ARRANCA DEBATE SOBRE PACTO POLÍTICO

ARRANCA DEBATE SOBRE PACTO POLÍTICO

La última palabra sobre lo que será la Asamblea Constitucional está lejos de conocerse. Hasta ahora lo que hay son unos grandes lineamientos más de tipo procedimental que de lo sustancial que será ese cuerpo. El acuerdo político firmado el jueves pasado por el nuevo Gobierno y los partidos políticos no deja de ser más que un gran marco de referencia de lo que puede ser la Asamblea.

04 de agosto 1990 , 12:00 a. m.

Lo logrado hasta ahora fue lo que se propuso el presidente César Gaviria Trujillo tras su elección: convocar a las fuerzas políticas mayoritarias a darle un respaldo a lo que fueron las manifestaciones ciudadanas del 11 de marzo y el 27 de mayo en favor de un vuelco institucional.

Ahora, lo que viene es el gran debate nacional, algo así como la búsqueda del pacto con los sectores que no pertenecen al estamento político, que será un camino complejo, puesto que sin duda las fuerzas que jamás han participado de las grandes decisiones nacionales desempolvarán un cúmulo bastante amplio de propuestas bien distantes de las que ofrece el pacto de los partidos y el Gobierno. La mejor prueba de ello se vio hace dos años cuando se celebraron las audiencias públicas a instancias del Acuerdo de la Casa de Nariño . El camino El acuerdo político dejó sentadas las bases de la Asamblea en lo referente a cómo va a ser la convocación, quiénes pueden integrarla y cuáles serán los pasos previos para su organización.

El documento es muy claro en dos aspectos: por un lado advierte que la convocatoria solamente la hace la ciudadanía el 25 de noviembre. El presidente Gaviria, conductor del proceso, apenas se limitará a expedir un decreto para ordenar que se haga el conteo de los votos. Lo otro es que las propuestas que le han hecho al país pueden ser objeto de revisión, especialmente si están enfocadas a enriquecer el temario.

Esta última observación, en últimas pone de presente que aspectos procedimentales como el día de elección, el período de la asamblea y su composición de 70 miembros no serán fruto de negociación.

El primer paso que se dará es el relativo a la expedición del decreto de estado de sitio para la elección del 25 de noviembre. Dicho decreto será revisado por la Corte para que ésta determine su exequibilidad.

Antes de la expedición del decreto es muy posible que la propuesta sufra algunas modificaciones, por cuanto se acordó tener en cuenta desde ya las alternativas que surjan de diferentes fuerzas.

El período que hay entre la expedición del decreto y el fallo de la Corte estará dedicado a organizar el debate nacional. Este fundamentalmente no será más que un escenario para oír temas de reforma.

Para ello se ha previsto la creación de unas comisiones preparatorias, de conformación pluralista, que tras oír a todos los sectores nacionales harán la evaluación de las propuestas. El trabajo de estas comisiones será llevado a una Comisión Asesora del Ejecutivo de carácter pluripartidista para redactar una propuesta final que será el material básico del que encargará la Asamblea Nacional, previa decisión que tome sobre él la ciudadanía el 25 de noviembre.

Es muy claro el documento cuando señala que la Asamblea no podrá salirse de los marcos del temario que apruebe el elector en noviembre. Como una seguridad de que se respetará la decisión soberana, las reformas que apruebe la Asamblea pasarán a revisión de la corte a mediados de 1991.

Del documento hay también dos aspectos que inquietan a la ciudadanía: inregración de la Asamblea y temario.

Quedó claro que la Asamblea tendrá 70 miembros. Ellos serán elegidos por listas nacionales que van a representar a los sectores políticos, gremiales, estudiantiles, sindicales, etc.

Lo que aún no está claro es cuál será el control para evitar que las postulaciones se vuelvan infinitas.

Una de las barreras acordadas al respecto es que salvo los candidatos de los indígenas, los estudiantes, del sector informal y la guerrilla que deberán demostrar la calidad de voceros legales de estas fuerzas, el resto de aspirantes deben ser como mínimo profesionales con cinco años de experiencia.

En cuanto al temario, el documento esboza 10 temas generales que comprenden cambios en todos las áreas del Estado e introducen normas nuevas, especialmente en materia de derecho ciudadano y partidos políticos. Este conjunto de reformas que proponen los partidos en su temario son prácticamente las mismas de las enmiendas que se intentaron en 1979.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.