Secciones
Síguenos en:
EL EXTRAÑO CASO DEL CONGRESISTA FANTASMA

EL EXTRAÑO CASO DEL CONGRESISTA FANTASMA

En el Congreso de la República se ha visto pasar tanta historia que lo raro sería que no hubiera un fantasma rondando sus pasillos.

Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
14 de septiembre 1997 , 12:00 a. m.

Según algunos trabajadores de la Comisión I de la Cámara de Representantes, hay uno que habita los pasillos y salones del edificio. Ellos creen que es el espíritu del representante a la Cámara Arlén Uribe Márquez, que murió asesinado en 1994.

Carlos Humberto Cuéllar Operador del equipo de audio Una vez estábamos yo y un amigo hacia las 7 de la noche y se apagaron las luces de neón en una sola oficina. En otra ocasión escuché un silbo cuando iba bajando las escaleras del salón de sesiones hacia las oficinas y por allí no había nadie .

Albashy Lejáuregui Asistente de la Comisión I de Cámara.

En los recintos de presidencia y vicepresidencia vimos bajar un bulto blanco grandote, como cuando alguien se pone una sábana, como del color de la luz de neón. Bajó las escaleras y pasó a cafetería, salió otra vez y se volvió para el recinto. Todas esas cosas suceden en el segundo piso. Dicen que es el representante Arlén Uribe, a quien mataron en Medellín.

Un día estábamos una amiga y yo y nos cerraron la puerta del recinto, que es una puerta pesada, como cuando alguien fuerte la empieza a cerrar poco a poco. Quedamos mirándonos aterrorizadas .

Ayssa Patricia García Transcriptora Varias personas hemos visto el bulto. En una ocasión, bajando las escaleras del recinto hacia la oficina, pasé y vi en la presidencia a un señor vestido de negro, con abrigo, muy elegante. Salí corriendo a donde el secretario de la Comisión Primera, Carlos Julio Olarte, y le dije: A qué horas se entró ese señor a llamar por teléfono? El doctor Olarte se extrañó y cuando fuimos a ver no había nadie.

Yo subo mucho a almorzar al segundo piso de la comisión, donde está ubicado el televisor, en la antesala del recinto. Una vez, de repente empezó a abrirse la puerta.

Al día siguiente yo subí a almorzar y me cercioré de que estuviera con seguro. Estaba almorzando, llegó una compañera y se acostó en el tapete del suelo, cuando de repente comenzó a abrirse la puerta unos 25 a 30 centímetros. Quedé pálida, no pude hablar y la amiga se quedó mirándome: Qué te pasó? Se abrió la puerta, le dije y ella revisó, pero no había nadie.

También hemos escuchado que bajan la cisterna en los baños. Una vez estábamos cuatro mujeres en el baño y soltaron la cisterna. Todas nos quedamos mirando la taza porque no había nadie y el sanitario tenía la puerta abierta. Les preguntamos a los señores de mantenimiento si una cisterna podía bajarse sola y descartaron cualquier posibilidad porque es muy dura la manija para bajarla .

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.