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TRAGEDIA AÉREA EN BARRIO DE MEDELLÍN

TRAGEDIA AÉREA EN BARRIO DE MEDELLÍN

El vicepresidente de Planeación de Aerolíneas Centrales de Colombia (Aces), Juan Bernardo Martínez Montoya, fue una de las personas que perdió ayer la vida al precipitarse a tierra en un sector residencial del occidente de Medellín una pequeña aeronave monomotor.

Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
15 de diciembre 1997 , 12:00 a. m.

La nave era piloteada por el propio Martínez Montoya, de 39 años, que desde hace 15 años estaba vinculado a la empresa Aces. El aparato cayó en una canalización, a cinco metros de varias residencias, y a menos de una cuadra de una estación de gasolina en Belén, al occidente de Medellín, por lo que se evitó una tragedia de mayores proporciones.

Jaime Andrés Restrepo, de 31 años, ingeniero electricista experto en motores, que viajaba como copiloto, no murió de inmediato.

Según relató un testigo, alcanzó a lanzar gritos de auxilio al tratar de salir de la aeronave, pero no logró abrir la puerta de la aeronave.

La avioneta, de propiedad de Martínez, había partido a las 10:30 de la mañana del aeropuerto interior de Medellín Enrique Olaya Herrera y se precipitó a tierra diez minutos después, luego de dar varias vueltas por la ciudad en un viaje de prueba.

Según testimonios de personas que presenciaron el percance, el pequeño aparato, de matrícula HK-2653 P blanco y rojo, empezó a echar humo en el aire. Tras una pequeña explosión hizo varias cabriolas antes de caer en el caño.

Faltó solidaridad Germán Andrés Estrada, que vive debajo de un puente cerca al lugar del accidente, fue el primero en tratar de auxiliar a los dos ocupantes de la aeronave, pero al no lograr abrir sus puertas se alejó.

La avioneta empezó a echar candela por detrás y las puertas no querían abrir. El que estaba atrás me pedía que lo ayudara, pero yo tenía miedo que explotara , relató Estrada.

Sostiene que a los diez minutos empezó a rondar el sitio un helicóptero y a los 15 minutos, aproximadamente, llegaron los bomberos del aeropuerto.

Yo no podía abrir esa puerta, a pesar de que me apoyaba con las piernas, y cuando empecé a ver la candela ahí sí me abrí y que quedé al frente , señala.

Su versión es corroborada por William Restrepo, otro testigo, que sostiene que la aeronave, que había dado varias vueltas en el aire, no explotó al caer.

El de atrás se quitó los audífonos y gritaba que le ayudaran mientras agitaba las manos , sostiene Restrepo. Indicó que el piloto sí murió en el impacto.

Algunas personas trataron de detener varios vehículos en la calle 30, que cruza el lugar del accidente, para que prestaran sus extinguidores, pero ninguno se detuvo. Los testigos se lamentaron de la falta de solidaridad.

Por lo menos un minuto transcurrió antes de que la avioneta se incendiara. Las llamas consumieron casi por completo el pequeño planeador y sus dos ocupantes murieron calcinados, atados a la nave por sus cinturones de seguridad, dijeron los testigos.

El comandante de Policía Metropolitana, Ramón Tarcisio Jaimes Zamudio, al expresar su duelo por el accidente, señaló no ha sido un buen amanecer para Medellín y al lamentar la muerte de los dos ocupantes, dijo que la tragedia pudo haber sido mayor, si el avión cae en las residencias vecinas.

Funcionarios de la Aerocivil que se hicieron presentes en el lugar, iniciaron la investigación para determinar las causas del accidente, que les costó la vida al vicepresidente de Aces y al ingeniero experto en motores.

El presidente de Aces, Juan Emilio Posada, lamentó la muerte de su amigo y compañero, desde la época del bachillerato, y destacó su trayectoria al servicio de la segunda aerolínea más importante del país.

Martínez Montoya estudió ingeniería mecánica en la Universidad Pontificia Bolivariana y al terminar su carrera en 1982 se vinculó a Aces, en la sección de Ingeniería y Mantenimiento. Estaba casado y en este momento su esposa permanece en Bogotá. Ella estaba embarazada esperando el primogénito del matrimonio.

Era un gomoso de la aviación y tenía participación en un biplano y en el aeroplano accidentado. Pertenecía a la Patrulla Aérea Colombiana y en Aces se llegó a desempeñar como ingeniero de vuelo de los boeing 727.

En la compañía aérea, como vicepresidente de Planeación, tenía a su cargo los proyectos y negociación de compras de aeronaves y combustible y la negociación de los seguros internacionales. Hace unos pocos días culminó una gigantesca operación, que tomó más de tres años, para la renovación de la flota de Aces.

Hoy se cumplirán sus exequias, al igual que las de su socio Jaime Andrés Restrepo, un ingeniero electricista, vinculado a la empresa Motores y Suiches.

LA AEROCIVIL comenzó a indagar las causas del accidente de este monomotor que se precipitó a tierra ayer en zona urbana de Medellín. Su piloto, Juan Bernardo Martínez, era el vicepresidente de planeación de Aces.

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