Secciones
Síguenos en:
EDUCACIÓN BAJO ACOSO

EDUCACIÓN BAJO ACOSO

Sin juzgar la responsabilidad del rector del colegio agredido recientemente por uno de sus alumnos, sí es posible sacar algunas conclusiones de esta serie de acontecimientos.

Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
20 de septiembre 1997 , 12:00 a. m.

Además de otros abusos, son múltiples los casos de acoso sexual de rectores y profesores. Por lo general, las quejas de los alumnos, cuando se atreven a formularlas, caen en una maraña interminable de procedimientos inventados por los sindicatos para eludir toda responsabilidad. Los rectores suelen carecer de autoridad y, finalmente, las autoridades educativas con sede en Bogotá se muestran impotentes frente a estas situaciones.

Es lugar común hablar de la necesidad de aumentar cobertura y la calidad de la educación. Pero a fuerza de repetirla, esta frase se ha convertido en ripio. Monserga. Letanía vacua. Además de estos propósitos obvios, es necesario modificar toda la estructura de la administración educativa, lo que implica reemplazar las correas de transmisión del poder.

Somos varios los que creemos en algunas de las siguientes ideas dentro de un esquema de recuperación de la educación: La descentralización no puede continuar en el esquema pendular que se ha venido implantando a fuerza de indecisión. De los municipios a los departamentos y de estos hacia la nación, en un constante flujo y reflujo inconveniente. Hay que terminar la obra descentralizadora aunque Fecode prefiera mantener las viejas estructuras centralizadas y estalinistas que le sirven para mantener su poder. Políticas en el Ministerio de Educación. Administración en el Departamento. Evaluación y control en el Municipio.

Es preciso dotar a cada colegio y escuela de un proyecto educativo autónomo, para que salga a competir con otros establecimientos, para que la calidad sea una urgencia de administradores y educandos, para que los padres de familia tomen todas las riendas del poder.

Hay que premiar la creatividad y el esfuerzo antes que la avivatada y el fraude, hay que promover la excelencia mediante la evaluación permanente y transparente de los planteles educativos, los cuales deben recibir fondos en función de sus logros.

Hay que mejorar la formación y remuneración de los docentes. Pero el sueldo de un maestro debe ser parcialmente calculado en relación con sus méritos.

Hay que liberar al ministro de educación de la presión concurrente de la burocracia, el sindicato y la politiquería. Por qué no un ministro de educación para los 4 años de gobierno? Hay que democratizar el sistema educativo. La educación no une a los colombianos. Los disgrega inequitativamente. Para quienes caen por fuera de la educación privada de excelencia, los dados están marcados.

No puede suceder que rectores y maestros abusivos simplemente se trasladen de plantel en plantel sin que pase nada. Si se hubiese tratado de un colegio privado, el acosador sexual hubiese durado menos que un merengue en la puerta de una escuela.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.