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UN PROBLEMA DE PESO

UN PROBLEMA DE PESO

El espejo y la balanza no mienten... Son descarnados testigos que revelan esos kilos de más o esas llantas incómodas y antiestéticas. Nadie mejor que uno mismo para saber si pesa más de lo normal.

Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
19 de septiembre 1990 , 12:00 a. m.

Y en ese caso, hay que aceptar que la gordura es un problema de peso que ocasiona trastornos y enfermedades. Por eso, los médicos recomiendan controlarla a tiempo.

En Colombia, Carlos Tafur, jefe del servicio de endocrinología del Hospital Militar dice : Las personas obesas tienden a tener deficiencias pulmonares, circulatorias, inadecuado transporte de nutrientes, trastornos hormonales, úlcera, gastritis, estreñimiento, tensión alta y daño en las articulaciones .

Endocrinólogos y nutricionistas tienen tablas especializadas para establecer el peso ideal, que depende de la edad, la composición ósea, la estatura, la circunferencia del carpo y de la herencia genética.

Después de determinar las características individuales, si la persona está por encima del veinte por ciento del peso ideal, no cabe duda que tiende a la obesidad. Si es el diez por ciento, hay sobrepeso , dice Angela María Espinosa Garzón, nutricionista de la Universidad Javeriana.

Los dos estados tienen las mismas causas pero los riesgos y problemas aumentan más en la obesidad que en el sobrepeso. Hábitos alimenticios Los estudios médicos determinan que los malos hábitos alimenticios son la principal causa de la obesidad y el sobrepeso. Sin dejar de lado, claro está, algunos antecedentes genéticos o los problemas de tiroides.

Los niños, de 11 a 15 años, comen demasiado, especialmente en el colegio. Difícilmente hacen un balance de sus alimentos y de ahí las consecuencias.

Las mujeres, después de los 35 años, comienzan a preocuparse demasiado y compensan ese estrés comiendo en cantidades desproporcionadas.

Los hombres empiezan a engordar después de los cuarenta años. El licor también ayuda al aumento de peso , dice Espinosa.

Afortunadamente el problema alimenticio tiene solución a partir de una manejo adecuado de la alimentación.

Lo primero es ordenar las comidas. Desayunar, almorzar y comer a horas fijas representa un aporte insistituible para la salud y el peso de las personas.

Según Espinoza: En nuestra sociedad el desorden es completo. La gente desayuna a cualquier hora, almuerza alimentos ligeros y por la noche consume todo lo que encuentra y ni siquiera así satisface su apetito.

Ordenar la alimentación no quiere decir suspender totalmente la comida, aguantar hambre o prescindir de platos exquisitos. Es simplemente acudir a una dieta balanceada que satisfaga los requerimientos en proteínas, grasas, vitaminas, minerales...

Actualmente existen libros, documentales, informes de televisión, revistas y otros textos que especifican las propiedades de los alimentos. Con ellos la gente puede obtener una educación a nivel alimenticio .

Además de la alimentación balanceada, la dieta debe estar acompañada de ejercicio físico, pero no únicamente los fines de semana, sino en forma permanente y regular.

Entonces, cuando comienza a presentarse la gordura hay que acudir a los especialistas, iniciar el tratamiento y después, controlarse permanentemente hasta recobrar el peso ideal. Dos gordos en pantalla A pesar de sus kilos de más, los gordos son ágiles, dinámicos, tienen buen humor, simpatía y talento... Dos casos típicos son Fabiola Posada, la gorda de Sábados Felices como la llaman cariñosamente sus amigos, y Carlos El Gordo Benjumea. Según la actriz samaria: A mí me ha traído ventajas en el plano profesional, pero no todos los gordos corren con la misma suerte. A nivel sentimental, mi esposo Mauricio Velandia me quiere . Ella no hace dieta porque tiene une predisposición genética a la obesidad. Mis padres y mi abuela eran obesos. Yo nací pesando 11 libras y media y con dos dientes . A esto hay que adicionarle los hábitos alimenticios. No es que viva con un cerro de comida: no desayuno, pero a las diez de la mañana como chicharrones con gaseosa y el dulce es mi debilidad. Los médicos se aterran. Tengo bien los niveles de colesterol, de azúcar y la curva de glicemia. Ha hecho dieta con éxito en dos oportunidades pero no perseveró porque sufrió crisis nerviosas e insomnios. Ella preferiría que sus hijos no fueran gordos. Alejandra de cinco años y Juan Sebastián de uno, son propensos a engordar pero los tengo en permanente control con un endocrinólogo infantil . Por su parte, Carlos Benjumea asegura que ser gordo no tiene lado bueno. Todo son desventajas, es como ser parapléjico porque no se puede uno amarrar los zapatos, le cuesta vestirse, sentarse, montar en carro, pasar una registradora, viajar en avión... La presión se sube, la tensión se baja, molesta el corazón . Pero, sobretodo, la gordura es un problema mental: Se pierde totalmente la voluntad ante un plato de comida. Benjumea es actor desde los 17 años. Se engordó a los treinta y por eso su éxito en la televisión nada tiene que ver con su peso. Ambos están de acuerdo en que es mejor prevenir a base de voluntad ante las comidas, manejar bien el estrés y estar en permanente control médico. La rebelión de los gordos Washington (AFP) Regina Guy, de 25 años y 165 kilos, lucha contra la discriminación que sufren cinco millones de gordos en Estados Unidos.

Esta enfermera de Baltimore Maryland cuenta en la prensa y en la televisión los problemas ocasionados por su volumen.

Como según la policía soy muy gorda para conducir, tuve que repetir el examen. La hipótesis implícita es que los gordos son incompetentes dice Christopher Brown, abogado de Regine, quien demandó a la policía.

Su caso fue adoptado como caballito de batalla por la Asociación Nacional para la Aceptación de los Gordos (National Association to Advance Fat Acceptance, NAAFA) durante su XXI Congreso, realizado en Chicago.

Los asientos de los aviones, de los teatros y de los restaurantes son muy pequeños, los cinturones de seguridad de los automóviles son cortos, comprar ropa es un problema... También hay discriminación en materia de educación y empleo. Es célebre el caso de Sharon Russell, quien en 1983 tuvo que firmar un contrato con la dirección de la escuela comprometiéndose a perder semanalmente un kilo porque las directivas consideraban que por gorda no podía ser buena enfermera.

Russell, de 25 años, tiene hoy su diploma y recibió 44.000 dólares de indemnización.

Los obesos se niegan a avergonzarse de sus generosas redondeces. Rechazan los argumentos médicos y sostienen que las dietas para adelgazar no sirven porque tarde o temprano vuelven a su antigua forma, ya que su problema es genético. Además, sostienen que es peor ser flaco que gordo.

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