LAS MALAS SEÑALES DEL CONTRATO CON SOFREMI

LAS MALAS SEÑALES DEL CONTRATO CON SOFREMI

Hace siete años, el Distrito compró un lote de radios trunking de comunicación y equipos de localización para la Policía Metropolitana. Se creía que serían un gran instrumento para atacar la delincuencia rampante, pero nada de eso pasó.

11 de febrero 2001 , 12:00 a.m.

Hace siete años, el Distrito compró un lote de radios trunking de comunicación y equipos de localización para la Policía Metropolitana. Se creía que serían un gran instrumento para atacar la delincuencia rampante, pero nada de eso pasó.

En cambio, el negocio empezó a dar muy malas señales, convirtiéndose en un lío técnico insalvable y un enredo legal que aún no termina. Mientras tanto, los radios, que nunca funcionaron, permanecen arrumados en una bodega, donde cada día pierden más valor.

El interés de la justicia en el asunto permanece vivo. Tanto que la Unidad de Anticorrupción de la Fiscalía acaba de abrir una investigación para evaluar si hubo sobrecostos, documentos ilegales, intervención de terceros o mordidas.

Esto, a pesar de que los organismos de control ya han hecho investigaciones por los posibles errores en su concepción y manejo, y de que un tribunal internacional de arbitramento no hallara incumplimiento del contratista ni desequilibrio económico en el negocio. (Ver recuadro).

Los equipos hacían parte de un paquete que por 23 millones 992.310 dólares le compró, en 1994, el Fondo de Vigilancia y Seguridad del Distrito (FVS) a la Sociedad Francesa de Exportación de Materiales, Sistemas y Servicios del Ministerio del Interior (Sofremi), que tenía como provedor de tecnología a la multinacional francesa Alcatel.

El contrato se firmó bajo la figura de urgencia manifiesta para modernizar el Centro Automático de Despacho (CAD), donde se reciben las denuncias a través del 112 y también las comunicaciones de los agentes. Al tiempo que los aparatos de comunicación que existían se hacían obsoletos, la inseguridad en la ciudad se disparaba.

En 1993 el índice de muertes violentas había crecido 16 por ciento frente al de 1992 y seguía aumentando. Los atracos a residencias, el hurto de vehículos y el asalto bancario también estaban creciendo.

El contrato se manejó a través de cuatro subsistemas: vídeo, cómputo, telefonía y radio. Sobre los tres primeros no hubo inconvenientes. El problema surgió con los radios que costaron 7,5 millones de dólares. Al no poder ser usados por falta de frecuencias y fallas técnicas (Ver recuadros), terminaron guardados en una bodega del FVS y allí permanecerán hasta que las directivas de Fondo decidan su futuro.

Sin estudios?.

Los inconvenientes que se presentaron en el transcurso del proyecto se generaron prácticamente desde antes de la firma de este contrato, al no existir un documento técnico por subsistema por parte de la Policía(...). Al día de hoy no se conoce un estudio técnico de todo el proyecto en donde se demuestren las bondades y funcionalidades en forma detallada, que hubieren facilitado el camino para que el contratista desde un principio supiera qué era lo que verdaderamente se debía implementar . Así lo expresó el intenventor del contrato, en ese entonces mayor Carlos Alberto Baquero, en su informe final.

Esto se contradice en un informe de auditoría de la Contraloría Distrital de 1997 que asegura que, aunque no los pudieron ver, las propuestas se presentaron con base en unos términos de referencia preparados por técnicos de la Policía Metropolitana y de la ETB.

Sobre lo que hicieron los técnicos de la ETB también existen reparos. En una carta de junio de 1994, que el vicepresidente y director de Operaciones Latinoamericanas, Andrew P. Gray, envió al Fondo de Vigilancia en representación de Motorola, la competidora de Alcatel, cuestiona el trabajo de los ingenieros y asegura que no tuvieron tiempo suficiente para evaluar su propuesta.

La carta fue calificada de injuriosa por la junta del Fondo compuesta por Herman Arias, el nuevo Personero y Secretario de Gobierno en ese entonces; el general Luis Enrique Montenegro, comandante de la Policía; Bernardo Grau, director del Fondo de Prevención de Emergencias; Ernesto Villamizar, asesor del Ministerio de Obras, y Raúl Gaviria, gerente del Fondo.

En la misiva, Gray también denunció que Motorola no pudo presentar su oferta ante el Comité Técnico de la Policía encargado del estudio de las propuestas porque el Fondo había marginado inexplicablemente a los oficiales competentes de la toma de decisiones.

Sobre este tema, Montenegro dijo que no es cierto que se hayan presentado fricciones o situaciones como las que se describen en la carta y que es claro que Motorola, empresa que siempre había suministrado equipos para la Policía, no quedó satisfecho con que el contrato se le hubiera otorgado a Sofremi.

Además, se mostró extrañado por el informe que presentó Baquero, ahora coronel, porque dijo que él mismo lo había designado como su delegado en el comité técnico para la elaboración de los términos: Desconozco qué pasó después de que salí de la Policía Metropolitana en 1995, pero es claro que se elaboraron unos términos de referencia y que la institución participó en eso .

Perdió valor.

Mientras las autoridades resuelven de dónde partieron los errores que generaron el fracaso del subsistema de radio, a la actual Administración le corresponderá definir qué va a pasar con los equipos.

Según el gerente actual del FVS, Ernesto Matallana, se iniciarán estudios para saber qué posibilidades hay de darles un uso en una entidad distrital o si es más conveniente rematarlos.

Aunque aún no hay una valoración técnica, Matallana dijo que los equipos de Sofremi ya no valen lo mismo que en 1994. Calculó que han perdido, como mínimo, un millón y medio de dólares de su precio. Es decir valdrían unos seis millones de dólares, más de 12 mil millones de pesos.

De todas maneras, la Policía ya no los necesita porque durante la Administración Peñalosa le compró a Motorola un nuevo equipo de radios por 22 mil millones de pesos.

- El problema fue la ejecución.

Para el ex gerente del Fondo de Vigilancia y Seguridad Raúl Gaviria, que durante el gobierno de Jaime Castro adjudicó y firmó el contrato con Sofremi, el problema ocurrió por una mala ejecución y nada tiene que ver con la concepción misma del negocio.

Asegura que es falso que la Policía no haya participado en la elaboración de los términos de referencia y de los estudios técnicos: La Policía hizo el dimensionamiento de lo que necesitaba y participó en un comité técnico .

Afirma que la urgencia manifiesta por medio de la cual se realizó el contrato fue convocada porque así lo exigían las necesidades planteadas por el comandante de la Policía Metropolitana de la época, general Luis Enrique Montenegro. Los argumentos eran de peso. Se estaba hablando de una parálisis inminente del servicio de seguridad , explica.

Los argumentos que tuvo para adjudicar el contrato a Sofremi, según dijo, no solo fueron financieros, pues la propuesta era más barata, sino técnicos.

Concluyó que si las frecuencias hubieran estado disponibles, no se hubieran presentado inconvenientes y dijo que la muestra está en que el resto de los subsistemas sí funcionó.

Nota: Si usted tiene información sobre hechos relacionados con este caso u otros, comuníquese con la sección Bogotá Tel. 2940231 o deytib@eltiempo.com.co.

Fotos: Camilo George / EL TIEMPO.

1.

Los equipos se encuentran guardados en una bodega del Fondode Vigilancia y Seguridad. Están forrados y metidos entre cajas para que no se dañen.

2.

Una de las razones para no poder usar los radios en la banda de 400 Mhz fue la falta de frecuencias disponibles.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.