EUROPA TIEMBLA POR VACAS LOCAS

EUROPA TIEMBLA POR VACAS LOCAS

Frente a los mostradores de carne de res no había nadie el pasado viernes a las 11 en un supermercado Alcampo, al norte de Madrid. Una señora que pasaba por ahí miraba de reojo los filetes de ternera de Avila o Galicia. Más allá, dos viejos de rostro feliz compraban chuletas de cordero y pechugas de pollo. Aún más lejos, una cola interminable aguardaba su turno en la pescadería para llevarse un trozo de merluza o algo de salmón. (VER CUADRO: CASOS DE LA EEB* DETECTADOS POR PAIS)

04 de febrero 2001 , 12:00 a.m.

Frente a los mostradores de carne de res no había nadie el pasado viernes a las 11 en un supermercado Alcampo, al norte de Madrid. Una señora que pasaba por ahí miraba de reojo los filetes de ternera de Avila o Galicia. Más allá, dos viejos de rostro feliz compraban chuletas de cordero y pechugas de pollo. Aún más lejos, una cola interminable aguardaba su turno en la pescadería para llevarse un trozo de merluza o algo de salmón.

(VER CUADRO: CASOS DE LA EEB* DETECTADOS POR PAIS).

Con esto de las vacas locas la gente ya no quiere comprar carne. En cambio, fíjese en la pescadería. Está a reventar , dice un empleado. Una percepción confirmada por las estadísticas oficiales: desde hace mes y medio, en España el consumo de carne de vacuno se ha reducido casi un 30 por ciento. Por contraste, la empresa Pescanova ha subido su cotización en bolsa 52 por ciento.

En los restaurantes se vive algo semejante. Los de carne de vaca reciben menos clientes, y eso que los de calidad adhirieron a su menú un certificado según el cual el producto que compran proviene de animales jóvenes y bien alimentados.

Los colegios no escapan al temor. Según el diario catalán La Vanguardia, casi todas las escuelas de Barcelona han suprimido la carne de ternera. Y los ganaderos no escapan a la crisis. Han visto sus ingresos reducidos en 25 por ciento y son conscientes de que pronto empezará el sacrificio de 180.000 animales de más de 30 meses sólo por la sospecha de que están enfermos.

La causa del problema reside en la reciente aparición de una docena de bovinos afectados por la encefalopatía espongiforme, más conocida como el mal de las vacas locas, una enfermedad que afecta el sistema nervioso del ganado vacuno (se ignora si al de otras clases), que se transmite a los humanos y que en el Reino Unido se ha cobrado la vida de 90 personas.

Pero el mal de las vacas locas no se concentra únicamente en España, Europa entera se encuentra preocupada. En la Unión Europea (UE), el consumo de carne de vacuno ha bajado un 27 por ciento. Los alemanes comandan la lista. Han disminuido la compra de carne y embutidos en un 60 por ciento. En Italia hay inquietud. El 13 de enero descubrió su primer caso de vacas locas.

Las autoridades comunitarias dictan normas para contener el problema, pero no consiguen convencer a unos ciudadanos que incluso toman leche con desconfianza. Para rematar, el costo económico de los sacrificios es enorme. Al final de 2003, la UE tendrá un excedente de 1,8 millones de vacas.

En Europa, el manejo político de la crisis ha dejado sin puesto a varios funcionarios. El 9 de enero, dos ministros del gabinete del canciller alemán, Gerhard Schroeder, vieron rodar sus cabezas. Se trata de Andrea Fischer, titular de la cartera de Sanidad, y Karl-Heinz Funke, de Agricultura.

En España, las declaraciones de la ministra de Sanidad, Celia Villalobos, no han estado exentas de críticas. Les digo a las amas de casa que no echen huesos de vaca cuando hagan una comida, aunque ya no se venden, sino de cerdo , expresó días atrás. Quién dijo miedo. Los ganaderos de la Asociación Nacional de Productores de Vacuno le contestaron con rayos y centellas.

Si en Europa el mal de las vacas locas ha hecho sonar todas las alarmas, el resto del mundo no debe dormir tranquilo. El sábado pasado, la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) apremió a los demás continentes a tomar medidas de prevención. Una de ellas consiste en prohibir la alimentación de rumiantes, como cabras, ovejas y cabras, con piensos que contengan carne animal.

La FAO dejó claro también que todos los países que desde 1980 hayan importado carne o ganado vacuno del Reino Unido se encuentran en peligro y advirtió que la situación generada por el mal se hace cada vez más grave en la UE porque la enfermedad ha sido descubierta en las cabañas de diversos países que hasta hace poco se creían inmunes .

Confesiones escándalosas.

Para mayor complicación y mayor susto, un reportaje divulgado hace una semana por el dominical británico The Independent on Sunday sacó a la luz pública un informe secreto del Ministerio de Agricultura del Reino Unido, según el cual ese país, donde en 1988 se prohibió la comercialización de harinas animales, vendió esos productos a otros 69 estados de Europa, Asia y Africa.

Agrega el rotativo que entre ellos se encuentran Alemania, Holanda, Luxemburgo, Tailandia, India, Kenia, Indonesia, Israel, y Rusia. La prensa londinense ha destapado otro escándalo al afirmar que en ese lapso el Reino Unido exportó reses vivas a 36 países, algo que puede haber originado la situación actual.

No sólo Londres ha ocultado datos relativos a la enfermedad. La mismísima Comisión Europea, que en la práctica funciona como el gobierno de la UE, sugirió hace 10 años guardar silencio sobre el mal.

Es necesario minimizar este problema de la encefalopatía espongiforme bovina practicando la desinformación. Es mejor decir que la prensa tiene la tendencia a exagerar , dice textualmente un informe de la Comisión conocido la semana pasada. En el texto, fechado el 12 de octubre de 1990, constan las conclusiones del Comité Veterinario Permanente llevado a cabo pocos días antes.

Vamos a pedir oficialmente al Reino Unido que no publique más sus investigaciones. Hace falta tener una actitud fría para no provocar reacciones desfavorables sobre el mercado , añade el texto. No obstante, funcionarios de aquella época sostienen que la redacción del informe no fue la mejor.

Colombia y varios países latinoamericanos han tomado medidas. Estados Unidos también. Es tal el susto de Washington que ha prohibido las donaciones de sangre de quienes hayan vivido desde 1980 y al menos 10 años en Francia o Irlanda o al menos seis meses en el Reino Unido.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.