EL VERANO ES EL DESQUITE DE LOS INGLESES

EL VERANO ES EL DESQUITE DE LOS INGLESES

Como en el resto del hemisferio norte, la época de verano que está comenzando en Gran Bretaña se caracteriza por el aumento de los turistas que visitan estas islas y por el éxodo en masa de los británicos a las playas del Mediterráneo, donde se desquitan de los largos y oscuros meses del invierno con una dosis excesiva de sol y galones de cerveza.

06 de junio 1997 , 12:00 a. m.

Pero el turismo multitudinario es un fenómeno reciente que no ha podido acabar del todo con tradiciones y costumbres que tipificaron el verano inglés desde hace siglos.

Ya no se ven las fogatas por toda la isla en el solsticio de verano, la noche más corta del año, el 21 de junio; ni las procesiones con antorchas, la quema de efigies o los ritos paganos de los druidas, los sacerdotes de los antiguos celtas, alrededor de círculos mágicos de piedras. Pero ya hay nuevas tradiciones.

Cada año, el 21 de junio, se libran feroces batallas entre la policía y miles de jóvenes que viajan a Stonehendge, una serie de monumentos megalíticos en el suroeste de Inglaterra donde tradicionalmente se celebraba el solsticio.

Hoy en día la Policía impide el acceso de los jóvenes, que se congregan para oír música y bailar hasta el amanecer, para proteger las famosas piedras prehistóricas del vandalismo. Sin embargo, en muchos otros lugares campestres de Inglaterra hay pacíficos conciertos, desfiles y bailes en los que participan poblaciones enteras.

Los festejos del solsticio y el inicio del verano no se limitan a las clases populares. La aristocracia y las clases más acomodadas también celebran las largas horas de sol (unas 18) con una temporada que llaman The Season, (La Temporada), en la que abundan los conciertos de música clásica, ópera y bailes al aire libre. También asisten a las numerosas partidas de polo y regatas que se realizan por esta época, y consumen una cantidad enorme de fresas con crema y una bebida alcohólica (Pimms) que mezclan con limonada y adornan con una rodaja de pepino.

Uno de los puntos culminantes de la temporada son las famosas carreras en el hipódromo de Ascot, en el sur de Londres. Allí, del 17 al 20 de junio se reúnen la familia real y su séquito, además de miles de invitados y espectadores, a presenciar las carreras de hermosos caballos pura sangre y el desfile de moda permanente de las damas de sociedad. Por lo general llueve ese día, y todos corren a refugiarse bajo las carpas y marquesinas instaladas en los predios del hipódromo.

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