A BOGOTÁ REGRESÓ EL AGUA, PERO DESPUÉS DE LO PREVISTO

A BOGOTÁ REGRESÓ EL AGUA, PERO DESPUÉS DE LO PREVISTO

Los bogotanos que aguantaron el corte de agua durante tres días y esperaban que el servicio se restableciera ayer a las 6 de la mañana se quedaron con los crespos hechos cuando abrieron los grifos y no salió ni una gota del líquido. El servicio de acueducto empezó a normalizarse hasta después del medio día.

08 de enero 1991 , 12:00 a. m.

Por eso, EL TIEMPO volvió ayer a los túneles de Somaya y Siberia, a 15 kilómetros del municipio de La Calera, lugar donde se hicieron las reparaciones, habló con los trabajadores de la EAAB y constató que las válvulas del sistema de Chingaza fueron abiertas a las 5 de la mañana, lo que implicaba que el restablecimiento del servicio se demoraría hasta aproximadamente las 3 de la tarde. Los bogotanos que aguantaron el corte de agua durante tres días y esperaban que el servicio se restableciera ayer a las 6 de la mañana se quedaron con los crespos hechos cuando abrieron los grifos y no salió ni una gota del líquido.

No era para menos. No tenían reservas y no querían aguantarse otro día sin bañarse, aparte de los problemas sanitarios y el arrume de ropa sucia.

Por eso, el mal genio se apoderó ayer de los bogotanos de la zona afectada, el cuarenta por ciento de la ciudad, pues se confiaron de la información del la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá (EAAB) de que el servicio sería normal desde 6 de la mañana.

Por eso, EL TIEMPO volvió ayer a los túneles de Somaya y Siberia, a 15 kilómetros del municipio de La Calera, lugar donde se hicieron las reparaciones, habló con los trabajadores de la EAAB y constató que las válvulas del sistema de Chigaza fueron abiertas a las 5 de la mañana, lo que implicaba que el restablecimiento del servicio se demoraría hasta 3 de la tarde.

El agua demora unas diez horas en llegar a Bogotá, pues primero tiene que llenar la planta y, luego, el tanque de Usaquén, dijo uno de los trabajadores.

Esa fue la razón por la que el líquido no llegó a las 6 de la mañana y obligó a los afectados a hacer su maleta e ir a la casa de un familiar o un amigo para ducharse.

Los administradores de los hoteles tuvieron que sorportar la protesta de los huéspedes, por haber alquilado las habitaciones con la promesa de que el agua llegará a eso de la medianoche y en la mañana podrán bañarse .

Muchos se fueron al tradicional Chorro de Padilla, en la Avenida Circunvalar, como a cualquier balneario, y a lavar ropa.

Una joven del barrio San Bernardo protestó: Abrimos la llave y no salió ni una gota de agua, por lo que llamamos al Acueducto y nos respondieron que todo se normalizaría después del medio día .

Asimismo, el administrador de un centro médico en Chapinero llamó a este diario y se mostró de muy mal genio porque no no tenía reservas de agua para ayer.

Y una extranjera que vive en un edificio de 13 pisos en la calle 88 carrera 7a. dijo que era imposible que una ciudad estuviera cuatro días sin agua. Además, y lo que más le molestó, fue que llamó a los números telefónicos del Acueducto para las emergencias y no le respondieron.

Lo mismo sucedió con los bomberos: pedimos un carrotanque desde el domingo y todavía, a las 11 de la mañana, lo estamos esperando. Volvimos a llamar y nos tiraron el teléfono. Lo cierto es que el agua comenzó a llegar muy lentamente en las horas de la tarde. A las 3:00, de los grifos de las casas del sector de Chapinero alto salía agua sucia, pero a las 6 aún no había llegado a sectores como el de la calle 87 con carrera 7a., por ejemplo.

Jorge Graciano, vocero del gerente de la EAAB, Santiago Borrero Mutis, explicó que hubo que reducir la presión del agua, especialmente en ciertas zonas, para no causar daños en la tubería que es muy vieja y esa fue la razón para que se demorara la llegada del líquido.

Puso de presente que no es fácil sacar del servicio una línea que conduce el 85 por ciento del agua que consume la ciudad y restablecerlo, por lo que los técnicos llevaron a cabo el proceso con sumo cuidado.

Dijo que todo salió según lo programado: a las 8 de la noche se acabaron los trabajos, se inició el lavado de túneles a las 12 de la noche y se comenzó el procesamiento del agua que venía de Chingaza. A las 6 de la mañana se comenzaron a llenar los túneles.

El vocero dijo que se registró una pequeña falla en el sector del Columnas, una estación de bombeo que cubre el suroriente, debido a un problema de energía, pero que fue resuelto en aproximadamente una hora.

Manifestó que el Acueducto estuvo todo el tiempo pendiente de atender las demandas de carrotanques para surtir el agua, que hacia el mediodía se habían recibido unas 2.800 llamadas y que estas cesaron hacia las 3 de la tarde, lo cual significa que a esa hora ya había normalidad total en el servicio.

Dijo que, aún así, en sectores como el de Los Rosales hubo demoras para la llegada del agua, sobre todo a los apartamentos altos, porque allí la tubería está bastante vieja y había que manejar casi que gota a gota el retorno del agua.

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