JUAN GUSTAVO COBO BORDA

JUAN GUSTAVO COBO BORDA

Es afortunado: ha encontrado la manera de conjugar los malentendidos. Lo dicen petulante y es irreverente. Lo piensan cínico y es trascendental, en las letras por lo menos. Lo cuentan ácido y es tímido y sensible. No es que cultive su ironía por la que ya era conocido en el Liceo Cervantes de Bogotá. Pero le dio una salida profesional. Porque, además de poeta impenitente, es ensayista y, sobre todo, crítico literario. Algunos de sus blancos no olvidan...

03 de agosto 1990 , 12:00 a. m.

Hijo de español y bogotana, de nada le valió que le insistieran: intentó estudiar derecho pero por ahí solo lo vieron seis meses. En Los Andes se inscribió en filosofía y letras y en idiomas en la Nacional. Nunca terminó. EL3] De esta época, su gran éxito fue Eco, una revista cultural que dirigió por 11 años. En Colcultura, como asistente de la dirección, también mostró su fervor por los hechos culturales...

Por eso, de tanto oírlo nombrar, algunos lo imaginan contemporáneo de Germán Arciniegas. Es que este macizo personaje de 42 años fue un joven precoz de la literatura latinoamericana. Y a través de seminarios, congresos y encuentros se ha dado mañas de acercarse a los grandes escritores y poetas de este continente. Borges, su gran autor, hace, muy naturalmente, parte de esa lista donde están Ruben Darío, Rilke y Octavio Paz, sus favoritos.

Latinoamérica ha configurado, en gran medida, su cuento. La ha recorrido, visitado y vivido en algunas de sus capitales. Está casado con una argentina y tiene una hija de su primer matrimonio.

No es extraño que su vida transcurra entre versos y libros. Ellos son sus amigos, sus confidentes. Si le ponen a hacer una metafísica del libro, es mejor que se sienten.

Podría ser un bohemio para asumir el clisé que tanto ha perseguido a los escritores latinos: el café, la vida desgarrada, los problemas existenciales... En eso es más europeo. Es disciplinado, no bebe ni fuma y es muy hogareño. Le encanta la buena mesa; sobre todo la comida japonesa.

De los latinos tiene, en cambio, un carácter dilettante que le permite transitar por terrenos disímiles con aire alegre y el calambur a flor de labio. Pasión? Dijo pasión? Eso le sobra con lo que emprende. Acaba, por ejemplo, de sacar una directorio-guía cultural del Ministerio de Relaciones Exteriores. Fundaciones, museos, bibliotecas, cines... y un gran etcétera dirigida a las embajadas colombianas en el exterior.

Fuera de pasar páginas y entintar otras, Juan Gustavo Cobo Borda no varía mucho su registro: viaja, oye música los Beatles son una de sus nostalgias y va al cine. Andrei Tarkovsky, el gran maestro y místico ruso que murió en Italia recientemente, es su director preferido. Tiene tan poco tiempo que vive repitiendo que no le queda un tris para ser burócrata...

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.