CARLOS, UN CASTILLO DE ILUSIONES

CARLOS, UN CASTILLO DE ILUSIONES

Ni siquiera un dolor. Ni una queja. Al contrario , una sonrisa amplia y un gesto comprensivo. Así reaccioná Carlos Castillo cuando lor rivales ya le empiezan a castigar por desplegar un fútbol sutil en la cancha.

16 de septiembre 1997 , 12:00 a.m.

Ver a este muchacho de Barbacoa, Nariño, a quien, algunos se atreven a llamarlo Saeta , es como trasladarse al barrio por lo atrevido y valiente para encarar a rivales experimentados y más fortachones que él.

Porque Castillo, con su piel de ébano y un bigote a lo Chaplin, se divierte con el balón, lo pisa y hace pasar de largo a sus oponentes. En ocasiones se queda quieto, como buscando a quién pasársela, mientras ve de reojo cómo se le vienen encima dos o tres de atrás para quitárselo.

Cuando los tiene cerca, con una pisada digna de un Jairo Arboleda en su mejor momento o de un Miguel Loayza si queremos ir más allá, los hace pasar, otra vez de largo, entre el delirio de la hinchada verdiblanca.

Ojo con ese muchacho Castillo , fue una de las frases de Diego Edison Umaña, técnico de Millonarios.

Y esas cinco palabras encerraban mucho. A los 15 minutos del primer tiempo, Castillo asombró a los 22.229 aficionados que estaban en el Pascual Guerrero, al árbitro Porfirio Pérez y los jueces de línea y a sus compañeros y rivales. En la mitad de la cancha, hacia el costado de occidental, recibió la pelota en medio de Bonner y Yesid Mosquera. La enganchó y la levantó, haciéndoles el clásico sombrerito y se quedó con el balón. Nadie podía creerlo. Y el asombro se acentuó porque en ese instante, en vez de hacer el pase a un compañero, se quedó con la pelota en su muslo derecho e hizo la 31 como si estuviese en una cancha de barrio.

Aquello fue delirante en un fútbol mezquino como el actual porque Castillo, en una de tantas fantasías de niño, en Barbacoa, acunó la ñata contra el alambrado de la cancha para ver jugar a Carlos La Gambeta Estrada en un diciembre de vacaciones.

La charla se desliza por un futuro que lo espera a la vuelta de la esquina.

A qué edad empezó a jugar al fútbol? Desde los 5 años ya jugaba en la calle.

Cómo se define? Soy una persona tranquila. Me considero sensible y creo que el fútbol más que una profesión, es un arte. Por eso trato de jugar bien cuando tengo la pelota en los pies, y cuando no estoy jugando, trato de hablar y ser amable con mis compañeros.

Cuál es su mayor virtud ? En el fútbol, la habilidad para el manejo del balón; y en lo personal, la responsabilidad.

Y su peor defecto ? Tengo muchos, pero estoy tratando de corregirlos. Uno es que cuando las cosas no me salen bien, me pongo de mal genio.

Se nota que es bien fundamentado. Alguien le ayudó a mejorar en el fútbol? Sí, Ricardo Martínez me enseñó mucho y estoy muy agradecido con él.

Si no hubiese sido futbolista, qué sería? Además del fútbol me gusta la Administración de Empresas. Voy a tratar de consolidarme, primero, económicamente y después ingresaré a la Universidad .

Cual es su sueño? Darle a mi familia las comodidades que no han tenido porque ella merece lo mejor.

Tiene compañera sentimental? Sí.

Vive con ella? No, es mi novia. Se llama Gilma Marisel y ahora vive en Pasto porque está estudiando último semestre de Secretario de Comunicación.

Una vez más, Carlos Castillo, delantero del Deportivo Cali, mueve toda una región en Nariño. Cada jugada que hace es como una novela porque ya empieza a escribir sus andanzas futbolísticas, no se preocupa en ocultarlas, acaso porque siente naturalmente esa obsesiva tendencia a vivir el fútbol.

Recuadro Nombres: Carlos Alberto Castillo Ortiz.

Fecha y lugar de nacimiento: 30 de septiembre de 1975 en Barbacoa (Nariño).

Peso: 63 kilos.

Estatura: 1,71 metros.

Trayectoria: Estrella Azul, Deportivo Cali, Ríver Plate (Buga) y Alianza Llanos.

Técnicos: Alberto Ortiz, Ricardo Martínez, Alberto Suárez, Tulio Bedoya y Reynaldo Rueda.

Estudios: Bachiller del Colegio Ricardo Nieto de Cali.

Padres: Luis Edison Castillo y Bernarda Ortiz.

Hermanos: Ligia Teresa, José Luis y Jofre.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.