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PUERTO BOYACÁ VIVE LA SUBIENDA

PUERTO BOYACÁ VIVE LA SUBIENDA

Bagres, nicuros, bocachicos, barbudos y blanquillos se convierten por estos días en fuentes de felicidad y sustento para cientos de familias de Puerto Boyacá y el Magdalena Medio.

Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
23 de febrero 2001 , 12:00 a. m.

Bagres, nicuros, bocachicos, barbudos y blanquillos se convierten por estos días en fuentes de felicidad y sustento para cientos de familias de Puerto Boyacá y el Magdalena Medio.

Se trata de la subienda, un fenómeno natural que se registra en el río Magdalena entre los meses de diciembre hasta marzo de cada año.

Durante esta temporada los peces que desarrollan su vida en ciénagas sienten el impulso de reproducirse, lo que los induce a ir en búsqueda de sitios adecuados para esa función vital, como ríos, quebradas de aguas frescas y bien oxigenadas. Para ello deben migrar en grupos o sea "subir" por los ríos. De ahí el origen de la expresión "subienda".

Desde comienzos de diciembre cientos de pescadores en Puerto Boyacá y el Magdalena Medio esperan la bonanza, pero muchas veces la subienda no es tan generosa o se atrasa o se adelanta, dependiendo de fenómenos como el régimen de lluvias del país. Otras veces, ni siquiera llega, como ha ocurrido en varias oportunidades.

Este año la subienda ha sido buena. Por lo menos así lo testimoniaron los pescadores que en Puerto Boyacá, La Dorada y Honda que hablaron con Boyacá 7 días.

Jornada de pescador.

César Usaquén Guzmán, oriundo de Puerto Perales (Antioquia), llegó con su familia hace 20 días a Puerto Boyacá a tratar de "sacarle jugo" a la temporada de pesca.

Lo acompañan su esposa, Luz, y sus pequeños hijos, Edison, Andrés y Johana. Como no tenían dónde quedarse, no tuvieron ningún problema en armar una ramada en la playa, a orillas del río Magdalena. Este año y por efectos del intenso verano en todo el país, el río Magdalena ha registrado uno de los más bajos niveles de su historia.

Usaquén pasa parte de la mañana durmiendo y, el resto, arreglando su chinchorra para la jornada de pesca que comienza a las tres de la tarde. Pesca durante el atardecer y durante la madrugada, hasta las siete de la mañana.

Las sartas de barbudo, bocachico, bagre y nicuro, que vende en la plaza de mercado o a los compradores que llegan hasta la orilla del río, le dan para comer y para ahorrar algo para los meses en que hay poco pescado.

Cuando termine la subienda regresará a su pueblo y esperará de nuevo otra "cosecha del río". El Instituto Nacional de Pesca calcula que entre Puerto Berrío y Puerto Triunfo, se atraparán este año por lo menos 300 toneladas de diferentes variedades de peces.

Es decir que el río Magdalena se resiste a morir, a pesar de los grandes esfuerzos que los colombianos hacen todos los días para matarlo.

:César Usaquén Guzmán, en compañía de su familia, espera todos los años la cosecha del río Magdalena. La actual temporada ha resultado productiva.

Cientos de familias de Puerto Boyacá consiguen su sustento durante esta época de la subiendo del río Magdalena.

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