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ANIMALES CON CASA

ANIMALES CON CASA

Ahora son cinco borugos los que habitan el lugar. La tranquilidad que hay allí permitió que dos de ellos realizaran una hazaña que para los científicos era imposible: engendrar un miembro de esa especie en cautiverio. Pero el recién nacido es algo más que un record batido. Significa una esperanza para miles de variedades que son víctimas del comercio ilegal de especies.

Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
22 de septiembre 1990 , 12:00 a. m.

El pequeño, sin saberlo, hace parte de la lista de animales en vías de extinción, pero también es el primer huésped de una casa que la Sociedad Mundial para la Protección Animal (WSPA, por su sigla en inglés) construirá en Suba.

Sus primeros días de vida los ha pasado en un lote en donde funcionará el Centro de Rehabilitación para la Protección de los Animales, cuya construcción comenzará antes de diciembre.

Sinembargo, su funcionamiento ya empezó, pues fueron las biólogas Karin Osbahr y Juana Roda, las que recibieron al pequeño animal allí y lo atendieron durante el parto.

En realidad, el bebé borugo es un privilegiado, ya que goza desde que nació de los beneficios que el Centro proporcionará a los animales que rescate de las garras de los traficantes de especies.

Alimento, abrigo y otras atenciones mínimas, aliviarán el sufrimiento ocasionado por ese negocio que aparta bruscamente a miles de variedades de su hábitat natural.

Allí los animales que son sometidos a ambientes diferentes de los originarios, serán tratados con un extenso y cuidadoso programa de rehabilitación para devolverles la capacidad de valerse por ellos mismos.

La razón es que los cazadores, además de encerrarlos, también los acostumbran a dietas diferentes de las que tenían en su medio ambiente. Eso los hace más indefensos.

La mayoría de esas especies proceden de climas tórridos (llanos y selvas), y por ello la entidad también ha previsto la construcción de un centro alterno a donde los animales llegarán para una segunda fase de readaptación.

Dicho centro sería construido por la Corporación Autónoma Regional del Quindío, en una de las reservas naturales protegidas por el Estado en ese departamento. Víctimas de desastres El Centro de rehabilitación de Suba también recibirá algunas de las víctimas que resulten de desastres naturales, y que son rescatadas por el equipo especializado de la sociedad.

Esa es otra de las actividades que se realiza en la zona que está bajo su cuidado, desde que llegó al país hace siete años.

La permanente vigilancia por el bienestar de las especies, ha llevado a esta organización sin ánimo de lucro a participar en el rescate de animales en diferentes catástrofes.

Es el caso de la tragedia de Armero, en donde 12 miembros voluntarios sacaron del barro a 209 cabezas de ganado, 42 cerdos, 500 aves y numerosos caballos y burros.

La presencia de la WSPA no es nueva en el país y su importancia radica en que desde la sede de Bogotá (calle 74 # 9-13), se coordinan todas las actividades de protección animal para el área de América del sur.

Fue así como participaron en el salvamento de tortugas en el incendio de la isla Isabela (archipiélago de Galápagos) en 1985. En 1988 atendieron la zona del Caribe azotada por el huracán Gilbert , y en 1989 estuvieron en la misma región cuando por ella pasó el huracán Hugo .

Eso quiere decir que para atender a las víctimas de un desastre, por un lado entra la Cruz Roja, y por el otro entramos nosotros para salvar animales , dice Alvaro Posada, director regional de la WSPA.

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