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GABO, EN EL SUEÑO AMERICANO

GABO, EN EL SUEÑO AMERICANO

La Fundación Cultural de las Américas (FCA), respaldada por la Organización de Estados Americanos (OEA), ofrecerá a partir de hoy, en Washington, un tributo al premio Nobel de literatura, Gabriel García Márquez, con motivo de sus 50 años de carrera.

Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
10 de septiembre 1997 , 12:00 a. m.

El homenaje cultural y académico trae al Nobel de literatura a Washington, una ciudad donde por mucho años fue visto con recelo debido a sus contactos con el régimen castrista. Sin embargo, ya se ha confirmado que el presidente Bill Clinton recibirá en la Casa Blanca al escritor colombiano, como muestra de esa profunda admiración que en el pasado lo llevó a revelar que en la obra del escritor colombiano se encontraban sus mejores lecturas.

El homenaje académico, coauspiciado por la FCA y el Centro de Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Georgetown, se iniciará hoy con un diálogo privado entre Gabo y un grupo preseleccionado de estudiantes de universidades de la capital estadounidense. Los asistentes, que vienen siguiendo de cerca la obra del escritor colombiano, tendrán la oportunidad de plantearle preguntas y compartir inquietudes.

El tributo continúa en la tarde con una mesa redonda sobre la vida y la obra de García Márquez. Los participantes serán: Jaime Abello, director de la Escuela de Periodismo de Cartagena; el ex presidente colombiano Belisario Betancur; el periodista español Juan Luís Cebrián; Tomás Eloy Martínez, escritor argentino autor de Santa Evita; Antonio Skármeta, escritor chileno autor de Il Postino; Miguel Littín, director de cine chileno y Gerald Martin, profesor de la Universidad de Pittsburgh y biógrafo de García Márquez.

Nobel en cinta Pero ahí no acabará el homenaje. Con la colaboración del Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia y la Fundación Nuevo Cine Latinoamericano de Cuba , mañana se inaugurará un ciclo especial de cine titulado García Márquez y el Mundo de las Imágenes.

La retrospectiva comenzará con Milagro en Roma (1988), de Lisandro Duque, y Langosta Azul (1954), película inédita de García Márquez y Alvaro Cepeda Samudio. La muestra incluye además las películas: Crónica de una muerte anunciada, de Francesco Rossi, Tiempo de morir y Edipo alcalde, a las que asistirá su productor, Jorge Alí Triana, y finalmente La viuda de Montiel, que contará con la participación de su director, el chileno Miguel Littín. La retrospectiva fílmica se llevará a cabo en el American Film Institute ubicado en el centro de artes de representación de Washington, el Kennedy Center.

La FCA, entidad sin ánimo de lucro, fue fundada en 1996 por Ana Milena de Gaviria, esposa del ex presidente colombiano y ahora Secretario General de la OEA, César Gaviria Trujillo. El propósito de la Fundación es promover la cultura del hemisferio y el año pasado se unió al Museo de Arte de las Américas de la OEA para la realización de la exitosa exhibición de la obra del escultor colombiano, Fernando Botero, a lo largo de la Avenida Constitution.

Anoche, el premio Nobel asistió a una cena ofrecida en su honor por César Gaviria y su señora, a la que asistieron miembros del Congreso y la Administración. Hoy en la noche el presidente de la Universidad de Georgetown, el padre Leo J. OiDonovan, ofrecerá otra cena en honor de Gabo y su señora.

Un carnaval para toda la vida , sorpresa en E.U.

Durante el homenaje a Gabriel García Márquez se transmitirá, como sorpresa para el público y también para el premio Nobel colombiano, Un carnaval para toda la vida, documental realizado por Gabo y Alvaro Cepeda Samudio en los años sesenta.

EL TIEMPO reproduce algunos apartes de una de las cartas (inéditas) enviadas por García Márquez a Cepeda Samudio en la que se habla de los pormenores del proyecto.

(Abril 26, Nueva York, 1961) Mano: Germán Vargas me dice que no te he contestado dos cables que me mandaste. La explicación es simple: no los he recibido. Media hora después de la carta de Germán, me llamó la secretaria de Santo Domingo & Cia, para preguntarme cómo van las películas. Yo que soy un muchacho perspicaz me imagino que todo esto hace parte de una sola cosa, y que quieres saber qué carajo pasó con las películas.

Pasó esto: compré una moviola del carajo, chiquita y plegable, que se lleva como una máquina de escribir y que sirve además de proyector. En ella tuve, primero, que repasar otra vez los treinta y no sé cuantos rollos, para salir de lo que definitivamente no servía velado, desenfocado, cagado y que por fortuna era mucho.

Después tuve que ver todo otra vez para ponerle un orden mentalmente, y hacer un principio de guión. Ya en la práctica, se encuentra uno con problemas que tu conoces: una escena tomada por el cachaco el domingo, y que parecía perfecta para montarla con otra tomada por quique el martes, no sirvieron a la postre para nada porque los colores no correspondían o porque la pañoleta que llevaba un marica en la cabeza se había transformado de amarilla en azul.

A veces he tenido que mirar otra vez todo el petate para encontrar una toma que me puede servir y que no sé dónde está exactamente. Usted me puede decir que para eso existen en el diccionario las palabras corte y clasificación . Pero yo desafío a los autores del diccionario a que utilicen esas palabras en un cuarto de hotel webster, con las aficiones cinematográficos de Rodrigo. La realidad es que todas las madrugadas, después de trabajar en el montaje, tengo que recoger todo, meterlo dentro de un cajón y ponerlo encima de la chimenea.

No me quejo: simplemente te cuento.

Además, a eso tienes que agregar que trabajo en la oficina hasta después de la media noche, y que solo entonces, después de comer cualquier cosa, me siento a la moviola. Algunas veces he estado hasta el amanecer, y gracias a eso tengo más de media película montada.

El único plan posible, en definitiva, quedó así: varias vistas del paseo bolívar normal, antes del carnaval. Paseo bolívar llenándose y paseo bolívar completamente lleno. Lo importantes fue haber logrado llenar el paseo bolívar , sin trucos, y con un montaje tan rápido que aspiro a que el espectador no se dé cuenta en qué momento le llenaron la casa de gente.

Luego, en otra secuencia, hay una magnífica pelea de indios, muy bien detallada, con pedazos que fueron recogidos en todos los rollos (...) Los flashes culminan violentamente con la danza del congo, que está bastante completa, aunque no he podido utilizar algunas de las magníficas tomas hechas por quique en las afueras, en último día, porque el fondo es desierto (...) Después de la danza del congo, cada vez con el ritmo más rápido, estoy logrando hacer una cumbia multitudinaria, con pedacitos tomados por todos los lados, pero con la cumbia central de la muchachita con camisa de hombre y una cachucha al revés, que por un milagro fue tomada un día por ustedes y otros día por el cachaco y yo (...) En fin, mientras se baila la cumbia, que me parece fácilmente sincronizable (no así los otros bailecitos), el paseo bolívar ha llegado a su punto máximo de saturación. Y entonces, violentamente, con una panorámica, se pasa al paseo bolívar completamente desierto y lleno de porquerías (...) Pues bien, maestro: eso es todo lo que hay. Me es imposible saber cuándo terminaré, aunque en principio calculo dos semanas más. Todo esto ha sido hecho en ratos libres por la madrugada, y en medio de invasiones y todo lo demás que usted sabe o se debe imaginar.

Sé que ya has tenido bastante paciencia, pero tendrás que tener un poco más.

Un abrazo, Gabo.

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