EUROPA ATAJA LOS SUBSIDIOS A LAS AUTOMOTRICES

EUROPA ATAJA LOS SUBSIDIOS A LAS AUTOMOTRICES

Europa se enfrenta a un exceso de su capacidad de producción automotriz, y planea reducir algunos subsidios para los fabricantes de automóviles, algunos de los cuales ya hubieran dejado de funcionar de no haber sido por la ayuda económica.

03 de noviembre 1997 , 12:00 a.m.

Tras aprobar US$6.070 millones de subsidios estatales para la industria automotriz entre 1989 y 1996, la Comisión Europea - órgano ejecutivo de la Unión Europea - ha propuesto algunos cambios que podrían hacer más difícil obtener ayuda. A pesar de que algunos gobiernos se han opuesto a las medidas, es muy probable que éstas se implementen a partir del 1 de enero. La Comisión estudia normas aún más estrictas para después del 2000.

La preocupación de que los subsidios no han creado puestos de trabajo en la industria automotriz europea es creciente y hasta se cree que podrían haber contribuido a una sobreproducción, lo que pondría en peligro los trabajos.

Mientras los fabricantes estadounidenses se encontraban ocupados cerrando más de 30 plantas en los últimos 15 años, los gobiernos europeos luchaban para mantener vivas a compañías que habían dejado de ser comercialmente viables mediante generosas contribuciones estatales , dice Vic Heylen, consultor de IMO-Leuven-Analyse Auto.

Sin las generosas ayudas estatales, compañías como Renault, SEAT, Alfa-Romeo, Rover y Nedcar no estarían aquí y el problema del exceso de producción casi no existiría , dice Heylen, quien recientemente realizó un estudio de la industria para la Unión Europea.

La creación de puestos de trabajo en áreas deprimidas es la principal consideración de la Unión Europea cuando concede subsidios.

Pero el exceso de producción crea un círculo vicioso en donde los fabricantes se ven forzados a recortar costos, que incluyen puestos de trabajo, para vender un excedente de automóviles.

Cerca de 300.000 puestos de trabajo se perdieron en la industria automotriz europea entre 1990 y 1996, lo que significa una caída del 16%.

En febrero, Renault SA anunció el cierre de una fábrica en Vilvoorde, cerca de Bruselas, y se advirtió acerca de una sobreproducción en Renault y la industria en general. Vilvoorde no era un fracaso industrial, sino una fábrica moderna que daba beneficios , se lamentó Rudolf Mueller, jefe del consejo de trabajadores en Adam Opel AG, ante ejecutivos de la industria en septiembre.

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