LECHEROS SE LES CUAJÓ LA COMPRA

LECHEROS SE LES CUAJÓ LA COMPRA

Productores de leche de los municipios de Oicatá, Chivatá, Toca y Tuta han disminuido sus ingresos por la venta del producto en cerca de un 25 por ciento.

02 de diciembre 1997 , 12:00 a. m.

Tal situación se viene presentando desde hace 45 días debido a la determinación que tomó la empresa comercializadora y pasteurizadora Parmalat de no comprar el lácteo.

Por este motivo, pequeños, medianos y grandes productores -en un número cercano a los 60-, se han afectado económicamente por los 800 litros de leche diarios que la multinacional dejó de comprar y cuyo costo comercial asciende a 300 mil pesos.

Mucho antes de que se presentara el impase, los productores vendían entre 10 y 12 cantinas todos los días. Ahora, sólo compran dos y de acuerdo al criterio del supervisor o del conductor del camión que suele intervenir para decir si se compra o no el producto.

Esa inspección o revisión es injusta ya que la leche que se saca al mercado está en buenas condiciones. Consideramos que el producto que se ofrece es de buena calidad y que responde a la exigencia que haga cualquier comprador , afirmó uno de los empleados de la finca San Carlos, jurisdicción de la población de Chivatá, propiedad de Carlina Alvarez.

Control de calidad Para la compra de la leche, la empresa Parmalat emplea dos métodos, básicamente, que permiten establecer la calidad del producto.

De un lado, se tiene en cuenta el resultado de la prueba de acidez que se hace con una sustancia llamada Alisarol (alcohol y alisarina). Si la acidez sobrepasa los límites establecidos significa que la leche está ácida y no se compra.

También se efectúa la prueba de lactometría con la cual se mide la cantidad de agua que pueda contener el lácteo. Hay muchos ganaderos que suelen agregarle bastante agua a leche. Por medio de este examen se ha llegado a comprobar la adición de agua entre un 14 y 16 por ciento , dijo José Castellanos, supervisor de ruta de Parmalat.

En la actualidad la demanda de materia prima de Parmalat en el departamento es de 60 mil litros. Aunque la empresa necesita mucha leche, si el producto cumple con las exigencias de calidad, pues no adquiere , agregó Castellanos.

Sobre este aspecto -dijo el vocero de Parmalat-, se debe insistir en la rutina de ordeño, clasificación de la leche y aseo de utensilios como baldes, cantinas y filtros que emplean a diario los ganaderos.

Teniendo en cuenta la decisión de Parmalat de no comprar la producción diaria de leche si no reúne las condiciones técnicas e higiénicas, los productores de esta zona de la provincia de Centro no tuvieron otra alternativa que darle otro destino.

Es así que aparecieron otros comercializadores como el caso particular del señor Antonio Amézquita que paga entre 240 y 230 pesos por cada botella.

En la puja por la adquisición de la leche que sobra también está la fábrica de bocadillos El Kaiser de Moniquirá que compra alrededor de 20 cantinas.

Son cerca de 800 litros diarios que se le compran a aproximadamente 60 clientes de las poblaciones de Oicatá, Toca y Tuta , dijo uno de los empleados de la empresa cuyo propietario es Isaías Barrantes y que tiene su centro de operación en la Ciudad Dulce.

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