Durante su descanso, el Presidente asistió a reuniones familiares y políticas, además de desplazarse a gran velocidad por una carretera en su moderno automóvil deportivo Ferrari, jugar al fútbol y al tenis y pilotear un helicóptero.
Pero al referirse a la ola de críticas que recibió dentro y fuera del país por los recientes indultos a ocho ex jerarcas militares y a un antiguo jefe guerrillero, Menem rechazó la idea de que le hubiesen significado un desgaste político.
Los más de 50 mil manifestantes que se congregaron el 30 de diciembre frente a la Casa de Gobierno para protestar por los indultos --dijo Menem-- eran los mismos que estuvieron contra la reforma del Estado. Son los sectores de siempre. A lo que se oponen es a que salgamos del atraso .
Algunos periodistas señalaron que las críticas a los indultos provinieron también de Estados Unidos y de Europa, pero Menem respondió que no es cierto. Los gobiernos de España, Francia y otros países de Europa expresaron que esperaban que este indulto sirviera para la reconciliación.
Ustedes me van a decir que hubo un grupo grande de la prensa y los partidos políticos que criticaron, y es cierto ... Son los que ven la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio. A nosotros nos alarma. Hay un editorial del diario The Washington Post durísimo. Y yo me pregunto por qué no dijeron nada cuando el ex presidente (Jimmy) Carter indultó a 400 mil soldados después de la guerra de Vietnam por los delitos atroces y aberrantes de guerra , agregó el Presidente.
Al referirse a temas internos, Menem dijo que no estoy haciendo campaña electoral cuando advierto a los argentinos que si quieren un país nuevo, moderno, ágil, tienen que votar por los candidatos del Presidente de la Nación .
De ese modo, Menem evitó aludir a los candidatos de su partido peronista, dentro del cual ha encontrado considerable resistencia a sus programas económicos conservadores, así como a algunas de sus decisiones políticas.
Menem y sus asesores aprovecharon estos últimos días para preparar un sistema de alianzas políticas para las próximas elecciones, con partidos derechistas o agrupaciones provinciales de signo conservador que apoyan sus programas económicos.
En los comicios de octubre se renovará la mitad de la Cámara de Diputados y la totalidad de las gobernaciones y legislaturas de las 23 provincias argentinas.