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ESCALERAS AL CIELO

ESCALERAS AL CIELO

Una red de escaleras contratadas por las Juntas de Acción Comunal y construidas con mano de obra del sector está comenzando a sustituir, en algunos barrios de Ciudad Bolívar, los lodazales casi verticales por donde los pobladores tenían que desbarrancarse en invierno. Buena parte de Ciudad Bolívar queda en subida y la construcción de una escalera, que en este caso es un puente que comunica el abajo reposado con el fatigoso arriba, muchas veces de dos sectores de un mismo barrio, hace más amable la vida de la gente.

Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
21 de diciembre 1997 , 12:00 a. m.

Una escalera suaviza esa perpendicularidad brutal de la montaña y alivia un poco el corazón de abuelos, como Luis Antonio Buitrago, de 78 años, que el miércoles pasado, a las ocho de la mañana, cuando iba para el hospital a reclamar una droga, tomaba aire en un rellano de la escalera que se construyó por Acción Comunal en el Lucero Medio.

Aquí había un resbaladero , se acuerda Buitrago.

Las del Lucero Medio están entre las más estéticas y mejor cuidadas de las escaleras que se han hecho en Ciudad Bolívar. Algo en ellas evoca el estilo Salmona.

Quién las cuida? Son de ladrillo desnudo y tienen bancas y materas como un parque. La mayoría de las plantas está en buen estado porque los vecinos las han hecho suyas y se levantan tempranito a cuidarlas.

Eso estaba haciendo el miércoles Carlos Julio Ramírez, que habita en el Lucero desde 1972, cuando allí ni la red eléctrica existía y esto era solo potreros . Ramírez, que nació en Chocontá pero vive en Bogotá hace 35 años, es de los que se pelea con las señoras porque se llevan las plantas y con los niños porque les juegan encima.

Para la gente las escaleras han representado además una oportunidad de trabajar colectivamente: el Departamento de Acción Comunal del Distrito convoca a los barrios a presentar sus proyectos en concurso abierto; la comunidad directamente contrata la construcción de la escalera y maneja un presupuesto casi nunca mayor de 30 millones para ese efecto.

Por el sistema antiguo se necesitaba la intermediación de un concejal y la obra salía por 180 millones de pesos , explica Luis Fernando Ramírez, director de Acción Comunal. (El es un pedagogo que trabajaba sobre el fracaso de los muchachos con las matemáticas cuando Mockus le dijo: Como usted es especialista en fracasos, le entrego a los comunales ).

Mano de obra vecinal Ha estado desde entonces encarretadísimo con la idea de que allí se puede construir, más que escaleras, un modo de hacer . Son las que la administración llama obras con saldo pedagógico , escaleras que conducen más allá del cielo de los sueños de la gente.

En ellas los habitantes del sector tienen control no solo del cumplimiento de la obra sino del rendimiento del dinero, de los diseños, de los colores de la pintura y hasta de las plantas que quieren ver sembradas.

La intención es llegar a que las juntas comunales se conviertan en empresas de economía solidaria , dice el director de Acción Comunal.

Haciendo de las escaleras una metáfora, Ramírez insiste en que es un convencido de que, socialmente, es muy frágil la estabilidad del bienestar arriba sin bienestar abajo.

Hechas comunalmente y con mano de obra local, como las de Lucero Medio, hay también unas escaleras de colores blanco, rojo y curuba, que aún no han sido inauguradas, en Altos de Jalisco.

Hasta vino el cura Gustavo Wilches, de la Junta de Acción Comunal, dijo que los habitantes del barrio están felices. Anoche vino hasta el cura e hicieron la novena en las escaleras , dice.

Esto era una peña con un basurero; bajar era imposible , recuerda.

Allí la escalera termina en un parque, con una cancha deportiva hecha donde antes estaba la peña. Dicen los que vienen que es increíble haber convertido esa ladera en una cancha , cuenta Wilches.

En Villas del Diamante, donde se acaba la ciudad y solo se ven las canteras en la montaña reseca, la escalera, cuando llega al tope, también se convierte en un parque, todavía precario y falto de arborización, pero en fin de cuentas un espacio con el que la gente ya está plenamente identificada.

Escalera con parrilla Allí también le robaron un pedazo a un peñasco para sacarle una cancha deportiva. Junto a ella, sobre lo que quedó de la peña, se eleva un mirador sobre la ciudad donde pusieron una parrilla para los asados comunales. La plata también alcanzó para hacerle un pequeño nicho a la Virgen.

Porque la escalera se ha convertido en un acontecimiento que modifica no solo la apariencia de los barrios (en la mayoría han sido pintadas y embellecidas con materas de plantas ornamentales).

La escalera estructura también de un modo nuevo la vida social. Uno se encuentra con los vecinos en los rellanos, en los escalones se visita y se entera de los sucesos del vecindario, y la escalera acaba siendo la espina dorsal, la calle principal donde confluyen niños que juegan, abuelos que toman el sol, amas de casas que van de compras y hasta el infaltable gozque; el barrio todo.

Viene mucho niño Como era tan temprano y no había nadie en el parque, le dijimos a Alicia Henao, que pasaba casualmente, que nos juntara unos niños para tomarles una foto.

En pocos minutos había 15. Alicia (nueve hijos y un marido que se fue hace un año), contó que las escaleras y el parque han resultado muy útiles para la comunidad. Entre semana se hacen reuniones de los abuelos y los domingos, según contó Alicia, viene mucho niño .

Liliana Lemos, de cinco años, una niña morenita de vivos ojos negros, ya es una experta en hacer piruetas y contorsiones en las barras y las argollas.

A pesar de la aridez que lo rodea, con los juegos infantiles que integran un todo con las escaleras, el lugar se ve como un parque de pesebre colgado en la repisa de una ardua ladera.

Entregar 93 obras como esta en 1996 y 103 en 1997 costó 7 mil millones de pesos. Las hay principalmente en Ciudad Bolívar, Usme, San Cristóbal, Kennedy, Chapinero y otras localidades. Todas se hicieron por el sistema de concurso de proyectos y a través de la gestión comunitaria.

Una placa pequeña de metal, sin la pretensión del mármol desafía el olvido en Villas de Diamante: Obra ganada por la Junta de Acción Comunal en concurso de méritos. No se deje pasar la cuenta de cobro en votos. Vote libre, responsable e inteligentemente. Con el voto usted decide el mundo de nuestros hijos .

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