PERSONAJES QUE HICIERON CIUDAD

PERSONAJES QUE HICIERON CIUDAD

Bogotá con 459 años encima es para muchos una ciudad llena de ciudades. Algunas de estas ciudades son invisibles para quienes no viven en ellas y apenas las reconocen en el letrero de un bus.

10 de agosto 1997 , 12:00 a.m.

Esos nombres que identifican a los cerca de 1.200 barrios de la Capital corresponden en muchos casos a personajes que alguna vez fueron reconocidos por sus conciudadanos y que hoy yacen en el olvido para la mayoría de los habitantes.

Algunos como Marco Fidel Suárez y Olaya Herrera se asocian fácilmente a la historia nacional. Pero otros como Benjamín Herrera, Gustavo Restrepo y José Joaquín Vargas se desdibujan en el recuerdo de los bogotanos y ni siquiera los habitantes de esos barrios saben con certeza quiénes fueron y qué hicieron los que les dieron nombre a estos lugares.

Estos tres últimos personajes vivieron en la Bogotá de principios de siglo. Benjamín Herrera fue militar y los otros dos personajes fueron millonarios y benefactores de la ciudad. Qué le dicen ellos a la capital hoy? Para muchos, estos tres nombres son rutas que atraviesan la ciudad de sur a norte o viceversa y se reducen a un número: la 127 que va del Gustavo Restrepo hasta el JJ Vargas y la 128 que va de La Alquería al Benjamín Herrera. Para otros, son huellas de una Bogotá lejana, de una ciudad que no pasaba de cien mil habitantes cuando nacieron y de 300 mil cuando murieron.

Para reconstruir esas otras historias de la ciudad, aquí están algunos datos de estos hombres y algunas voces de barrio que hablan de los lugares a los que ellos les dieron el nombre sin saberlo.

Benjamín Herrera La gente era muy servicial y colaboraba mucho , dice Ema de Rosero que de sus 83 años ha vivido 30 en el barrio Benjamín Herrera.

Ese espíritu de servicio es lo que ella más extraña porque por eso mismo la conocen y la recuerdan muchos estudiantes de su escuela Las Quintas y los pocos habitantes antiguos que quedan en el barrio.

La recuerdo como una gran maestra explica Jorge Cancino, que llegó al barrio en 1942 cuando tenía seis meses de nacido.

Mi papá compró el lote a Soledad Portocarrero, que era la dueña de todo el terreno del barrio llamado por esa época El Rosario de Chapinero, pero el que lo organizó fue el sacerdote José Joaquín Caicedo en 1934 , recuerda Jorge.

Para él los mejores recuerdos de su infancia viven en las calles de su barrio: la gran cantidad de niños jugando entre el polvo, los potreros, la pila de donde sacaban el agua y que estaba donde después construyeron el parque. Por eso, después de vivir en diferentes sitios del país volvió a su casa y por eso desde hace 15 años está vinculado a la Junta de Acción Comunal.

Benjamín Herrera? Creo que fue un militar, un general dice Jorge. Muchos creen que la cabeza que hay en la terraza de mi casa es de él, pero no. Es de Bolívar. Mi papá lo adoraba .

De la que fue dueña de los terrenos, Soledad Portocarrero, no sabe nada. Lo mismo dice Aurora Alarcón, que también se crió en el barrio. Para ella, que vio crecer a su familia a la par del barrio, lo más lamentable es que se han acabado las zonas verdes y la tranquilidad.

Gustavo Restrepo Para los que no recuerdan dónde está el barrio Gustavo Restrepo, baste decir un nombre y una fecha: Efraín González, 9 de junio de 1965.

En una casa de la carrera 14 con calle 26A, barrio San José, estaba refugiado ese hombre que tuvo en jaque al Ejército durante cinco horas.

Donde unos años más tarde se construiría el Gustavo Restrepo, quedaba el potrero por el que González había intentado escapar saltando la barda de adobe que aislaba el hospital San Carlos a lo largo de la calle 27 Sur desde la avenida Caracas hasta la carrera 10.

Esa historia, que fue transmitida en directo por radio, fue la misma que escuchó varias veces Myriam de Prieto cuando en 1970, a sus 20 años y recién casada llegó al barrio.

Tanto esa casa como el hospital San Carlos, al que se le tenía temor pues allí trataban la tuberculosis, eran y son puntos de referencia obligados para los habitantes del Gustavo Restrepo, dice Myriam.

A ella, su casa le costó 260.000 pesos a 15 años y aunque hoy le ofrecen 30 millones, no la vende.

La ata un amor de toda la vida, el de ver crecer a sus dos hijos allí, el de respirar el aire fresco del bosque de San Carlos y el polvo de las primeras calles.

La amarra un deseo de cuidar las zonas verdes por las que ella y otros miembros de la Junta de Acción Comunal han tenido que luchar.

Está adherida a ese terreno en el que como ella dice, pudo construir la casa que soñaba.

José Joaquín Vargas Para Augusto Sánchez su barrio, el José Joaquín Vargas, es un cielo verde.

Desde que me acuerdo solo veía prados, árboles y potreros , dice Augusto. Esos recuerdos lo han animado a realizar programas para preservar la naturaleza pues siempre asocia el bienestar con el cuidado del medio ambiente.

De su casa recuerda que su padre compró el lote por 20.000 pesos. Allí, sobre esos 8 metros de frente por 30 de fondo creció la familia. Al mismo tiempo creció el barrio pues cuando los Sánchez llegaron solo había una o dos casas en cada manzana y el resto eran prados.

Por los servicios y el transporte no sufrieron nunca, según cuenta Augusto. Reconoce que esta es una zona privilegiada porque desde el principio tuvo agua, luz y buenas vías de acceso.

Es que a mediados de los 60, cuando se fundó el barrio, ya estaban en construcción las vías que rodean al J.J. Vargas, como se le conoce ahora y como dice la ruta de busetas que llega allí.

El barrio se llama así por el señor que donó los terrenos dice con seguridad Augusto. Lo sabe porque se ha preocupado por reconstruir la historia del barrio en el que ha pasado sus 38 años de vida.

Estos son los hombres BENJAMIN HERRERA. General del Ejército. Nació en Cali en 1850. Empezó su carrera militar en la guerra civil de 1876. Fue jefe consejero municipal de Bogotá, ministro de Agricultura y Comercio y candidato para presidente en 1921. Murió en Bogotá a las 8:07 p.m. del 24 de febrero de 1924.

El barrio bautizado con su nombre va desde la calle 63 con carrera 24 a la calle 63E con carrera 28 y desde esta carrera con calle 64A hasta la avenida ciudad de Quito (carrera 30).

JOSE JOAQUIN VARGAS. Nació en París el 27 de octubre de 1868. Murió el 2 de marzo de 1936. durante 15 años consecutivos fue presidente del Jockey Club. Su testamento permaneció sellado hasta el 24 de marzo de 1936, día en que se conoció su voluntad: legar todos sus bienes a la Beneficencia de Cundinamarca.

En parte de esos terrenos se construyó el barrio que lleva su nombre y que va desde la calle 66B a la avenida calle 68 y desde la carrera 48 a la avenida carrera 68.

GUSTAVO RESTREPO. Nació en Bogotá el 4 de diciembre de 1870 y murió el 25 de agosto de 1940. Nunca se casó ni tuvo hijos. Dejó la mayor parte de su fortuna para la construcción de un hospital en el que se trataría a los enfermos de tuberculosis. Debía llamarse San Carlos, en honor a Carlota Mejía, su mamá.

En terrenos que alguna vez fueron del hospital y que hoy van de la calle 27 Sur a la 32 Sur y de la avenida Caracas a la avenida 12, se construyó el barrio que él no tenía entre sus planes.

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