LOS HOMBRES ELÉCTRICOS I

LOS HOMBRES ELÉCTRICOS I

El 30 de mayo de 1997, un congreso minero y energético condecoró a David Name Terán. A la hora de entregarle el galardón, los asistentes coincidieron en el importante aporte que el hermano menor del poderoso senador barranquillero José Name había hecho al desarrollo del sector en Colombia.

18 de febrero 2001 , 12:00 a.m.

El 30 de mayo de 1997, un congreso minero y energético condecoró a David Name Terán. A la hora de entregarle el galardón, los asistentes coincidieron en el importante aporte que el hermano menor del poderoso senador barranquillero José Name había hecho al desarrollo del sector en Colombia.

Delegado para entonces del presidente Ernesto Samper en la junta directiva de la Empresa Colombiana de Carbón (Ecocarbón), David Name había sorprendido por su inteligencia y su actitud jovial a quienes tuvieron oportunidad de conocerlo en razón del cargo. Y algo caló además del lema que convirtió en su caballo de batalla: "una política de regalías para la Costa".

Con todo, apenas ocho meses después de aquella ceremonia, David Name volvió al sector privado y se convirtió en el socio de Consultores del Desarrollo, Condesa, una compañía que desde entonces ha tenido una carrera envidiablemente próspera.

Concesiones viales, peajes, trayectos férreos, in-terventorías y consultorías en el sector energético, entre otros, son hoy parte de su hoja de vida.

Atrás quedó la época del David Name que asesoró por 50 millones de pesos al embrión de TermoRío, la asociación entre la Electrificadora del Atlántico y un consorcio privado, que hoy exige 61 millones de dólares a los colombianos por el fracaso de la alianza. Solo los diez contratos que Condesa ejecuta actualmente suman 32 mil millones de pesos.

David Name, no obstante, es apenas uno de esos profesionales costeños versátiles en contrataciones con el Estado cuyo nombre ha empezado a sonar en razón del creciente escándalo en el sector eléctrico.

Otros aparecen en las conversaciones que el país escuchó atónito a principios de esta semana y que evidenciaron una cínica negligencia en la defensa de los intereses de la Nación en el caso TermoRío.

El prófugo abogado Marino Zuluaga, apoderado de la Electrificadora del Atlántico en el litigio con el consorcio privado de TermoRío y la hoy detenida ex funcionaria de la Superintendencia de Servicios Públicos, Marlén Valderrama, que gestionó en favor de Zuluaga contratos superiores a los tres mil millones de pesos, mencionan varios nombres.

Conexión Dragacol.

William Murra y Héctor García Romero o su primo el congresista Alvaro El Gordo García Romero aparecen en las cintas. Otro nombre, William López, es objeto de verificación por parte de los investigadores.

De quiénes se trata? Cuál es su historia? William Murra es el mismo político conservador de Cartagena cuyo nombre estuvo vinculado al escándalo de la cuenta clandestina que líderes políticos de Cartagena decidieron crear en la capital de Bolívar, sin la aprobación de la campaña del hoy Presidente Andrés Pastrana.

Murra y sus socios aparecieron como receptores de varios cheques girados a la campaña por Dragacol y su presidente Reginaldo Bray, hoy prófugo de la justicia que lo llamó a juicio dentro del proceso por una conciliación leonina que alcanzó a costarle al país 18 mil millones de pesos.

Durante 13 años, entre 1978 y 1992, William Murra ocupó el cargo de gerente de la Electri-ficadora de Bolívar. El mismo acepta que era la cuota política de los congresistas conservadores Josefina de Gómez y Rodrigo Barraza.

"El entonces presidente Julio César Turbay le dio esa electrificadora al Pastranismo (encarnado por Misael Pastrana Borrero): Pero mi labor fue excelente, la electrificadora tuvo los más bajos niveles de pérdidas de América Latina", dice Murra.

Aquella era una práctica común, relata. Los políticos Martín-Leyes, Abel Francisco Carbonell y Carlos Martínez Simahán, asegura, también tenían eletrificadora como cuota en el manejo burocrático.

"Todo el mundo lo sabía. Hasta 1994, a pesar de que las electrificadoras se le entregaban a los políticos, se manejaban con celo. Pero luego de 1995 nombraron gerentes que se dedicaron a sa-quearlas".

Quizá Murra tenga razón en cuanto a la pulcritud de su gestión y así lo certifique la Contraloría General al final de las indagaciones. Pero otra es la situación de su cuñado.

En enero de 1999 el hermano de su esposa, Roberto DíazGranados, obtuvo el cargo de gerente liquidador de la Electrificadora de Bolívar. Y tanto la Fiscalía como la Contraloría hurgan en sus libros para buscar una explicación a un detrimento patrimonial por contratos irregulares que alcanza los 14.932 millones de pesos en los últimos dos años y medio.

Un número significativo de esos contratos llevan la rúbrica o corresponden a la administración de DíazGranados, suspendido del cargo por la Contraloría que deseaba evitar interferencias en las pesquisas.

Marlén lo recomendó.

"Con todo el respeto que se merece el Contralor, eso no es cierto. No hay ningún contrato innecesario, ninguna conciliación irregular", explica el cuñado de Murra.

"Mire, dice, yo llegué a la Electrificadora de Bolívar por el superintendente de Servicios Públicos, Enrique Ramírez Yáñez. Lo conocí a través del entonces ministro de Desarrollo, Fernando Araújo. Mi cuñado, William Murra, no tuvo que ver con mi nombramiento. No soy cuota de nadie...".-.

Para la Contraloría, no obstante, hay varios hechos que aún deben ser aclarados. Uno de ellos es por qué DíazGranados le entregó un contrato al hoy prófugo abogado Marino Zuluaga antes de ser suspendido. Zuluaga debía representar a la Electrificadora de Bolívar en un proceso de casación.

"La doctora Marlén Valderrama fue la que me lo recomendó y era un contrato pequeño: 25 millones de pesos. Como la casación no se efectuó, solo se le pagó un anticipo de 15 millones", dice.

Evidencia de que el nombre de Murra y el de su cuñado circulan en el sector eléctrico es una conversación interceptada entre el abogado Zuluaga y Marlén Valderrama:.

-Marino Zuluaga: Y, oye, por qué metieron a William Murra en la investigación de Bolívar?.

-Marlén Valderrama: ! Lo metieron?.

-Marino Zuluaga: (...) Sí, lo vincularon a la investigación.

-Marlén Valderrama: Ellos dieron mucha papaya, mucho hablar mierda.

La defensa de Murra es concreta. Dice que no tiene nada que ver ni con el nombra-miento ni con las actuaciones de su cuñado en la electrifica-dora, aunque admite que desde hace más de 20 años conoce al ex superintendente de Servicios Públicos Enrique Ramírez, quien nombró a su cuñado.

También posee su versión sobre la investigación fiscal que le sigue la Contraloría: "Es una venganza por mi cercanía con el gobierno Pastrana. En octubre de 1990 declaré insubsistente al ingeniero Mario Montes, él demandó a la electrificadora y en 1998 el Consejo de Estado ordenó que se le indemnizara por 204 millones de pesos.

"En la auditoría que hizo la Contraloría a la electrificadora se encontró ese mandato de pago y por eso me investigan preliminarmente por detrimento patrimonial".

Murra asegura que él fue uno de los primeros que advir-tió a la Contraloría lo que esta-ba sucediendo en las electrifi-cadoras y que quienes lo acu-san lo hacen por que fue él quien puso el "dedo en la llaga".

El político conservador es hoy gerente de la Promotora de Energía Eléctrica de Cartagena S.A. (Proeléctrica) generadora que entró a funcionar en 1993 en Mamonal (Bolívar) y en la que participan grandes grupos económicos: "Ellos conocen mi trabajo y por eso depositaron en mí su confianza", puntualiza Murra.

Los García Romero.

La confusión respecto de Héctor García Romero y/o su primo Alvaro El gordo García Romero obedece a que ambos aparecen en otro segmento hasta ahora inédito de las conversaciones entre el prófugo Marino Zuluaga y amiga Marlén Valderrama:.

Marino Zuluaga: Marlén, pero le vamos a enviar el papel de honorario al amigo de William López o no.

Marlén Valderrama: Bueno, él dijo que no.

Z: Qué no?.

V: Que él (superintendente Ramírez) quería hablar primero con William López.

Z: Cómo se llama el Senador?.

V: Gordo Romero.

Z: Ah, Héctor Gordo Romero.

V: García Romero, creo que se llama, donde trae el papelito al menos.

Z: Héctor García Romero de Cartagena.

V: Sí.

Z: Claro, los García Romero, Marlén, ellos creo que son de Montería.

Tico García Romero, el diminutivo con el que también se conoce al constructor de Ovejas (Sucre) Héctor García, no solo fue uno de los socios de Murra en el affaire de la cuenta clandestina que se manejó en Cartagena, a partir de los cheques de Reginaldo Bray y Dragacol.

Ha visto envuelto su nombre en otro episodio de trascendencia nacional: el sonado lío de Chambacú que ha movido a varios fiscales a investigar cómo terrenos del Distrito de Cartagena de Indias terminaron en poder de Fernando Araújo, ex ministro de Estado, en donde proyectó un privilegiado sector hotelero.

Tico hace parte del clan de los García Romero, una familia que ha extendido su influencia política a Bolívar y Sucre hasta constituirse, con el grupo del senador liberal Carlos Espinosa Faciolince, en grandes electores.

Héctor García hoy se refugia en Miami de los problemas que ha tenido su empresa de construcción. Más de 500 familias de las urbanizaciones La India y Mirador de Zaragocilla, proyectos deTicoi García, reclaman porque sus casas fueron embargadas o nunca entregadas. EL TIEMPO intentó sin éxito obtener su número en Miami.

Su hermano, Juan José García Romero, está hoy detenido por el escándalo del miti-miti de Cartagena, una repartija de contratos en la empresa de teléfonos de la capital de Bolívar. Su esposa, Piedad Zucardi,heredói la curul en la última elección y es hoy senadora.

En lo que respecta a Alvaro El gordo García Romero, primo de Tico, se trata de un senador liberal que desde finales de los ochenta ha ganado cuatro veces una curul en el Congreso.

La Corte llegó a dictar en su contra detención domiciliaria bajo el cargo de peculado por extensión y por obtener empréstitos por 500 millones de pesos en la Caja Agraria.

El doctor Name.

A diferencia de su hermano, José Name, hasta hace muy poco peso pesado de la Comisión Quinta del Senado, especializada en asuntos energéticos, David Name renunció a la política tras su experiencia como presidente del Concejo de Barranquilla y algunos coqueteos para entrar al Congreso.

"Pensé que en la actividad política podía ser útil para hacer cosas que uno como ciudadano, desde afuera, ha estado interesado en ayudar a hacer desde hace tiempo. Pero me doy cuenta que en el ejercicio político esto es difícil. Por eso voy a regresar a mi actividad privada de donde nunca debí haber salido", dijo el 19 de octubre de 1990, día en que él mismo firmó el acta de defunción a su vida pública.

De hecho, su carrera pública ha pasado prácticamente inadvertida y fue la aparición de su nombre en el escándalo TermoRío (EL TIEMPO domingo 28 de enero), la que volcó los ojos de un sector de la opinión sobre su nombre y, sobre todo, sobre su apellido..

El país empezaba a agitar el debate sobre la urgencia de privatizar las electrificadoras de la Costa, cuyo hueco de politiquería y corrupción se había devorado 1.2 billones en apenas un quinquenio, para cuando David Name dio vida a Consultores del Desarrollo, Condesa.

Hoy es una firma polifuncional, por decirlo menos: consultorías en agricultura, gestión educativa, energía, telecomunicaciones, transporte, desarrollo urbano y suministro de agua, entre otros.

Baraja de negocios.

Tal diversidad se traduce hoy en diez contratos cuyo valor sobrepasa los 32 mil millones de pesos, según certificado de Cámara de Comercio. Condesa es concesionaria del contrato de mantenimiento y mejoramiento de la vía paralela al mar entre Cartagena y Barranquilla, y del manejo de peajes en Puerto Co-lombia.

Además, la empresa hizo parte de Ferrocarriles de la Paz (Fepaz), consorcio que el 27 de enero de 1998 ganó una de las más importantes concesiones férrea del país: la vía que conecta a Bogotá con Santa Marta.

Muchos de los negocios, en fin, tienen como contraparte al Estado y muchos están concentrados en el sector Eléctrico.

David Name asegura que no es precisamente su especialidad, pero el nombre este capitán profesional de la reserva del Ejército aparece vinculado al embrión mismo de TermoRío.

Según William Tarud, cerebro del proyecto y amigo de David Name, él contrató precisamente a Condesa para que hiciera varios estudios, pero jamás para solicitar cooperación alguna del senador José Name.

Si José Name participó activamente en la discusión 142 de 1993 o de Servicios Públicos, marco legal que permitió concebir lo que hoy es TermoRío, no lo hizo por petición de su hermano David Name ni de cualquiera otro, asegura Tarud. "No soy el testaferro de los Name", enfatiza.

Más recientemente, a través de Condesa, David Name ha participado con suerte en la gestación y desarrollo de millonarios negocios de energía: la interventoría de la hidroeléctrica Urrá I, ubicada en Tierra Alta (Córdoba), el principal. El y sus socios terminaron recibiendo 30 mil millones de pesos por un contrato estimado inicialmente en 22 mil.

"La historia de nuestra empresa la pueden auscultar. Hemos hecho contratos con to-das las autoridades civiles a través de procesos licitatorios públicos. No creo que deba hacerse uso del apellido para poderes ganar un contrato con transparencia", señala tajantemente David Name cuando se le habla del caudal de contratos que ha conseguido y del poder político de su apellido.

Es tal el prestigio o el impacto de Condesa en el tema eléctrico que a David Name y a su compañía se le atribuyen también los contratos de alumbrado público que tiene la firma Distribuidores Eléctricos de la Sabana (Diselecsa) en Santa Marta, Barranquilla, Neiva, Cartago, Calarcá, Palmira y San Andrés. No obstante, Remberto Merlano, accionista de la firma, asegura que es falso y que él no es testaferro de Name.

"Lo conozco desde hace tiempo, como la mitad de Barranquilla. Seguramente he contribuido a sus campañas y a las de su hermano, al igual que he aportado a la de otros políticos, pero no es cierto que él sea el verdadero dueño de Diselecsa como desde hace tiempo dice la gente". Name que considera la insinuación un irrespeto ratifica esa versión.

Merlano es otro de los hombres duros del sector. Hace parte de GDA, el consocio que maneja el recaudo de cartera -por 32 mil millones de pesos- en la Electrificadora de la Guajira. Su socio, Eduardo Cortés, se ratificó esta semana ante la Fiscalía en una denuncia que resultará crucial en el expediente contra el renunciado ex superintendente de Servicios Públicos, Enrique Ramírez Yáñez.

Cortés dijo que Ramírez, jefe de Marlén Valderrama y del abogado Marino Zuluaga, le ofreció acuerdos por debajo de la mesa para que renunciara al jugoso contrato. Ramírez, declaró Cortés a la Justicia el miércoles pasado en una versión juramentada que se prolongó durante seis horas, le aseguró que podría tener mayores ganancias.

Lo paradójico del asunto es que, en su defensa, el ex superservicios Ramírez dijo que Merlano podrá atestiguar que Cortés miente.

David Name dice hoy que no tiene velas en ninguno de esos entierros y que su participación en TermoRío se limitó a estudios técnicos: cálculos sobre vientos, análisis de suelos, planimetrías. "Estrictamente estudios de ingeniería".

" Sabe? -puntualiza Name- los contratos que yo he obtenido son el producto del profesionalismo...".

La indagatoria de Marlén Valderrama.

El pasado miércoles, Marlén Valderrama, ex intendente de entidades intervenidas y en liquidación, de la Superintendencia de Servicios Públicos decidió poner fin, con su entrega, a una cacería que dos semanas atrás había iniciado el CTI de la Fiscalía, por irregularidades en el proceso de la liquidación de la Electrificadora de Arauca.

Valderrama también es requerida por las autoridades para que explique los contratos que por 3.290 millones de pesos -incluido el de la defensa de Electranta en el caso de TermoRio- beneficiaron a su ex jefe y amigo Marino Zuluaga, hoy prófugo de la justicia y buscado en todo el país por los organismos de seguridad.

Qué le dijo Valderrama a la Fiscalía en la indagatoria?.

Reconoció su vieja amistad con Zuluaga a quien aseguró conocer hace más de 17 años, la mayoría trabajando de su mano en una oficina de abogados.

En cuanto a los jugosos contratos que su amigo obtuvo en las electrificadoras intervenidas por la Superservicios, Valderrama hizo la siguiente aclaración: Nunca obligué a los gerentes liquidadores a que lo designaran como abogado , dijo a los fiscales.

No obstante, ante la pregunta del fiscal del caso de cómo había sido contratado Zuluaga para defender a la Nación en el litigio con TermoRío, la ex funcionaria respondió: Sí sugerí el nombre de Marino Zuluaga en el caso de la liquidación de la electrificadora del Atlántico y en el caso de la electrificadora de Arauca , Según sus palabras eso es legal.

Sobre las llamadas telefónicas de ella con Zuluaga en las que hablan de testaferros para nuevos contratos en las electrificadoras y de un precario trabajo del abogado en el caso TermoRío. Valderrama explicó que no recordaba ese episodio aunque admitió que se comunicaba frecuentemente con él.

El ex ministro Villamizar.

Otro de los nombres que el escándalo TermoRío ha dejado a la vista es el del ex ministro de Minas y Energía, Rodrigo Villamizar Alvargonzález.

En las investigaciones del caso TermoRío, la Fiscalía hace averiguaciones sobre el papel que desempeñó Villamizar en el caso.

Los del CTI me mostraron un contrato del ex ministro con TermoRío y me preguntaron que qué sabía del tema , cuenta una de las personas que han colaborado con la justicia dentro de la investigación.

El contrato es una consultoría por 20 mil dólares que Villamizar aceptó tras su salida del gobierno Samper, a una de las firmas socias de TermoRío.

Los investigadores tratan de establecer por qué los honorarios pagados a Villamizar figuran en la lista de gastos que el abogado de TermoRío presentó para respaldar la indemnización por daños ante el tribunal de arbitramento internacional.

El ex ministro, que había decidido guardar silencio desde su salida del gobierno Samper, decidió hablar sobre el tema y en una carta enviada a EL TIEMPO desde Miami, reconoce la existencia del contrato: Recién renuncié, regresé a los Estados Unidos a continuar con un tratamiento médico, el cual junto con los costos legales, se volvió oneroso. Debí realizar asesorías, pues el no tener fuentes propias de sostenimiento, exige no abandonar el ejercicio de la profesión.

Lo que en su momento (entre febrero y julio de 1998) fue una asesoría profesional parael desarrollo de fuentes alternativas de abastecimiento de gas desde Venezuela y Centroaméricai , se ha interpretado como un turbio negocio entre SITHE y TermoRío a través mío. Pues no hay tal. Realicé la asesoría, rendí mi informe y terminó mi relación (única que he tenido) con SITHE. Allí termina toda esa historia, que no contiene ningún elemento de ilegal, inmoral o contra la ética .

Villamizar llegó al Ministerio de Minas en el gobierno de Ernesto Samper, precedido de gestiones aplaudidas en la gerencia del IFI y la Embajada de Japón, durante el gobierno de César Gaviria.

Sin embargo, en los escasos dos años como Ministro (agosto de 1995 a agosto de 1997) tuvo actuaciones que resultaron cuestionadas. La más sonada fue la delmiti-mitii que le costó el puesto a él y al ministro de comunicaciones, Saulo Arboleda, por lo que el país recuerda como una repartija de emisoras entre amigos del gobierno.

En esa misma conversación quedó como unpunto grisi la referencia que los dos ministros hicieron al proyecto energético de Hidromiel (en Caldas).

Villamizar le pedía a Arboleda mediar ante Planeación para que el proyecto saliera adelante y una semana después del diálogo, la Nación se comprometió a avalar un millonario crédito de la Financiera Energética Nacional (FEN) para pagar la hidroeléctrica. La Contraloría cuestionó en ese entonces la decisión porque el cambio de esquema financiero pudo favorecer a la brasileña Odebrecht, encargada de ejecutar las obras de la hidroeléctrica.

El aval que Villamizar dio para la construcción de Termoemcali también levantó ampolla. El ministro anterior, Jorge Eduardo Cock se había negado a dar su visto bueno porque no se había hecho licitación pública para el proyecto. Concejales decían que se trataba de un cañengo (encarte), porque se compraba el kilovatio a 50 pesos mientras en el mercado estaba a 19 y miembros de la Junta Directiva de Emcali también protestaron. Hoy ese negocio, que consiste en pagarle al privado la existencia de una planta de energía térmica así esté apagada, le está costando a las Empresas Municipales de Cali alrededor de 4 millones de dólares al mes.

En los últimos meses su viceministro fue Carlos Comte quien renunció a la gerencia de la Electrificadora del Atlántico para acompañar a Villamizar en esa cartera.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.