LA EXONERACIÓN DE SERPA

LA EXONERACIÓN DE SERPA

Alguien debía de haber hablado mal de Josef K, puesto que, sin que hubiera hecho nada malo, una mañana lo arrestaron . (El proceso. Franz Kafka)

23 de diciembre 1997 , 12:00 a.m.

Ha finalizado el ruidoso juicio contra Serpa, y con él ha caído también el telón del más grande espectáculo del que se haya tenido noticia en los últimos años. Es una lástima para la historia de Colombia que ese final se produzca por estos días navideños, porque los responsables de ese descalabro van a tener excusa para dilatar la rendición de cuentas.

El país no podrá olvidar fácilmente un juicio que, coincidencialmente, hubo de promoverse durante la administración de quien posteriormente se convirtió en candidato presidencial y opositor de su sindicado.

Desde luego, la explicación que el país espera y necesita no puede ser sino científica, y no política, como lo fueron las acaloradas declaraciones de las últimas horas de Salamanca, el inquisidor; de Juan Camilo Restrepo y de Bedoya, los desmemoriados. Sin suministrar una sola razón de peso, ahora el político Salamanca está inconforme con la decisión de exoneración proferida por quien hasta hace muy poco era su subalterna, en las épocas de su encendida Vicefiscalía. Tal parece que al precandidato conservador la única exoneración que le agrada y convence fue la que en su favor se profirió hace algunos años, cuando se desempeñaba como Ministro de Minas, y estaba asistido profesionalmente por el hoy Procurador General de la Nación, por causa de una investigación penal relacionada con una importante y comentada transacción. El fragor de la campaña política ya no le permite a Bedoya reconocer la seriedad de su compañero, amigo y asesor, Antonio José Cancino, cuyo bufete y consejos no le son extraños, pero sí valerse de suspicacias para enlodar el buen nombre de altos funcionarios.

Es una paradoja que el propio Valdivieso, precisamente cuando termina sepultado el sombrío proceso construido durante su mandato, se excuse de darle explicaciones al país, con el peregrino argumento de que está impedido para pronunciarse por encontrarse en campaña política. Acaso no lo ha estado antes, cuando en distintos escenarios políticos ha reclamado como suyos los resultados de la Fiscalía en el proceso 8.000? Este tardío impedimento va a ser necesario estudiarlo a fondo en las facultades de derecho.

La decisión de la Fiscal de compulsar copias para que se investigue la conducta de quienes estuvieron comprometidos en la violación de la reserva sumarial no puede pasar inadvertida. Seguramente, los funcionarios de la Fiscalía de entonces han de tener una explicación convincente sobre por qué un periodista gozó del privilegio de visitar al fallido testigo español, mientras que su declaración no fue dada a conocer al sindicado y a su abogado, sino después de seis meses. También va a resultar interesante conocer las razones por las cuales la Fiscalía inicialmente consideró útil la sesgada versión del testigo español, en cuanto trataba de enlodar a Serpa con simples suposiciones, pero no cuando sindicó a Luis Guillermo Giraldo de estar financiado por personas de dudosa conducta.

*Ex director del DAS

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.