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PUDO MÁS LA SOLIDARIDAD CIUDADANA

PUDO MÁS LA SOLIDARIDAD CIUDADANA

La solidaridad de los bogotanos y la rápida acción de la Policía impidieron que un energúmeno e intolerante conductor particular se fugara luego de agredir a un zorrero.

Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
14 de diciembre 2001 , 12:00 a. m.

La solidaridad de los bogotanos y la rápida acción de la Policía impidieron que un energúmeno e intolerante conductor particular se fugara luego de agredir a un zorrero.

Sucedió ayer, a las 10:45 de la mañana, en la avenida 68 con calle 8 sur.

Nelson Suárez, un zorrero dedicado a recoger cartón, se desplazaba por la congestionada vía con su carga y al paso lento que marcaba su yegua. Dice que cuando llegó a la 8 sur, una camioneta salió a la 68 y lo pasó por delante sin mayores problemas. Al mismo tiempo, otra camioneta Toyota de placas BDF 226, que también subía por la 8 sur, lo pasó por detrás con tan mala suerte que la zorra alcanzó a rozar una parte del vehículo.

Nelson le restó importancia al incidente y siguió su camino hacia el sur. Pero para el conductor de la camioneta el asunto sí fue grave.

Frenó en seco en la mitad de la calzada lenta de la 68, abrió la puerta y salió corriendo detrás de la zorra. Media cuadra más adelante la alcanzó y sin pensarlo dos veces de su cintura sacó una pistola, agarró a Nelson del hombro y disparó.

La yegua se asustó y corrió más rápido. Nelson trataba de zafarse, pero el energúmeno conductor que seguía corriendo empezó a pegarle con la cacha del arma.

Luego de un par de golpes, el conductor corrió de regreso a su camioneta, pero cuando intentó arrancar ya era tarde: los conductores de buses, que desde atrás estaban viendo lo que sucedía, le habían cerrado el paso.

Un colectivo que iba para San Mateo se atravesó en la vía, adelante de la zorra, y los demás se detuvieron de tal manera que el agresor no podía escapar.

Los que iban caminando y los que iban en carro incluso por la calzada rápida pararon para ayudar. Se acercaron al zorrero para ver si las heridas eran de bala, pero no. Nelson sangraba por cuenta de loscachazosi .

Atrás, el conductor intolerante trataba de abrirse paso como fuera y lo logró. Un bus ejecutivo se corrió y por ese espacio logró pasar la camioneta, se saltó el andén y una zona verde. Así, alcanzó una calle para emprender la fuga.

Muchos corrían en un intento por perseguirlo. Otros gritaban poniendo en alerta a los vecinos. Ya no había a quién bloquear y por eso el colectivo y los demás buses siguieron su camino.

Cinco minutos después de haber empezado este episodio, llegó la Policía. De la nada salió un motociclista que discretamente informó a las autoridades que había perseguido al agresor y sabía dónde estaba. Los agentes solo tuvieron que andar una cuadra, pues la calle por donde el conductor de la camioneta intentó fugarse, estaba cerrada.

Los uniformados detuvieron al hombre y lo llevaron a la Estación, mientras otro atendió al zorrero.

A pesar del susto y las heridas, la Policía informó que Nelson no quiso poner ninguna denuncia, por eso, horas más tarde, el energúmeno conductor quedó en libertad. Eso sí, su pistola fue incautada porque nadie puede andar armado en la ciudad.

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