COJAMOS UNA, SIQUIERA

COJAMOS UNA, SIQUIERA

Es que no cogemos una, Dios mío! Ahora les dio a los funcionarios de Planeación Nacional por la idea suicida de entregar los parques nacionales a las corporaciones regionales. Se queda uno aterrado ante tanta cantidad de locuras por centímetro cuadrado y por segundo. Visualicemos el resultado de estos flamantes funcionarios de salón, que a duras penas saben lo que es un bosque y sus misterios; un río y sus complicados mecanismos; un páramo y sus vitales y delicados equilibrios. Ellos creen que respetar el medio ambiente y luchar por la defensa de los recursos naturales, en suma por la vida misma del hombre sobre el planeta, consiste en hacer carreteras y sembrarles arbolitos a las veras. Los parques nacionales son las regiones privilegiadas para la vida en Colombia, para nuestro presente de agua pura y aire limpio, y para nuestro futuro. Para nuestros hijos y nietecitos, tan lindos ellos. Muchos entes del Estado, entre ellos Ministerio de Obras, Ministerio de Agricultura, Mindefens

07 de agosto 1990 , 12:00 a. m.

Entregar los parques nacionales a las corporaciones regionales, mangoneadas como todos sabemos por ciertos políticos y caciques que tanto mal han hecho al país, significa... Significa convertir el Parque Tayrona en finca de recreo y balneario de los amigos de los caciques de la Costa, los mismos que compran votos y hacen y deshacen en esta bella región colombiana. Significa que el Parque de los Nevados se convertirá en sitio de pesca y veraneadero de Alta Montaña y de los parientes y amigos de quienes se robaron a Caldas y siguen allí en el curubito.

Significa que la decadente clase política paisa, que ha abusado de dineros parlamentarios, auxilios y viajes al exterior, exterminará con lujosas armas de fuego y mirillas telescópicas los miles de animales que se han refugiado en el Parque Katíos, huyendo de la catástrofe en que se han convertido el norte del Chocó y Antioquia. Significa que los malos políticos del Chocó harán de Utría una ensenada cerrada, donde solo ellos y sus amigotes podrán entrar con lancha a pescar, depredar, matar tortugas y disparar a los pájaros. Significa que los señores del Llano, los que año tras año han ido entregando a los colonos trozos de la primera reserva del mundo, La Macarena, a cambio de votos, instalarán allí sus mansiones y se dedicarán a acabar con cuanto bicho vuele, corra, se arrastre o nade, en esas privilegiadas regiones. Los parques nacionales son nacionales y deben estar bajo una administración central.

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