Secciones
Síguenos en:
MAQROLL Y EL QUIJOTE CONVERSAN

MAQROLL Y EL QUIJOTE CONVERSAN

La poesía ha usado a Alvaro Mutis y nos ha revelado, por su boca, una vez más, la intensidad con que ella crece y se depura al conversar con la muerte. De ahí sus conmovedores y punzantes elegías a Jorge Gaitán Durán, León de Greiff, Marcel Proust, Alexander Serguevicht o el Duque de Valentinois. Sin olvidar, por cierto, que toda su obra no es más que un treno o larga moirologhia por la siempre próxima y siempre postergada disolución de Maqroll el Gaviero en la nada bienhechora.

Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
16 de diciembre 2001 , 12:00 a. m.

La poesía ha usado a Alvaro Mutis y nos ha revelado, por su boca, una vez más, la intensidad con que ella crece y se depura al conversar con la muerte. De ahí sus conmovedores y punzantes elegías a Jorge Gaitán Durán, León de Greiff, Marcel Proust, Alexander Serguevicht o el Duque de Valentinois. Sin olvidar, por cierto, que toda su obra no es más que un treno o larga moirologhia por la siempre próxima y siempre postergada disolución de Maqroll el Gaviero en la nada bienhechora.

El poeta sabe muy bien cómo será fusilado por los soldados de Dios, sin remisión posible. La verdad de su mentira lo quema hasta lograr configurarla y quedar irónicamente vacío: sus libros ya no son suyos sino de nosotros, lectores olvidadizos.

Por ello resulta tan singular y única la poesía de Mutis. Recuerda la sabia observación de Oscar Wilde acerca de cómo toda la mala poesía es siempre sincera. No se afilia a ninguna causa, por noble que sea. Solo le interesan sus caprichosos, obsesivos y recurrentes motivos. Es un alivio saber que a Mutis, en su poesía, no le preocupa ni la paz del mundo, ni la identidad de sus compatriotas. Ya les dio suficiente con solo escribir lo que le exigía, arbitraria e imperiosa su pluma. El ya tiene su máscara: Maqroll el Gaviero.

Pero estos encuentros cara a cara con la muerte, tienen una derivación imprevista. Cuando el poeta sueña en voz alta y hace que la clarividencia de su mirada nos permita palpar esos fantasmas más concretos que nosotros mismos. Tal la cita que Alvaro Mutis cumplió en Castilla hace varios años encontrándose en un corral ruinoso con el rendido amador de Dulcinea .

Maqroll, escueto y trabajado por tantas ilusiones vueltas polvo, ve un alma afín. Ni el viaje iluso en pos de aserraderos que devoró la manigua, ni el oro de las minas, ni el pueril burdel de azafatas disfrazadas, tienen el peso incontrovertible de ese hombre que vela las armas y pasa la noche en blanco. Ambos comparten ese pozo, cegado por la mísera incuria de los hombres .

En la yerma fuente de nuestros días, un español de Castilla y un americano del Tolima, aguardan, en la ya larga vigilia de cinco siglos, a que vuelva a brotar el agua redentora de la poesía. Le dan la razón a Cyril Connolly cuando en La tumba sin sosiego dijo: Los poetas discutiendo sobre poesía moderna: chacales gruñendo en torno a un manantial seco .

Por ello, ambos permanecen en silencio, cobijados por el momentáneo consuelo de una mujer tan inabarcable como justa. La misma musa. Llámese Marcela, la pastora homicida, o Ilona, quien llega con la lluvia.

El premio Cervantes para Alvaro Mutis ya estaba allí, en la almendra de este poema estricto. Un poema que acaece en un tiempo para el cual no hay medida. Tal el don aterrador de la poesía: ver lo que se avecina y convertirlo en música.

Al separarse, ambos caballeros deben seguir su camino. Maqroll, perdido entre los lodosos esteros de un río del trópico. Don Quijote, por el yermo campo de Castilla, poblado de venteras y molinos. Ambos, con la intransigencia de sus quimeras, volvieron real el mundo.

CITA.

Alvaro Mutis.

Camino de Salamanca. El verano.

establece sobre Castilla su luz abrasadora.

El autobús espera para arreglar una avería.

en un pueblo cuyo nombre ya he olvidado.

Me interno por callejas donde el tórrido.

silencio deshace el tiempo en el atónito polvo.

que cruza el aire con mansa parsimonia.

El empedrado corredor de una fonda.

me invita con su sombra a refugiarme.

en sus arcadas. Entro. La sala está vacía,.

nadie en el pequeño jardín cuya frescura.

se esparce desde el tazón de piedra.

de la fuente hasta la humilde penumbra.

de los aposentos. Por un estrecho pasillo.

desemboco en un corral ruinoso.

que me devuelve al tiempo de las diligencias.

Entre la tierra del piso sobresale.

lo que antes fuera el brocal de un pozo.

De repente, en medio del silencio,.

bajo el resplandor intacto del verano,.

lo veo velar sus armas, meditar abstraído.

y de sus ojos tristes demorar la mirada.

en este intruso que, sin medir sus pasos,.

ha llegado hasta él desde esas Indias.

de las que tiene una vaga noticia.

Por el camino he venido recordando, recreando.

sus hechos mientras cruzábamos las tierras labrantías.

Lo tuve tan presente, tan cercano,.

que ahora que lo encuentro me parece.

que se trata de una cita urdida.

con minuciosa paciencia en tantos años.

de fervor sin tregua por este Caballero.

de la Triste Figura, por su lección.

que ha de durar lo que duren los hombres,.

por su vigilia poblada de improbables.

hazañas que son nuestro pan de cada día.

No debo interrumpir su dolorido velar.

en este pozo segado por la mísera incuria.

de los hombres. Me retiro. Recorro una vez más.

las callejas de este pueblo castellano.

y a nadie participo del encuentro.

En una hora estaremos en Alba de Tormes.

Cómo hace España para albergar tanta impaciente savia.

que sostiene el desolado insistir de nuestra vida,.

tanta obstinada sangre para amar y morir según enseña.

el rendido amador de Dulcinea?.

CERVANTES/CITA EN CASTILLA.

FOTO/AP.

Momento justo en el que Alvaro Mutis celebra la obtención del premio.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.