CRECIENTE DEL GUADALAJARA ARRASÓ CON TODO

CRECIENTE DEL GUADALAJARA ARRASÓ CON TODO

Más de cien damnificados, un puente del casco urbano cerrado, otros dos resentidos, el colector de aguas negras de uno de los sectores más tradicionales semidestruido y pérdidas materiales cercanas a los 1.500 millones de pesos es el saldo del desbordamiento del río Guadalajara en la noche del sábado pasado.

01 de diciembre 1997 , 12:00 a. m.

La mayor emergencia se vivió durante tres horas a partir de las 8:00 de la noche cuando el sonido de la sirena de bomberos que se repitió durante 20 ocasiones puso en alerta a toda la población. El desbordamiento se presentó en la zona comprendida entre el Puente del Derrumbado y el Hotel Guadalajara, oriente de la ciudad.

Hace l7 años, según dijeron a EL TIEMPO-Cali Valle los habitantes del barrio El Carmelo, el Guadalajara no superaba el muro de contención de su margen derecha que tiene cinco metros de altura.

La lluvia que cayó en la tarde del sábado en la zona oriental montañosa del municipio, en la región de Janeiro, aumentó el caudal del Guadalajara que arrasó con todo lo que encontraba a su paso. Frondosos arbustos fueron arrojados al área urbana de Buga, en el puente el Derrumbado donde se atascaron y represaron las aguas.

El parque recreacional El Vergel-Comfenalco fue el primer sitio hasta donde llegaron las aguas y destruyeron la pequeña media torta, la zona de parqueo de vehículos y la barranca de protección de la piscina semiolímpica en la zona sur.

Los habitantes del barrio El Carmelo, sector de clase media y el más inmediato al parque El Vergel, vieron cómo el caudal de las aguas superaba el metro de altura. Más de cincuenta viviendas se inundaron.

Lo peor de la emergencia se presentó en la denominada zona Rosa de Buga, en la calle primera entre carreras 1O y l2, sede de los principales establecimientos nocturnos y negocios donde se agencian automotores y repuestos.

Entre los negocios más afectados figuran los de la Chevrolet y Mazko. Quince vehículos que estaban en sus instalaciones fueron arrasados y destruidos por las aguas en el patinódromo La Libertad.

Las barras y mallas divisorias del Patinódromo, construido hace 15 años por el municipio, también se vieron afectadas por la creciente.

El celador del escenario deportivo, Alberto Arias, dijo que las aguas arrasaron con implementos estimados en más de 1O millones de pesos los cuales reposaban en una pequeña bodega debajo del puente de la Libertad.

Pero la acción destructora del Guadalajara a su paso por el área de Buga se hizo notoria a la altura del Hotel Guadalajara y el Cuartel Central de la Policía.

Los muros de contención en estos sitios fueron presa fácil de las turbulentas aguas en un tramo de más de 5O metros, lo cual obligó la suspensión del desfile de las cinco finalistas del concurso nacional de belleza, previsto en el hotel.

La reina, virreina y princesas nacionales permanecieron durante la emergencia en el interior de las habitaciones de la segunda planta del Hotel en compañía del director general del concurso de la belleza, Raimundo Angulo Pizarro quien las tranquilizó.

La rápida intervención de la Policía evitó mayores desgracias personales en el sector suburbano de la Palomera, en el occidente de Buga, lugar más próximo de la desembocadura del río Guadalajara al río Cauca. Allí fueron evacuadas más de cien personas, en su mayoría niños, y llevados al coliseo cubierto Ignacio Alvarez Ospina , donde permanecen bajo la atención de la Cruz Roja y del comité municipal de Buga.

Al mismo lugar fueron llevadas cerca de 2O personas del sector de Guadualejo, oriente de la cabecera municipal, que perdieron todos sus enseres.

El servicio de agua potable fue suspendido en toda la ciudad desde las 8:00 de la noche del sábado y sólo hasta ayer a las 4:00 de la tarde fue restablecido, dado que un bloque de lodo de un metro de altura obstruyó la bocatoma.

Unos 20 metros del colector de aguas negras del barrio El Albergue, el más aristocrático de Buga, también fue destruido.

El Comité Local de Emergencia (Cle), ha estado pendiente de esta situación de emergencia. Un grupo de más de diez ingenieros y arquitectos, coordinados por el secretario de Obras Públicas del Municipio, Alvaro Hernán Valencia Montenegro, tras una evaluación técnica del estado de los puentes de las zonas rural y urbana por donde pasa el río Guadalajara hicieron algunas recomendaciones.

Se revisaron los puentes de Tres Esquinas, Crucebar, Abadía y Puente Negro en la zona rural. En la zona urbana: El derrumbado, carrera 9a., carrera l2 (La Libertad), Ramón Antonio Azcárate en la carrera l6, La Merced y el puente sobre la doble calzada Buga-Tuluá.

El de La Libertad, con unos 200 años de construido, fue cerrado y la orden es que sea entre 45 y 60 días porque se resintieron sus dos bases centrales.

Los expertos recomendaron también que los puentes Abadía (resentido en sus bases) seguirá en operación. La banca de la carretera que pasa alterna a este puente fue destruida en un tramo de cinco metros. Al Puente Negro, en el oriente a ocho kilómetros de la cabecera municipal, también se le resintieron sus bases.

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