BALANCE DE LOS MINISTROS QUE RENUNCIARON

BALANCE DE LOS MINISTROS QUE RENUNCIARON

Trujillo: educación concertada Para muchos, la condición de político innato y el poder de concertación fueron sus cualidades: diluyeron el inconformismo, las protestas y los paros del sector educativo colombiano. Pero, para otros, esas mismas cualidades fueron su defecto, porque lo llevaron a convertir uno de sus programas bandera en una colcha de retazos: la Ley General de la Educación. Aun así, quienes apoyaron y criticaron a Carlos Holmes Trujillo durante sus 16 meses al frente del Ministerio de Educación reconocen que su gestión no pasará inadvertida.

04 de marzo 1993 , 12:00 a.m.

Según el presidente del Partido Conservador y ex ministro de Educación, Jaime Arias, Trujillo limó las espinas del proyecto para no herir ningún interés. Así, las normales dejaron de protestar cuando se decidió no acabar con este tipo de formación docente. Igual sucedió con los religiosos al prevalecer la educación religiosa en los colegios; y las instituciones privadas, al finalizar la amenaza inicial de acabar con ellas... De esta forma, todos quedaron contentos .

El Ministro se defiende: Cuando se trata de construir un nuevo modelo educativo, lo único que no se puede dejar de hacer es escuchar a todos los sectores. No se trata de afectar o no intereses sino de reconocer el servicio que todos prestan para el desarrollo educativo. En la medida en que se sientan representados en la ley se interpretan sus necesidades, sensibilidad y urgencias .

Sin embargo, el presidente de la Confederación Nacional de Centros Docentes (Conaced), Oscar Montoya; y el presidente de la Unión de Colegios Internacionales (Uncoli), Jaime Acosta, aseguran que la concertación sólo comenzó después de que el proyecto fue presentado en la Cámara de Representantes y que en el borrador inicial se expropiara la educación privada para impedirle que tuviera algún futuro en el país.

Ante las críticas sobre su marcada inclinación en la ley por mejorar las condiciones laborales de los maestros, el Ministro dice que la ley apunta también al progreso de las condiciones de los educandos, entre otras cosas, a través de un mejor sistema administrativo y financiero de la educación, mayor vinculación de la familia con el proceso educativo y un marcado estímulo a la participación de los medios de comunicación en tareas educativas y profesionalización de los profesores.

Este último punto lo recalca. Trujillo dice que es necesario impulsar en los maestros, incluso en los de provincia, los cinco años de carrera universitaria, aunque exista el temor de que, después de su profesionalización, no vuelvan a trabajar en escuelas apartadas. La ley debe desarrollar el mandato de profesionalización y dignificación de la actividad docente, para mejorar la calidad de la educación , dice.

Pero ante las inconformidades que aún existen sobre el proyecto, el Ministro recuerda que aún queda la mitad del camino por recorrer para que su aprobación permita lograr la calidad de la educación preescolar, primaria y secundaria del país, como sucedió al final del proceso de discusión con la Ley de Educación Superior. El proyecto de Ley General de la Educación pasará a la Comisión Sexta del Senado, tras haber sido aprobada por la Cámara de Representantes.

La Ley de Educación Superior fue una hazaña dice la investigadora y representante de la Universidad Pedagógica Nacional en la discusión del proyecto, Ingrid Mller porque da un marco mucho más adecuado para la educación pública y para trabajar la nueva autonomía universitaria que le da la Constitución .

Los rectores universitarios resaltan la creación del sistema de acreditación y el de información, en donde las instituciones deberán presentar exámenes para garantizar que cumplen los requisitos de calidad y que realizan sus propósitos y objetivos. Dicha información será divulgada a través del sistema de información.

Infante Villareal considera que la acreditación ayudará a que las universidades evolucionen, hagan planes de desarrollo y los cumplan, pero teniendo en cuenta que no todos los centros de educación superior pueden comenzar en el mismo nivel. Y enfatiza en que esa acreditación debe incluir elementos internacionales. Otras descongeladas Especialmente el Sindicato del Ministerio y Fecode aplauden los pagos cumplidos que logró el Ministro para los maestros, evitando así tantos paros y protestas.

Junto con los colegios privados y públicos, reconocen también su acierto en descongelar las plazas docentes ya que, según Montoya, se estaba perjudicando a alumnos y maestros debido a que fue necesario acudir a las llamadas soluciones educativas; es decir, conseguir profesores por contrato a término fijo, en unas condiciones económicamente lamentables, para satisfacer la demanda estudiantil .

El Ministro creó 15.858 nuevas plazas, con una inversión cercana a los 25 mil millones de pesos, que permitirá ampliar la cobertura estudiantil en 350.000 nuevos estudiantes, tanto de primaria como de secundaria.

A la lista de aciertos, Fecode añade el compromiso del Ministro de reubicar a 700 educadores amenazados, así como convertir a los maestros de hora cátedra, pagados por la Nación, en maestros de tiempo completo. Pero el sindicato le critica que no alcanzó a mejorar los salarios de los educadores y trabajadores administrativos. De estos últimos, según la presidenta del sindicato, Angela María Sepúlveda, el 57 por ciento vinculado al Ministerio gana salario mínimo. Por eso tenemos la mala calidad en la educación dice. El maestro tiene que ver cómo cumple una jornada para irse a otro sitio de trabajo .

Con respecto a la reestructuración del Ministerio, Trujillo asegura que no es otro intento fallido como asegura Arias al considerar que el Ministerio padece una enfermedad grave: el gigantismo político. Es un logro porque el decreto está expedido y estamos en contacto con la Consejería para la Modernización del Estado y el Ministerio de Hacienda a fin de que esa reestructuración se refleje en la planta , dice el Ministro.

Con el nuevo ministerio se busca quitarle peso a las funciones administrativas para fortalecer la planeación y el desarrollo educativo con una planta de personal de altas calidades.

El Ministro reconoce que en materia social nadie puede declararse totalmente satisfecho. Entre los planes que no pudo terminar estuvo el de la ley del deporte, que pretendía darle una estructura financiera más estable. Hay cierta frustración allí, pero el proceso va en marcha y tengo la certeza de que en la próxima reunión del Conpes se aprobará un documento que contendrá más acciones administrativas en favor del deporte , dijo.

También le hubiera gustado concluir los trámites que inició con el Banco Mundial para conseguir recursos que permitan ampliar la cobertura de la secundaria del país.

Después de sus 16 meses de experiencia en el Ministerio le queda por aconsejar al nuevo ministro que continúe estimulando la preocupación nacional alrededor del tema educativo. Esto se logra a través de amplios debates y de confrontación de tesis sobre lo que debe ser nuestro futuro , dice Trujillo. Opiniones des-concertadas Arturo Infante,(rector de la Universidad de los Andes): Considero que el Ministro se encargó de hacer lo que le tocaba hacer: darles trámite a los dos proyectos de ley. Respecto a la Ley General, se escucha la fuerte participación de Fecode. La Ley de Educación Superior, por su parte, es un buen esquema, pero hay que ver cómo se lleva a la práctica . Angela María Sepúlveda, (presidenta del Sindicato del Ministerio): Trujillo no hizo un estudio de las necesidades de la educación en la parte administrativa, ni dio solución a las prestaciones de los trabajadores administrativos. Logró regularizar los pagos hacia las regiones pero aún se les paga lo suficiente. Considero que la reestructuración no es la salida que requiere el Ministerio. Recalco que fue honesto . Jaime Acosta, (presidente de Uncoli): Al Ministro le fue regular. Su gestión fue básicamente alrededor de la Ley General, pero ésta fue muy polémica pues radicalizó las posiciones sobre la educación en el país. El proyecto inicial expropiaba la educacion privada y se le impedía que pudiera tener futuro. Por otra parte, el Estatuto Docente les da a los maestros oficiales estabilidad, pero los protege en exceso . Jaime Dusán, (presidente de Fecode): Al Ministro le fue bien. Es lamentable que se vaya. Entendió que era más importante buscar un acuerdo con los actores principales de la educación que pelear con ellos. Lo malo es que en la Ley General las juntas quedaron con menos funciones, como el nombramiento de maestros, los traslados y convocatorias de concursos y el ingreso de nuevos docentes, funciones que ejercerán el Ministerio y los alcaldes . Jaime Arias, (ex ministro de Educación): El Ministro se concentró en un solo tema: sacar la ley de Fecode. Pero la dejó a mitad de camino y la considero mala por dedicarse solo al tema sindical. Pero el esfuerzo del Ministro convenció a muchos representeantes, que votaron más por solidaridad personal con él que por convencimiento de los beneficios de la Ley . Ingrid Mller, (investigadora): Es un gran conocedor de la Constitución y aprovechó su cargo para trabajar sobre su reglamentación. Admiré su capacidad de trabajo; conformó grupos y escuchó a los demás. Es una persona serena, conciliadora, con un profundo respeto por la autonomía del Congreso. Sus intervenciones siempre fueron didácticas . Oscar Montoya, (presidente de Conaced): Su gestión no se puede calificar de buena ni de mala. Pero destaco que logró la Ley de Educación Superior, le dio vida al Decreto 2127 sobre la reestructuración del Ministerio de Educación, descongeló las plazas docentes e inició el proyecto de Ley General de la Educación, aunque se discriminó en un principio a un sector tan importamte de la educación colombiana como lo es la educación privada . El agro se rajó pero López pasó En varias oportunidades, Alfonso López Caballero estuvo en la baraja de candidatos para Ministro de Agricultura, o por lo menos eso era lo que se decía en cocteles y reuniones cada vez que el Ministerio quedaba vacante.

Finalmente, tanto fue su nombre al sonajero que, al fin, salió humo blanco a su favor. López fue nombrado ministro de Agricultura en noviembre de 1991, para suceder a la única mujer que ha desempeñado ese cargo en la historia del agro colombiano, María del Rosario Sintes.

La apertura será sin dolor , fue la primera frase del nuevo Ministro. Ese anuncio cayó bien entre los agricultores, quienes aún se resistían a aceptar la apertura económica puesta en marcha por el Gobierno.

Prácticamente, todas las decisiones de política agrícola ya habían sido adoptadas por la ministra Sintes. Sin embargo, faltaba lo más duro: enfrentar la caída de la producción, como consecuencia de la transición del modelo proteccionista al del libre mercado.

En efecto, a su antecesora le correspondió desmontar la protección y apretar el cinturón, mientras que a López le tocó afrontar los resultados.

El panorama se complicó por la caída de los precios internacionales de los principales productos colombianos de exportación, la sequía, el recrudecimiento de la violencia en los campos y la crisis de la Caja Agraria.

Estas y otras causas, tales como la política antiinflacionaria y el desmonte de aranceles, incidieron negativamente en la imagen del Ministro.

Sin embargo, de acuerdo con la opinión de los gremios, la gestión de López Caballero al frente del Ministerio no fue tan mala como muchos se imaginaban. Los diez dirigentes gremiales consultados le dieron una calificación promedio de 3,1 sobre cinco.

Los agricultores reconocen que López Caballero, pese a su humor negro al que no estaban acostumbrados, atendió sus inquietudes y las transmitió al Gobierno central, pero no con la contundencia que se requería.

Entre las acciones que se abonan a su favor figuran las siguientes: Logró la refinanciación de los algodoneros afectados por la sequía, constituyó el Fondo de Compensación de las Exportaciones de Algodón, reactivó el crédito agrícola a través de Finagro y la Caja Agraria, reestructuró el ICA y fortaleció al Himat, al tiempo que sacó adelante la Ley de Adecuación de Tierras y lanzó un plan piloto de distritos de riego en el departamento de Cesar.

Asimismo, puso en marcha el Instituto Nacional de Pesca y Acuicultura (INPA) y dotó al DRI de mecanismos más ágiles para su gestión en beneficio de los pequeños agricultores.

Avaló los convenios de absorción de la producción de trigo y cebada firmados por industriales y cerealistas.

Según los agricultores, López Caballero no logró constituir el Fondo Agropecuario de Garantías; se demoró en la expedición de los decretos de emergencia agrícola; dejó apenas enunciado el Sistema Nacional de Información y Precios y no encontró eco en la propuesta de crear las franjas de precios para el algodón y la carne de pollo. Tampoco pudo solucionar por completo los problemas del ingreso de arroz subsidiado venezolano.

En la carta de renuncia, el ministro de Agricultura hizo un breve resumen de su gestión y reiteró su respaldo al proceso de apertura económica. Sin populismo Apartes de la carta enviada al Presidente César Gaviria, son los siguientes: Partidario como he sido del proceso de apertura preconizado por el Gobierno y dirigido por su mano experta, me correspondió hacerme cargo del sector agropecuario en el proceso de transición hacia el nuevo modelo. Hube de hacerlo en medio de una coyuntura singularmente adversa y dentro de un marco institucional nuevo que había privado al Ministerio de instrumentos tradicionales de política. Encaré esta difícil responsabilidad con seriedad sin hacer jamás populismo.

Considero de la mayor importancia la consolidación del área de libre comercio con Venezuela, que es uno de los logros más importantes de su Gobierno y que representa una inmensa oportunidad para la agricultura colombiana. De otro lado, la Ley de Adecuación de Tierras, la creación de la Corporación Colombiana de Investigación Agrícola, la creación de la Corporación Colombia Internacional y el rescate de la Caja Agraria, sin duda dejan sentadas las bases para la transición de nuestro sector agrícola hacia una agricultura moderna y tecnificada.

Vale la pena resaltar, además, que el gran beneficiado con la apertura ha sido el consumidor colombiano, como se evidencia en el aumento de los niveles de consumo y en el descenso del ritmo de crecimiento en los precios de los alimentos.

Quisiera por último, referirme a las acusaciones de que fui objeto durante mi gestión por parte de ciertos medios de comunicación. De los 19 cargos heterogéneos que se llegaron a formular, el Procurador General descartó todos menos uno, el de haber incurrido en una incompatibilidad. Confío en que, al llegar el caso al Consejo de Estado, la Corporación reafirme su doctrina en el sentido de que no existe tal incompatibilidad. Es, por lo demás, cuanto ha sostenido la Corte Suprema de Justicia, la Oficina Jurídica del Incora y el propio ex presidente Carlos Lleras Restrepo, quien en su ponencia ante el Senado en pleno en 1961 cuando se discutía la Ley 135, dijo: De acuerdo con la jurisprudencia de la Corte Suprema de Justicia, hoy la propiedad se adquiere por la ocupación, y la adjudicación que hace el Estado sólo tiene el carácter de un acto de reconocimiento de la adquisición del dominio, por el ocupante. De consiguiente, si se ha ocupado y explotado una determinada extensión sin que todavía se haya expedido el título, el ocupante tiene un derecho adquirido que debe respetarse . (Historia de las Leyes, Legislatura de 1961, Tomo 1, Pág. 95).

Queda así claro que yo no estaba pretendiendo ningún favor del Incora en mi condición de Ministro, sino que por compra a los antiguos dueños de las mejoras, dos años antes de ser nombrado, tenía no sólo una mera expectativa sino un derecho a la titulación. Sin embargo, por elemental delicadeza, pedí la suspensión de los trámites en el momento de asumir el Ministerio.

Me retiro con la convicción íntima de haber interpretado el pensamiento del Gobierno del cual formé parte en la medida de mis capacidades. Siempre consideraré como un honor el haber servido bajo su dirección.

Atentamente, Alfonso López Caballero. López pasó raspao Diez gremios agrícolas, ganaderos y de procesadores de materias primas le colocaron una calificación promedio de 3,1 sobre cinco a la labor desarrollada por el Ministro de Agricultura durante los 16 meses que estuvo al frente de ese despacho.

Hubo de todo. Inclusive, los agroindustriales le colocaron una nota promedio de 4,7 sobre cinco. Los agricultores, en cambio, lo rajaron con 2,3, mientras que el sector pecuario lo calificó con 3,5. Al final, el agro se rajó pero el Ministro pasó.

Quienes le pusieron buena nota señalaron que López Caballero no se dejó presionar por los gremios que pedían el desmonte de la política de apertura y siempre fue un convencido de la liberación de las importaciones, con las que se logró reducir la incidencia de los alimentos en el costo de vida.

Los gremios, que lo calificaron con una nota intermedia, dijeron que el Ministro mostró interés en unos temas, pero desatendió otros.

Las calificaciones más bajas fueron las dadas por los agricultores. De seis gremios, cinco de ellos le colocaron una nota de 2,0. La razón: No hay política agropecuaria, pues esta sigue atada a las decisiones macroeconómicas, por tanto este Ministro, y el que llegue, no va a poder hacer nada porque no cuenta con los instrumentos para su labor .

Siempre le echó la culpa de los problemas del agro a factores exógenos. No fue el interlocutor de los agricultores ante el Gobierno. Parece que el Ejecutivo nunca le paró bolas .

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