ABAJO LOS GRINGOS

Se va el embajador Frechette y me toca decirle que estoy bravísimo con los gringos. Tan bravo estoy y tan ganoso de mi protesta que aunque me quiten la visa para entrar a USA, que me renovaron hace treinta días, tengo que gritar... abajo los gringos .

11 de junio 1997 , 12:00 a. m.

Abajo el imperialismo yanqui gritábamos los manifestantes por la séptima y frente al edificio de EL TIEMPO en el centro de Bogotá hace bastantes años. Gritábamos contra el poderoso Estados Unidos que expulsaba a Cuba de la OEA. Cuba sí, yanquis no era un grito que gustaba mucho y ahora, en junio del 97, toca repetirlo.

Abajo los gringos porque echaron del ejército a una mujer experta piloto de aviones, Kelly Flinn, alegrona y bonita, por haberse metido a la cama a practicar cosquillas sexuales con un tipo que le endulzó el oído. Van más lejos: a la teniente Kelly Flinn, que es chusquísima, le están montando un consejo de guerra en Texas y eso sucede en el país más delicioso del mundo, donde hay mayor liberación sexual, donde en cada propaganda televisiva invitan a cometer un pecadito de afán.

Abajo los gringos me toca gritar porque a un héroe del ejército americano, al general John Longhouser, uno de los militares más condecorados en Estados Unidos, lo acaban de expulsar del ejército por un pecadillo sexual cometido fuera de la casa, con una señora ejecutiva, hace doce años. Pobre tipo, digamos pobre general, porque en la televisión aceptó su infidelidad y la esposa lo escuchó mientras cenaba con las hijas y los tres yernos que se miraron como yernos asustados. Imaginan el escalofrío de la señora? Ni que ella hubiera sido la del pecado sexual.

Se están tirando a los Estados Unidos unos gringos zanahorios y acusetas . Ahora mismo, el presidente Clinton anda por la fiscalía gringa explicando que no le propuso ninguna pilatuna sexual a una mujer que lo sindica ante la justicia de acosador y de tener un lunar en la nalguita derecha. Si le hacen eso al presidente... imaginan lo que harían con el resto? Mi preocupación es patriótica, y a Colombia puede llegar la moda gringa de castigar severamente los pecados de la piel. Hay pánico en los medios masculinos por el lado de los militares, los publicistas, los yuppies, los periodistas radiales, los dirigentes gremiales, los políticos, los candidatos a elecciones, que, por el ego... o por pedir el voto femenino, son propensos al pecado.

Toca repetir: Abajo los gringos , que meten a la cárcel a la teniente Kelly y al heroico general, y como ellos aquí tienen mucho poder, viene bien que ese pecado no lo metan al paquete de la extradición que en Colombia están a punto de aprobar. Qué vaina que los gringos sean a la vez tan liberados y tan zanahorios !

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