LAS EMPRESAS DE CABLE DE EE.UU. RECIBEN UNA LECCIÓN FUERA DE CASA

LAS EMPRESAS DE CABLE DE EE.UU. RECIBEN UNA LECCIÓN FUERA DE CASA

En 1993, durante uno de sus viajes a Gran Bretaña, el jefe de la división internacional de U S West Inc., Dick Callahan, recibió un advertencia.

18 de diciembre 1997 , 12:00 a. m.

Un grupo de gerentes británicos le avisó de que los planes de la compañía para construir una inmensa red de televisión por cable y telefonía en el país eran demasiado ambiciosos y demasiado americanos .

Callahan les respondió al estilo americano: despidió a los 12 gerentes y los reemplazó con ejecutivos estadounidenses y canadienses.

No he venido aquí para que me den un sermón , dijo entonces, según los gerentes despedidos. He venido aquí para hacer un trabajo. Sabemos lo que hacemos .

Quizá no. Las empresas de EE.UU. se han encontrado con que, después de invertir más de US$10.000 millones en una de las mayores apuestas por un negocio en el extranjero, la industria de la TV por cable británica se ha convertido en un agujero sin fondo.

En América Latina Las compañías de cable y TV estadounidenses creyeron que los británicos querrían tener en sus televisores la programación de MTV y CNN, igual que los americanos.

Su afán por globalizarse ha llevado a estas empresas también a América Latina, donde podrían correr los mismos riesgos que en Europa. El público latinoamericano puede ser más aficionado a la TV por cable que el británico, pero como sucede con éste, no necesariamente tiene por qué compartir los gustos de los estadounidenses.

Y para poner en práctica su plan, estas empresas construyeron una de las redes más avanzadas de comunicaciones del mundo: más de 64.000 kilómetros de líneas de fibra óptica que podrían transmitir cualquier cosa, desde la famosa serie de TV Seinfeld y películas de pago, hasta llamadas locales o correo electrónico.

Aún así, el sistema británico de cable del futuro parece más bien una conexión a ninguna parte. U S West y otras empresas pronosticaron que más del 45% de los clientes británicos se apuntarían a la TV por cable. Pero el mercado ni siquiera ha llegado a la mitad de esa cifra.

La empresa conjunta de U S West con Tele-Communications Inc., llamada Telewest Communications PLC, tuvo pérdidas de US$450 millones el año pasado y lo más probable es que continúe en números rojos este año, tras haber gastado más de US$2.000 millones en construir redes.

Otras compañías telefónicas de EE.UU. han hecho sus maletas para regresar a casa, y sólo han dejado atrás a accionistas minoritarios.

Los supervivientes van a atravesar una convulsión rápida: Cable & Wireless Communications PLC, la compañía de cable más grande de Gran Bretaña, nació el año pasado de la unión entre tres empresas de sistemas de cable y una telefónica de larga distancia. Telewest, por su parte, ha comenzado y finalizado varias conversaciones sobre posibles fusiones o cambios en la estructura de la sociedad de sus dueños.

Telewest ya ha realizado recortes de personal, ha cerrado oficinas y ha paralizado la construcción de su amplia red. La mayoría del resto de las compañías del sector también han dejado de construir incluso aunque sólo han completado dos tercios de la red y llevan varios años de retraso.

Las acciones de estas empresas cayeron más de un 50% el año pasado. Pero otras compañías se resisten a darse por vencidas:General Cable PLC, _en la que la francesa Cie. Generale Des Eaux posee un 40%_ anunció el mes pasado que no aceptará más clientes que busquen sólo el servicio de TV por cable porque pierde demasiado dinero con esos tratos. Los ejecutivos posponen continuamente las fechas de cumplimiento de sus objetivos y los inversionistas se preguntan si las compañías serán rentables algún día.

Hace cinco años los británicos] veían cuatro canales y ahora, la mayoría sigue viendo sólo cuatro canales , dice resignado el presidente ejecutivo de Telewest, Stephen Davidson, que asumió su cargo hacemenos de un año. El crecimiento ha sido mucho menor de lo esperado .

La debacle del cable en Gran Bretaña es una muestra clara de los peligros que corren las compañías cuando quieren hacerse globales, incluso para las grandes de EE.UU., en mercados aparentemente seguros como el de Gran Bretaña. Por supuesto, la historia del cable en este país no ha terminado todavía y algunos son optimistas. Si bien los británicos no se han conectado en masa al sistema de TV por cable al estilo estadounidense, sí lo han hecho al servicio telefónico barato que ofrecen las mismas compañías.

Alrededor de un 34% de clientes potenciales se ha abonado al servicio telefónico, lo que supone un porcentaje tres veces superior a lo que se había estimado.

Los ejecutivos aseguran que el número de suscriptores de la TV por cable crece rápidamente, principalmente porque también se va ampliando la red. Según las compañías, los problemas que han tenido son precisamente los que les impulsarán a crecer con unas ofertas de TV por cable más baratas. Los colonialistas del cable continúan presionando en Europa, Asia y América Latina como parte de su apuesta por lograr utilidades a largo plazo.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.