EL PODER DE LA RISA

EL PODER DE LA RISA

Uno de los pensamientos preferidos por mí, de todos los que tengo distribuidos por toda la casa del ocio, es el de un filósofo francés: No tomes la vida demasiado en serio, no lograrás salir vivo de ella .

16 de noviembre 1996 , 12:00 a.m.

Hace unos días el señor José Ordóñez puso un nuevo récord al hacer humor por cincuenta horas continuas. Es admirable en este señor someterse a todo ese tiempo con el fin de que los colombianos tuvieran unas horas de sosiego y de paz. Mientras otros colombianos se van al monte, alejados de los hogares y amigos solo con el fin de concentrarse en hacer el mal y llenar el país de angustia y dolor no solo en los campos sino en las ciudades, este señor se dedica a la otra cara de la moneda: hacer reír.

Hoy se le da desde el punto de vista terapéutico un gran valor a la risa. Ya existen clínicas para llevar a los pacientes a que se rían, por medio de películas, conferencias, afiches. Y si no pueden hacer reír por medios sencillos entonces acuden a las cosquillas. Pero hacen reír.

Y los pacientes mejoran. Richard Snowber, fundador de la escuela de payasos de Estados Unidos, dice: La risa prolonga la vida, vuelve ropa de trabajo el estrés y combate las enfermedades incluidas dos incurables: la pobreza y la riqueza .

Pues bien. De esas cincuenta horas, más de la mitad oí este programa. Río con mucha facilidad. No necesito que me hagan cosquillas y las arrugas que tengo no son de viejo sino de reírme. Antes de oír el programa me había encontrado en la calle con un amigo a quien noté triste, cabizbajo y preocupado. Al preguntarle el motivo me soltó esta perla: Como te parece, Hernán, que yo he hecho con mi esposa un trato cordial que consiste en que debemos hacer el amor una vez al año. Y hoy me toca .

Recordemos entonces algunos de los apuntes de José. Mi esposa, dice un señor, es tan bruta que ha hecho dos cursos de culinaria y habilitado tres veces para sancocho. Qué desgracia la mía, decía una mujer. Cuando voy a la finca, si me dejo la blusa roja se me vienen los toros, y si me la quito se me vienen los terneros.

Le decía una señora a la sirvienta: está bien que sea muy maternal, pero por favor no me le dé pecho a mi marido.

Conversan varios presos. Uno de ellos le pregunta al otro el motivo por lo cual está detenido. Por violación masiva, contesta. Y explica: veinte mujeres y a quince de esas las maté, las metí dentro de un costal, las enterré, fuera de eso también por robo, por hurto calificado, también por prender candela a un asilo y además quemé como cuarenta niños y como yo también fui traficante, estuve metido con la guerrilla, fui secuestrador. Luego saca una foto y dice: miren, miren, este que está aquí es mi hermano. Es la oveja negra de la familia.

Conversan dos argentinos: Loco, sabés una cosa? Yo tuve relaciones con mi esposa antes de casarnos, y vos? Yo también pero yo no sabía que ella se iba a casar contigo.

Le dice un amigo a otro: Desde que te casaste llevas la camisa muy bien planchada. Si. Fue lo primero que me enseñó a hacer mi mujer.

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