PONCE, EL MEJOR TORERO EN LA TEMPORADA ESPAÑOLA 97

PONCE, EL MEJOR TORERO EN LA TEMPORADA ESPAÑOLA 97

Las plazas de toros de España tuvieron un dueño indiscutible durante 1997: Enrique Ponce. Lo dicen los críticos, lo corroboran las estadísticas.

28 de diciembre 1997 , 12:00 a. m.

A lo largo del año ha quedado claro que en número de toros estoqueados, orejas cortadas y salidas a hombros el torero valenciano superó cómodamente a sus colegas. Hoy, Ponce manda en la Fiesta. Salvo imponderables, torea el ganado que quiere, donde quiere y con quien quiere. Son contados los empresarios que no le pagan lo que él exige.

Las eatadísticas lo han colocado en esa posición dominante. En 1997, Enrique Ponce lidió 108 corridas y cortó 162 orejas. Su más inmediato seguidor, Miguel Báez Litri , actuó 92 tardes y recibió 94 apéndices.

Manuel Díaz El Cordobés , tercero en el escalafón, hizo el paseíllo 90 veces y logró 172 orejas -la mayoría de sus presentaciones se cumplió en plazas de tercera categoría-. El cuarto en la lista, Francisco Rivera Ordóñez, toreó también 90 tardes y cortó 79 orejas. El quinto, Raúl Gracia El Tato , alcanzó las 88 corridas y se llevó 129 orejas.

Después aparecen Jesulín de Ubrique, con 87 tardes y 124 apéndices, escoltado por Vicente Barrera, con 79 actuaciones y 90 orejas, y por la revelación del año, José Tomás, que se vistió de luces en 79 ocasiones y obtuvo 67 trofeos. Más adelante, se encuentran Joselito, quien toreó 76 corridas y se hizo con 56 orejas, en tanto que Víctor Puerto lidió 64 festejos en los que se echó al bolsillo 102 apéndices. El siguiente fue César Rincón, que finalizó el año en la casilla 11, con 63 tardes y 53 orejas.

En el capítulo de salidas a hombros, Enrique Ponce se lució igualmente durante 1997. Sumó un total de 49. De plazas de primera categoría, Ponce se marchó por la puerta grande siete veces: cuatro en Valencia, dos en Barcelona y una en Madrid. De las de segunda, 23. De las de tercera, 14, y de los ruedos franceses, cinco. En las 24 veces que alternó con Joselito y Rivera Ordóñez, con quienes conformó el llamado cartel de los tres tenores , Ponce salió en hombros nueve tardes, mientras que Rivera lo consiguió en cuatro, y Joselito en dos. Por si algo faltara, la temporada española que terminó en octubre le sirvió a Enrique Ponce para completar seis años consecutivos con más de 100 corridas toreadas. Todo un récord en la historia de la tauromaquia.

Faenas o detalles destacados en el 97? La afición habla de la del 17 de marzo en Valencia a un toro de Salvador Domecq, de los muletazos a un atanasio el 30 de mayo en Aranjuez, del arte desplegado ante un torrestrella en Santander el 26 de julio, del trabajo frente a otro de Atanasio Fernández el 29 de agosto en Linares. Es verdad que Ponce no convenció en Madrid ni en Sevilla. Pero en Las Ventas se llevó las palmas en el mano a mano con Rincón el dos de mayo, y en la Maestranza cumplió la tarde del encierro de Torrealta.

Cuál es la clave del éxito de Ponce? Casi todos los críticos están de acuerdo: la facilidad con que descifra los toros. El valenciano torea muchas tardes y, por lo general, bien. Es cuestión de valor, de mantener el ritmo, de no bajar la guardia, de no haber sufrido cornadas graves, pero por encima de todo, de poseer una técnica depurada. José Carlos Arévalo, director de la revista 6Toros6, lo resume así: Ponce no fundó los cánones, como Belmonte; ni intuyó el toreo en redondo, como Gallito; ni impuso el torero seriado, como Chicuelo; ni basó el toreo ligado en redondo en el juego de la muñeca, como Manolete; ni descubrió la relación entre la altura del engaño y la mirada del toro, como El Viti o Manzanares; ni destruyó los terrenos el toro, como Ojeda; ni empleó por primera vez la caricia como arma de sometimiento, obra de Dámaso y Espartaco. Pero quizá sea el valenciano quien, cuando termina la centuria, antologiza todos esos hallazgos y los aplica con más deslumbrante y natural maestría .

Enrique Ponce no gusta, sin embargo, a todos los paladares. Sus críticos lo consideran un torero que se alivia. Piensan que utiliza un capote enorme, y que torea de lejos y con el pico de la muleta. Entre Ponce y el toro cabe un rebaño de orejas , se oye decir con frecuencia en los tendidos de la plaza de Madrid.

Ponce no torea en la Feria de Cali que empezó el viernes. En la reunión que sostuvieron su apoderado, Juan Ruiz Palomares, y el presidente de la plaza de toros de esa ciudad, Mario Posada, hace algunos meses en Madrid, no se logró un acuerdo.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.