SAGRADA FAMILIA, CORAZÓN DE LAS POBRES

SAGRADA FAMILIA, CORAZÓN DE LAS POBRES

La vida de Norma Constanza cambió hace cuatro años, el tiempo que lleva en la institución de beneficencia Sagrada Familia. Ahora es cuando su mirada es firme y decidida, y está descubriendo los valores morales que le dan ánimo para seguir luchando. De ser repudiada y explotada ha pasado a conocer la solidaridad con las siervas de Cristo Sacerdote.

12 de octubre 1997 , 12:00 a.m.

Mi papá murió cuando yo tenía ocho años y mi madrasta se fue a una clínica en los Estados Unidos. Me quedé con mi abuela y pasé de ser la niña de la casa a la sirvienta maltratada. Mi abuela empezó a gastar toda la plata y me sacaron del colegio. Yo aguanté con ellos hasta que me matricularon en el Pablo VI. Entonces, me escapé y vine a Bienestar Social y ellos me trajeron aquí , explicó Norma con los ojos húmedos.

Esta es una historia de las miles que tienen como escenario el Hogar Sagrada Familia, fundado en Bogotá en 1918 por la Madre Margarita Fonseca Silvestre.

Desde su nacimiento, esta institución sostuvo muchas obras de beneficio social, siempre con un mismo objetivo: proteger a las mujeres y niñas pobres. En un principio, tuvo sólo un dormitorio que acogía a mujeres desamparadas. Pero después, conforme iban llegando niñas, Margarita decidió crear el asilo para niñas abandonadas.

A la par que se fundó el Hogar Sagrada Familia, se creó en Usme una casa dedicada al cuidado de niñas con deficiencias. Este segundo hogar tomó el nombre de Clarita Santos, hija del ex presidente Eduardo Santos, que murió a la edad de seis años. El año pasado se vendió la finca de Usme debido a problemas de impuestos y guerrilla. Con ese dinero se remodeló parte de Sagrada Familia y la Granja Clarita Santos pasó a llamarse Casa Clarita Santos.

En la actualidad, el hogar acoge a 63 niñas, 45 ancianas y 28 discapacitadas. A las niñas se les ofrece la posibilidad de formarse íntegramente y se les da techo, comida, ropa y educación. A las ancianas indigentes, se les da un lugar para pasar la noche y el desayuno por la mañana en el dormitorio Emaús, y las discapacitadas pasan todo el día ayudando en el aseo y realizando manualidades.

La hermana Miryam Libreros, directora de Sagrada Familia, explicó que el tipo de niñas que tiene es el de hijas de madres solteras, emigrantes o de desplazadas por la violencia. La más pequeña tiene 10 años y la mayor 21. Muchas se vuelven juiciosas y logran estudiar y valerse por ellas mismas. Pero otras, cuando ya parece que están integradas, de repente se escapan. Es una pena , dice.

La mayoría de niñas que ingresan a la Sagrada Familia son traídas por Bienestar Social, aunque la puerta no deja de sonar con casos muy estremecedores. Vienen muchas niñas a lo largo del día. Infortunadamente, no podemos acoger a todas porque no tenemos los recursos suficientes. Siempre intentamos averigar si el relato que nos cuentan es cierto y nos dedicamos a aquellas que más lo necesiten , dijo la hermana Miryam.

Cerca del asilo de las niñas, se encuentra el dormitorio Emaús, donde hileras de camas esperan a que cuando caiga el telón de la noche lleguen las ancianas indigentes. Vienen a las cuatro de la tarde y aquí tienen un lugar caliente donde pasar la noche Por la mañana temprano, se duchan con agua caliente y toman el desayuno. Luego ya se van rápido porque no pueden estar encerradas entre cuatro paredes , contó la hermana Yolanda Rojas.

Lanzan campaña Niñas de la calle El Club Rotario Bogotá Eldorado lanzará el próximo 19 de octubre la campaña Niñas de la calle , con el objetivo de recaudar fondos para su capacitación y educación profesional El plan piloto se hará con las niñas de la Fundación Hogar Sagrada Familia.

Una vez hayan aprendido algún oficio, se les ayudará en los primeros meses, mientras hacen un estudio de mercado para detectar las posibilidades comerciales y montan sus propias microempresas.

La campaña exhortará a la gente a colaborar donando unos 5 mil, 10 mil ó 15 mil pesos mensuales a través de su tarjeta de crédito.

Parte del dinero recogido se empleará en ayudar a Daulín Sureya, una niña de de 16 años que hace cinco vive en Sagrada Familia. Llegó allí con muchos problemas. Sor Miryam Libreros recuerda su lamentable estado: Nos la trajeron toda descompuesta porque decían que su madre la había tirado a un basurero. La enfermedad, llamada Pénfigo foliáceo, parece que no tiene curación .

Se pide que aquellos profesionales que puedan ayudar que contacten el Hogar Sagrada Familia. Carrera 8 #1-45. Teléfono: 2336423.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.