oficina. Les comunicaron que ellos se encontraban ilegalmente en territorio alemán porque no tenían visa de ese país, los conminaron a firmar un formulario en que aceptaban que habían entrado ilegalmente a territorio alemán y amenazaron con devolver a España a quienes se negaban a firmar; esta amenaza se hacía más apremiante a medida que se acercaba la hora de salida del avión a Colombia, por lo cual todos terminaron por firmar.

Pero además, les exigieron que mostraran el dinero que llevaban y empezaron a despojarlos, caprichosamente, de parte de él. A Danny Taborda, de Cali, le quitaron los 200 dólares que llevaba y le dejaron 350.000 pesos colombianos que tenía en su poder; a Norma Lucero Arias, de Manizales, que llevaba 1.000 dólares, le quitaron 500 y le dejaron el resto; de forma similar procedieron con los otros colombianos. Les dieron un recibo por el dinero retenido que no saben cómo ni cuando podrán hacer valer.

Desde cuándo un pasajero en tránsito en un aeropuerto tiene que tener visa del país por el cual sólo está de paso para cambiar de avión? Cómo pueden acusarle de estar entrando ilegalmente a ese país? Cómo es posible que funcionarios alemanes le sustraigan a personas trabajadoras los escasos ahorros que han logrado hacer, tras arduo trabajo, para llevarle algún alivio a sus familiares? Cómo en un país desarrollado y poderoso pueden ocurrir estos abusos contra gentes de un país que lucha por salir de su atraso y pobreza? No hay en Frankfurt un cónsul colombiano que haga valer los derechos de sus compatriotas?

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