Secciones
Síguenos en:
DRAMÁTICO ASALTO A MAGISTRADO DEL TRIBUNAL DE BOGOTÁ

DRAMÁTICO ASALTO A MAGISTRADO DEL TRIBUNAL DE BOGOTÁ

Magistrado, cómo le parece a usted la inseguridad que hay en Bogotá? . No hubo respuesta. Y no podía haberla porque en ese momento el magistrado Abelardo Rivera Llano, del Tribunal Superior de Bogotá, era víctima del robo de su vehículo.

Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
06 de marzo 1993 , 12:00 a. m.

Y durante una hora, el jurista debió soportar la desfachatez de tres delincuentes, que además se burlaron porque en su cartera apenas tenía un billete de cien pesos y usaba un reloj que los delincuentes calificaron de poco valor.

El delito ocurrió el jueves a las 12 de la noche. Media hora antes, a las 11:30, Rivera había abandonado una residencia de la calle 90 con carrera 8, al norte de Bogotá, para ir hasta su casa en la localidad de Cota.

Yo salía dijo el funcionario a EL TIEMPO de una cena que dábamos a un colega del Consejo de la Judicatura y me fui por la avenida Suba a tomar la autopista a Cota, cuando fui asaltado .

La víctima viajaba en un automóvil Mazda 323 NX, que había adquirido recientemente, cuando fue interceptado tres cuadras más adelante de la iglesia de Suba por los ocupantes de otro automotor.

Un vehículo se adelantó recuerda el magistrado, se cruzó e inmediatamente se bajaron tres delincuentes con metrallas que me ordenaron que procediera de inmediato a dejar el carro con las llaves y a trasladarme al automóvil en el que ellos viajaban .

En medio de la sorpresa y por la rapidez en que ocurrió el asalto, el jurista no logró identificar a sus agresores porque éstos le quitaron los anteojos. De inmediato me quitaron las gafas y yo soy miope... .

Luego de trasladarlo al vehículo en que se movilizaban, los delincuentes obligaron al magistrado a colocarse en la parte de atrás del vehículo para emprender la fuga.

Me dijeron que les colaborara relató; que lo que les interesaba era robarse el vehículo; que si no oponía ninguna resistencia me dejaban abandonado en donde cualquiera me podía recoger .

Entonces vinieron las burlas. Los delincuentes se mofaron del poco dinero que llevaba Rivera en su cartera y de la calidad del reloj. Me dijeron todo un magistrado con cien pesos y con esa chanda de reloj , se rieron cuando se dieron cuenta de que era un magistrado .

Mientras escuchaba las burlas, uno de los delincuentes le ordenó a Rivera que entregara las claves de las tarjetas de ahorros que llevaba en su billetera. Los hombres se llevaron, además, las tarjetas de crédito, la gabardina y otros objetos que tenía en el automóvil.

Durante el saqueo a sus pertenencias, los delincuentes hicieron un largo recorrido que se prolongó por una hora. Finalmente, lo abandonaron en un paraje cercano a Corabastos.

Como a las 3 de la mañana me bajaron, pero antes me amarraron las manos y los pies. Uno de ellos me dijo que me dejaba los documentos y mis gafas y me las tiró a la grama. Entonces procedí a desatarme , relató Rivera.

El magistrado fue auxiliado por una taxista que transitaba por el sector de Corabastos; luego de caminar durante cuarenta minutos por el lugar sin saber en qué sitio de la ciudad se encontraba.

Eso pone de presente cada vez más dijo Rivera la gravedad de lo que estamos viviendo en Colombia; de la ola de inseguridad, de cómo una ciudad como Bogotá, como las hay tantas en Colombia, está en poder de la delincuencia; cómo el Estado, pese a sus esfuerzos, es impotente para darles a sus ciudadanos un mínimo de garantía .

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.