Secciones
Síguenos en:
UNA MUJER QUE PINTA RECUERDOS

UNA MUJER QUE PINTA RECUERDOS

Lo confirmaría hace 15 años, cuando comenzó a realizar sus primera obras, luego de pensionarse y dejar una carrera de 30 años como educadora. Y la sentiría en la sangre, cuando se dio cuenta que tenía la facultad de plasmar sobre el lienzo sus recuerdos.

Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
20 de diciembre 1997 , 12:00 a. m.

Así, y con un inagotable talento innato, ha podido darle vida a más de 80 cuadros en los que se ve reflejado, casi con la exactitud de una fotografía, el color y la magia de los rincones más queridos que recorrió durante su infancia en La Mesa ( Cundinamarca) su pueblo natal.

A través de una memoria prodigiosa y de pinceladas certeras, Ana Lucía Castillo ha logrado plasmar, entre otros recuerdos, el patio y los rincones de su casa paterna; las tinajas y el pozuelo, alrededor de los cuales jugaba al lado de sus siete hermanos; la celebración de la vaca loca una fiesta tradicional en la que participaban, entre otras personas, el cura, el policía, los borrachos y hasta el bobo del pueblo; la pila ubicada en la plaza central de La Mesa donde todos los días debía recoger el agua, y los paisajes del municipio de hace más de 30 años, entre los que sobresalen el Puente de la Cochera y El Picacho.

A todos estos cuadros de momentos vividos en los años 50 y donde se resalta por encima de todo la naturaleza, se unen varios pirograbados ( dibujos sobre cuero y madera) acuarelas y óleos de calles adoquinadas y paisajes de Villa de Leyva y Ráquira en Boyacá, sitios que ha visitado frecuentemente.

Pero sin duda, sus mejores cuadros y en los que se refleja con mayor virtuosismo esa condición original de darle vida a su obra a través de los recuerdos son La Farmacia , un bodegón de algunos frascos de lo que fue la antigua farmacia Bayer de propiedad de su padre Luis María Castillo y el Balcón de Rosita cuadro que fue seleccionado en una exposición en Mesitas del Colegio para participar en el concurso departamental de artistas realizado en La Mesa a comienzos del mes de noviembre pasado, organizado por Crea.

Ana Lucía Castillo, madre de cuatro hijos, se define como un persona afortunada a pesar de no haber podido aprovechar una beca para estudiar bellas artes.

Mi padre, por temor a que me fuera sola a vivir a Bogotá, y dejara el pueblo, me ocultó todos los telegramas que me envió Doña Josefina Albarracín de Barba, mi profesora de pintura, y en los que me comunicaba que había recibido la beca .

Siento nostalgia porque si hubiera estudiado, seguramente habría descollado. Me hubiera ido para Europa y mi porvenir sería otro. pero no me quejo. He tenido grandes maestros como Elvira González de Rodríguez e Hilda Pose de Santamaría, que me han ayudado a perfeccionar mi técnica. Además tengo una hermosa familia . Repasa la foto de uno de sus cuadros, levanta la mirada y sonríe.

Es una mujer feliz, que a pesar de su virtud y originalidad no deja de reconocer la labor de artistas que han trabajado en La Mesa como Angel Fernández, Carlos Ramírez y Dora Niño.

Por su parte, con humildad y a través de la pintura, seguirá regalando a todos los amantes del arte, instantes de la naturaleza acumulados en el transcurso de su vida y que solo ella sabe plasmar inspirada en sus recuerdos.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.