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PAPÁ NOEL QUIERE SUS REGALOS

PAPÁ NOEL QUIERE SUS REGALOS

Algunos son gordos por naturaleza. Otros, en cambio, inflan la barriga a punta de trapos y almohadones. Unos tienen que soportar de pie horas enteras, aguantando el picante sol del mediodía y la llovizna de la tarde, mientras que los demás están en cómodos sillones, cubiertos de las inclemencias del clima. Los hay con sus barbas cuidadas, el cinturón negro brillante y el vestido color carmesí. Y los hay también con barbas deshilachas, cinturón café opaco y vestido desteñido y con pocos botones.

Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
23 de diciembre 2001 , 12:00 a. m.

Algunos son gordos por naturaleza. Otros, en cambio, inflan la barriga a punta de trapos y almohadones. Unos tienen que soportar de pie horas enteras, aguantando el picante sol del mediodía y la llovizna de la tarde, mientras que los demás están en cómodos sillones, cubiertos de las inclemencias del clima. Los hay con sus barbas cuidadas, el cinturón negro brillante y el vestido color carmesí. Y los hay también con barbas deshilachas, cinturón café opaco y vestido desteñido y con pocos botones.

Ahí están, en la calle, el almacén o el centro comercial, atentos a los pedidos de los niños. A complacerlos, a regalarles sonrisas y dulces, mientras los pequeños piden carros y barbies. Los Papás Noel, regordetes y bonachones, están listos a tomar nota. Pero ellos también tienen sus antojitos. Y también esperan que sus regalos lleguen en Nochebuena, así no sea por la chimenea.

Papá Noel para la foto.

Geovanni Vélez es uno de los Papás Noel que Foto Japón colocó a la entrada de todos sus almacenes. Realmente no es un Papá Noel. Es un individuo cargado en una canasta por el hombre de barba blanca. Incluso hay quienes le han dado propina creyéndolo inválido. Trabaja en el almacén como técnico de computadores y es la primera vez que se disfraza en Navidad.

Acepté disfrazarme justamente porque necesito plata para comprarme mi regalo. Se me dañó la quemadora de discos compactos y mi sueño es comprarme una que vale 520 mil pesos. Por eso voy a trabajar de Papá Noel durante toda la Navidad .

Por los lados del Restrepo.

Desde hace diez años, en diciembre, Ever Figueroa es el Papá Noel del almacén Brasilia del Restrepo. Los otros once meses del año es su vigilante. Al principio su risa era tímida, ahora, en la cuadra, no hay jo, jo, jó", más potente. Se divierte a pesar del calor y de que la máscara le aprieta la frente.

Estoy muy antojado de una bicicleta. Tenía una muy linda, pero me la robaron hace dos meses llegando a mi casa en Ciudad Bolívar. Quiero reponerla. Si no me la regalan me toca comprarla .

Papá Noel a la brasa.

Este Papá Noel anuncia por el altoparlante: Pollo frito más arepa a 7.500, siga, siga , en uno de los tantos asaderos de la calle 18 sur con 19. El resto del año, aunque se convierte en payaso, sigue invitando a la gente a almorzar. De niño trabajó en un circo como payaso, pero un accidente en el que se partió la pierna en varias partes, lo obligó a cambiar la carpa por las calles.

De regalo quiero la paz y el amor en Colombia. Quiero un país donde los niños puedan vivir bien, tranquilos y felices. Para mí, quiero mucha salud y algo de dinero, porque la verdad no ando bien de plata .

Aunque la barba pique.

Es la primera vez que José Díaz es Papá Noel. Por eso, a pesar del cómodo sillón, de los gnomos que lo acompañan y de las sonrisas de los niños de Atlantis Plaza, ha tenido que hacer esfuerzos. Esfuerzos para acostumbrarse a la barba que pica, al calor en todo el cuerpo y a la rasquiña en las piernas. Sin embargo, la ternura de los niños lo compensa todo.

Quiero pedir trabajo para después de diciembre. Quiero también salud para mi familia, ropa y un DVD para escuchar y ver conciertos de rock, pop y música disco .

Y parece de verdad.

Juan Gabriel Caicedo tiene una poblada y larga barba blanca y pesa 135 kilos. Y ya es común oír que el Papá Noel de la Hacienda Santa Bárbara es el de verdad, el de carne y hueso, a pesar de que el resto del año se dedique a su trabajo como ilustrador.

Quiero que me regalen la paz en el mundo, pero sobre todo en Colombia, para que se arregle este caos. Con la paz, por supuesto, llegarían otras cosas que también quiero, como el trabajo y la seguridad .

Foto Japón.

Mauricio Moreno /EL TIEMPO.

- A Geovanni Vélez, el Papá Noel de Foto Japón, cuando lo ven, algunos le dan propina creyéndolo inválido.

Hacienda Santa Bárbara.

Milton Díaz / EL TIEMPO.

- Juan Gabriel Caicedo, es un Papá Noel de 135 kilos de carne y hueso que hace su trabajo en la Hacienda Santa Bárbara.

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