LA PAZ, MANDATO CIUDADANO

LA PAZ, MANDATO CIUDADANO

En Colombia hay más de siete mil niños vinculados al conflicto armado, niños que en vez de jugar, estudiar y ser felices tienen un arma en la mano con la capacidad de matar, hay miles de desaparecidos, secuestrados y permanentemente se registran dolorosas masacres, eso no puede continuar.

14 de octubre 1997 , 12:00 a.m.

Por eso el 27 de octubre todos los colombianos deben depositar el voto por la paz, la vida y la libertad.

Ana Teresa Bernal, Coordinadora Nacional de la Red Nacional de Iniciativas por la Paz y contra la Guerra, dice que a través de este voto, todos los colombianos nos comprometeremos a ser constructores de la paz, justicia social, a proteger la vida y a rechazar toda acción violenta y nos acogemos al Mandato de los niños por la paz.

Con ese voto, agrega, exigiremos a los actores del conflicto armado no más guerras, que resuelvan pacíficamente el conflicto armado; no más atrocidades, es decir que respeten el Derecho Internacional Humanitario.

Además, el voto de la paz será un grito silencioso de millones de colombianos para rechazar la vinculación de menores de 18 años a la guerra, no más asesinatos, no más secuestros, no más desapariciones de personas, no más ataques a la población civil ni que la desplacen por la fuerza y que los civiles no sean vinculados al conflicto armado.

El voto por la paz, la vida y la libertad es como una bola de nieve que va creciendo a la medida que se recorre el país, dice Ana Teresa Bernal. Por ejemplo en Villavicencio hubo reuniones con más de tres mil jóvenes que ya diseñaron los planes de trabajo hasta el 26 de octubre. Ellos serán los pregoneros por la paz. Este mismo sentimiento se experimenta en todas las partes del territorio colombiano. Es un movimiento ciudadano, que a pesar de las tristes noticias sobre masacres como las registradas en San Carlos de Guaroa y San Juan de Arama, acaecidas recientemente, sigue creciendo, porque la gente se está organizando, que se une para lograr la paz y esto se verá en las urnas el domingo 26 de octubre.

Hay muchas maneras de vincularse al voto por la paz. Una forma puede ser invitando a papás, mamás, tíos, hermanos, amigos mayores a que voten siendo promotores de la paz.

En Villavicencio se está promoviendo a través de la mesa de trabajo por la paz que coordina Pastoral Social. Allí se puede averiguar cómo vincularse a trabajar por el mandato por la paz. Allí se encuentran viseras, cachuchas, plegables, afiches, propaganda que puede ser colocada en diferentes partes, que se conviertan en animación para la paz.

También se pueden hacer reuniones con los vecinos, los amigos, los padres de familia, los educadores para ir creando un movimiento de la sociedad civil que busca que la paz sea posible en Colombia y que la guerra pare.

Rechazo a los violentos El voto por la paz es un rechazo a los métodos violentos. Se le quiere decir a los que hacen la violencia que pueden optar por otros medios. Mejor que armarse para acabar con los que no estamos de acuerdo, es sentarse a dialogar, a hablar, a sacar conclusiones que enriquezcan este país.

Llevamos más de 40 años de guerra y cerca de un millón de desplazados por la ola de violencia espiral que parece no detenerse.

La única manera de parar todo esto es uniéndonos de verdad todos los ciudadanos desarmados, que somos la inmensa mayoría en este país, invitando a los actores armados que negocien este conflicto, a que nos sigan cometiendo atrocidades contra la población civil, afirma.

Es una invitación a la guerrilla, a los paramilitares, a todos los que hacen violencia en este país. Pueden optar por métodos más civilizados para resolver el conflicto. Ese es el llamado que se les está haciendo.

Millones de votos La Coordinadora Nacional de la Red Nacional de Iniciativas por la Paz y contra la Guerra no quiere dar cifras sobre la cantidad de votos que se depositarán por la paz los colombianos, sin embargo guarda la esperanza que sean millones y millones. Si cuando el mandato de los niños, donde Villavicencio fue un escenario importante, aspirábamos a que con mucho entusiasmo votaran 300 mil niños y el resultado fue asombroso: en las urnas se depositaron 2 millones 700 mil votos, lo que se convierte en un ejemplo para los mayores, por lo que suponemos y esperamos que por lo menos cinco millones de colombianos demuestren su voluntad de paz el domingo 26 de octubre.

Lo que viene Después de que los colombianos depositen su voto por la paz, se buscará la forma de crear un sistema de observación y cumplimiento de ese mandato.

Se está trabajando por grupos, porque en Colombia, dice Bernal, hay sectores poblacionales que han sufrido determinado problema, que está citado en el tarjetón.

Por ejemplo, el problema de los desplazados. Son cantidades de organizaciones y personas que trabajan por esas personas, el objetivo es unirlas, para que no se siga desplazando gente de sus territorios.

Lo mismo se hará con los desaparecidos, los secuestrados, vamos a buscar los mecanismos que frenen todas estas anormalidades mediante un sistema de vigilancia, de observación .

Se exigirá que se negocie pacíficamente el conflicto armado. Eso es posible, porque estamos hablando de un país donde hay guerra, pero que la hacen personas racionales, que piensan. Unos dicen que actúan a nombre de la justicia social, otros a nombre de la defensa personal o de las autodefensas, el Estado actúa a nombre del Estado y de las instituciones y todos tienen su grado de racionalidad en su enfrentamiento.

Ana Teresa Bernal dice que lo que se quiere es la violencia siga desangrando a Colombia, el ideal es la paz, lo que permitiría la llegada de inversionistas extranjeros para inyectar sus capitales a nuestra economía. Que no se siga derramando el petróleo como consecuencia de la guerra, que halla bienestar, justicia y salud. No se trata de negar las causas del conflicto, lo que queremos es resolverlos sin necesidad de matarnos, dice.

Aunque jurídicamente el voto por la paz no obliga a nada al gobierno, si lo puede lograr la voluntad popular, porque si se depositan cinco millones de votos por la paz, hará que de hecho el Estado responda, porque si a través de la voluntad popular se cambió una constitución de más de cien años de vigencia, sin establecer exactamente la cantidad de votantes, porque no pensar que habrá una mejor respuesta para la urgente necesidad de pacificación de nuestro país, dice la dirigente.

Los candidatos presidenciales firmaron una carta de compromiso con el mandato por la paz, donde aquel que sea elegido, va a tener que responder por el voto que depositarán millones de colombianos por la paz.

A nivel local se firman pactos de compromiso a los candidatos a corporaciones públicas como concejo, asamblea, gobernación y alcaldías para que el mandato por la paz también se cumpla.

La tarea empieza el 27 de octubre con una gran fuerza ciudadana que va a estar pendiente que se cumpla todo lo estipulado en el tarjetón por la paz.

Nada de políticos Algo importante en el voto por la paz es que no lo están manejando políticos tradicionales. No lo están haciendo ciudadanos comunes y corrientes, como todos nosotros, dice Bernal. Somos esos colombianos que un día nos dio por decir no más dolor, no más muertes y decidimos en serio trabajar por la paz. No escondemos ningún interés particular, partidista ni personal.

Es posible que antes del tercer milenio, que está tan cerca, se hayan sentado las bases para que la convivencia sea posible en Colombia.

Organizaciones como la Central Unitaria de Trabajadores, CUT, el Consejo Gremial, la Organización Nacional Indígena de Colombia, ONIC; clubes de servicio, rotarios, leones, asociaciones de mujeres, organizaciones que luchan contra el secuestro, están los niños, quienes dieron el ejemplo el año pasado al invitarnos a votar por la paz. Esto es muy amplio, surgió en Redepaz, pero ya no le pertenece, le pertenece al país, dice Bernal.

Mecanismos La Registraduría Nacional del Estado Civil se comprometió a contar la votación.

Cuando usted vaya a votar por los candidatos de su preferencia para gobernación, alcaldías, consejos y diputados, pida el tarjetón de la paz, los jurados tienen una autorización de la Registraduría para que le entreguen a cada ciudadano dicho tarjetón. Posteriormente usted procederá a doblarlo y depositarlo en la urna habilitada únicamente para depositar el voto por la paz. No hay que marcar en ninguna parte, solamente basta con doblarlo y depositarlo, ese es el comienzo del rechazo de los colombianos a la violencia.

La financiación del voto por la paz se logró gracias al apoyo del Estado, que gracias al compromiso de la Registraduría de hacer el conteo de los votos.

La parte publicitaria se ha conseguido con mucho esfuerzo, golpeando puertas. Los comerciales de televisión son regalados por las programadoras, ha habido donaciones de afiches y plegables.

La ayuda de la empresa privada ha sido fundamental, de las Organizaciones no Gubernamentales, ONG, ayudas de la comunidad internacional, como la embajada de los País Bajos, Inglaterra y Panamá, entre otras, que han visto que en este país se necesita respaldar una iniciativa ciudadana para que la paz sea posible.

El domingo 26 de octubre estarán disponibles 20 millones de tarjetones , los que serán utilizados por quienes hayan inscrito su cédula . Los jóvenes que hayan cumplido su mayoría de edad desde 1994 también pueden votar , no importa que no haya inscrito su cédula, pueden hacerlo en el lugar donde le expidieron el documento de identidad.

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