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GOBIERNO INTERINO ARRANCA EL 22

GOBIERNO INTERINO ARRANCA EL 22

Las delegaciones afganas en la conferencia de Bonn, tras nueve días de negociaciones, designaron ayer un gobierno interino para Afganistán de 29 miembros, que será encabezado por el líder monárquico pashtún, Hamid Karzai. (VER CUADRO: LA REPARTICION)

Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
06 de diciembre 2001 , 12:00 a. m.

Las delegaciones afganas en la conferencia de Bonn, tras nueve días de negociaciones, designaron ayer un gobierno interino para Afganistán de 29 miembros, que será encabezado por el líder monárquico pashtún, Hamid Karzai.

(VER CUADRO: LA REPARTICION).

El pashtún Hamid Karzai, de 44 años, que comanda actualmente sus tropas en Kandahar (sur), el último bastión de los talibanes, presidirá el gobierno a partir del próximo 22 de diciembre.

Ex ministro de Relaciones Exteriores, Karzai es un aliado del ex rey Zahir Sha, depuesto en 1973 y desde entonces exiliado en Roma.

Según el documento adoptado en Bonn (oeste), el gobierno presidido por Karzai dirigirá el país durante seis meses al término de los cuales se celebrará una Loya Jirga, gran asamblea tradicional que tendrá que ser organizada por una comisión independiente especial de 21 miembros.

El ex rey Zahir Sha, depuesto en 1973 y desde entonces exiliado en Roma, tendrá la misión de abrir esta gran asamblea, presentada por la ONU como "la institución afgana más representativa".

La Loya Jirga tendrá que nombrar a un gobierno de transición que dirigirá el país "hasta la elección de un gobierno totalmente representativo", señala el acuerdo.

Las cuatro delegaciones que firmaron el acuerdo también pidieron "al Consejo de Seguridad de la ONU que planee autorizar el despliegue lo más pronto posible de una fuerza bajo mandato de Naciones Unidas en Afganistán".

"Esta fuerza multinacional participará en el mantenimiento de la seguridad en Kabul y en su región", agregó el texto. Se podría "si necesario extenderla progresivamente a otras regiones", precisó.

"Los participantes en la conferencia se comprometen a retirar todas sus unidades militares de Kabul y de las otras regiones en las que la fuerza bajo mandato de la ONU será desplegada", agregó.

Una segunda Loya Jirga, tendrá que celebrarse en un plazo de ocho meses "para adoptar una nueva constitución para Afganistán".

Las etnias.

A pesar del éxito de las negociaciones el futuro político del país está lleno de incertidumbre.

Afganistán sigue en manos de comandantes ferozmente independientes, jefes tribales feudales y milicias de minorías étnicas cuyo compromiso con la paz se tendrá que ver en los próximos meses.

Los conflictos étnicos que causaron durante los 90 más de 25.000 muertes no se olvidan.

En Afganistán existen cerca de 50 etnias, con dos lenguas principales (dari y pashtún) y 30 dialectos. Las etnias predominantes (que estuvieron representadas en Bonn) son: la Pashtún con 30 por ciento de los 25 millones de habitantes, la Tayica con 25 por ciento, la Hazara con 19 por ciento, la Uzbeca con 6 por ciento y otras con 12 por ciento.

La Pashtún, por ejemplo, comprende además 35 tribus y 180 clanes, y extiende sus brazos hasta Pakistán donde se cuentan 28 millones de pashtunes.

Lo mismo sucede con las otras etnias, tayicos en Tayakistán, uzbecos en Uzbekistán, entre otras.

Por otra parte están los talibanes (que no son etnia pero sí están apoyados principalmente por los Pashtún), que aún defienden las provincias del sur.

Sin el apoyo de los pashtunes a la administración auspiciada por la ONU, el acuerdo de Bonn puede ser papel mojado en pocos meses.

Los pashtunes tienen garantizada una importante representación, no sólo con el presidente sino también con el papel simbólico reservado al ex monarca, Mohamed Zahir Sha.

La principal facción de la Alianza del Norte, la tayika, ha conservado las carteras claves- Defensa, Exteriores e Interior- , que ellos se atribuyeron a su llegada a Kabul.

Sin embargo, preocupa que los mandos de la Alianza del Norte han convertido algunas zonas del norte y el oeste del país en sus feudos personales, al margen del proceso de Bonn. Sirva de ejemplo el caso del temido caudillo uzbeko Abdul Rashid Dostam, que controla la mayoría de la provincia norteña de Balj, así como la vecina Samangán, Sar-e Pul y Jawzján, aunque en estos últimos casos comparte el poder con las fuerzas tayikas y hazaras.

O el de Abdul Karim Jalili, líder de la principal facción hazara, que tomó la región central de Hazarajat, que va desde la provincia de Bamiyán hasta el sur de Samangán.

En el oeste, otra figura de la Alianza, el comandante tayiko Ismail Jan, conquistó Herat, la ciudad más rica de Afganistán y el principal centro de comercio con el vecino Irán.

La influencia de la Alianza del Norte es escasa en las provincias del sur y sudeste, particularmente en la franja fronteriza con Pakistán, donde los notables pashtunes, agrupados en la shura (consejo) no toleran intromisiones, ni siquiera del Estado.

La última vez que la Alianza estuvo en el poder (1992-1996), los caudillos vieron legitimado su poder sobre un territorio con cargos como el de gobernador, una práctica que también ejercen los pashtunes en las zonas del país bajo su control.

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