EL AUTOGOL

EL AUTOGOL

No es fácil reír en Colombia, pero en el curubito del poder se dan cosas tan cómicas que toca reír. Lo digo por el episodio del DAS, el cambio de la foto, donde, gratis, por pura chambonería, se metieron un autogol que tiene al general Montenegro a punto de cantar ópera.

10 de diciembre 1997 , 12:00 a. m.

El anuncio en la televisión fue dramático: El Gobierno Nacional ofrece mil millones de pesos de recompensa a quien ayude a capturar al de esta foto, Carlos Castaño, y garantiza absoluta reserva y el pago en efectivo . Tremendo aviso y divino autogol, porque la foto que mostraron no era la de Carlos Castaño, el paramili , consentido de muchos latifundistas, sino la de un sanote chofer de la revista Semana, que fue sanote seminarista de muchacho y hoy es un angelito al que regaña la mujer.

Gran autogol, gran chambonada y gratis. La foto del jefe paramilo se la pidieron a un empleado del DAS, Tito Manjarrés, cuando sacaba el crucigrama. El hombre, como buen empleado público, la cogió suave , muy despacito , abrió la gaveta, sacó la foto al tanteo, se la pasó a la secretaria que la pedía y volvió a su crucigrama y a su tinto. Que la mire otro! El autogol del DAS me hizo acordar el del noticiero CM&, Yamid Amat y Viena Ruiz, que se creyeron el novelón de la negrita costeña preñada con sixtillizos. Si Yamid Amat, que es la malicia caminante, se mete un autogol, por qué no se lo va a meter Tito Manjarrés, que es la pereza viviente y sólo vive para sus crucigramas? La chambonada es muy colombiana. A Bogotá vino hace años el legendario Charles de Gaulle, la gloria viva de Francia. El presidente de Colombia, Guillermo León Valencia, le ofreció gran banquete en el palacio con todo el poder y el curubito de la oligarquía bogotana. El bohemio presidente, en vez de brindar por Francia, brindó por España y los 500 invitados se metieron debajo de la mesa y no dejaron de decir esto es horrible, estoy que me muero de la pena .

Otra chambonada histórica: pedimos la presidencia de los Países No Alineados y ese embeleco nos ha costado unos 50 millones de dólares, que tanta falta nos hacen, y ese gasto solo nos lo aplauden siete dictadorzuelos de Africa. Otra histórica: a Roberto Soto Prieto, en el Banco de la República, hace ocho años, le entregaron trece millones de dólares gratis con cuatro faxes raros que les puso.

En Cali, hace poco, por una chambonada, una empresa oficial, BanCali, les entregó 25 mil millones de pesos a unos notablones que los esfumaron en unas cooperativas financieras... y nada que opina el nuevo alcalde caleño. Y habrá otra chambonada? Sí, la de la campaña presidencial pasada, donde a unos señores muy liberales, notables y maliciosos, les metieron un dineral a la tesorería y esta es la hora que no saben cómo ni por dónde entró.

Qué vainas! La chambonería es parte de la cultura nacional, como el chisme, la pelea de concuñadas, las intrigas palaciegas, el tumbis , el ají y la comisión del diez por ciento al estilo Caprecom, Inurbe, Colpuertos y otros que están haciendo su gorda Navidad. Qué paiso este. Mal gobernado y en sus chambonadas es muy cómico!

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