RESCATE DE LOS SÓTANOS

RESCATE DE LOS SÓTANOS

A fines de febrero vinieron a Colombia investigadores de la literatura hispanoamericana y sesionaron en Bogotá, en el nuevo Auditorio de la Biblioteca Nacional. Hubo luego en sus dos nuevas salas una gran exposición de revistas culturales. Y en mayo se conmemoraron los 30 años de la primera edición de Cien años de soledad. Estas son algunas de las actividades en el 97 de la Biblioteca, pero la inauguración formal de las remodelaciones, ampliaciones e instalaciones, fue en marzo.

01 de junio 1997 , 12:00 a.m.

Los muros del edificio de cuatro pisos han sido pintados de color crema pálido y las cornisas y molduras de rojo bermellón, pero las obras principales se realizaron en los sótanos. Hasta el punto de que se logró, en solo siete meses, una área nueva que es casi del tamaño de la que se había venido utilizando. Se fue su vecina de 40 años, Inravisión, y en el lote que ocupaba se piensa en una plazoleta que sea como otro punto de enlace entre la tradicional y la moderna Bogotá. Y se fueron por fin! las entidades y subentidades que, por años, habían invadido la Biblioteca Nacional.

Con planos de Jacques Mosseri, la construcción estuvo a cargo de Manuel Estrada y Carlos Eduardo Pacheco. Revestimientos, muros, planchas, vigas, columnas de sustentación, escaleras... son parte del esqueleto, pero en los nuevos salones estarán la Hemeroteca Manuel del Socorro Rodríguez , el depósito de libros y documentos, el Centro de Conservación Bibliográfica, dos salas de exposición (una de ellas ya tiene nombre: el del periodista, pintor e ilustrador Alberto Urdaneta, el Auditorio Germán Arciniegas , la Librería Pública; en el cuarto piso, donde estuvo el Archivo General, quedará el Centro de Documentación de las Artes, con libros, revistas, obra gráfica, discos, casetes, cintas magnéticas... En la Hemeroteca, la prensa vieja está siendo microfilmada con equipos que donó el Japón. En el Auditorio, 200 personas cómodamente sentadas en sillas rojas, pueden escuchar conferencias, ver cine y videos, teatro, pantomima, danza, asistir a conciertos... La Librería Pública, con novedades bibliográficas, está llamada a constituirse en conexión viva con bibliotecas departamentales que también abrirán sus librerías, para formar una red, El Mosaico , llamada así en recuerdo de la publicación que, en el siglo pasado agrupó a conocidos escritores costumbristas.

Piedra de la felicidad Un hombre alto y robusto, de sonora voz y vehemencia que sabe dosificar con su sencillez y descomplicación, sale de su amplísimo y claro despacho del tercer piso, toma el ascensor o las escaleras y baja y sube, desde el sótano hasta la cuarta planta, inspecciona, pregunta, verifica, calcula y aprecia la buena cara a ese claustro que le fue confiado en junio de 1992 y que, siente como La piedra de la felicidad, que es el nombre de una de sus 20 ó más obras de teatro. Se trata del director, hace cinco años, de la Biblioteca, Carlos José Reyes Posada, quien nació en Bogotá en 1941. Recuerda: Funde el teatro El Alacrán, que luego se incorporó al Teatro Popular de Bogotá; estuve con Jorge Alí Triana en el TPB de 1982 a 1992... . Dice que sí fue actor algunas veces, pero un poco a la manera de Hitchcok: pasaba por la escena .

Hay una clara referencia al teatro en el vestíbulo de la Biblioteca: una vaca voladora y una misteriosa mujer de negro y carteles y fotografías de diversas obras. Es explica una exposición que se hizo con motivo de los 30 años del Teatro La Candelaria, de Santiago García .

Las salas de lectura, abiertas al público, son silenciosamente concurridas. Se abren de 8:30 a.m. a 5 p.m. y los sábados hasta las 4 p.m. El director es consciente de que se debe ampliar este horario y para ello habría que aumentar la planta de personal. Y está vigente el depósito legal: Todo impresor recuerda debe entregar a la Biblioteca dos ejemplares de los que edita y reedita, uno a la Biblioteca de la Universidad Nacional, uno a la Biblioteca del Congreso, uno al Caro y Cuervo, uno a la División de Registro y Propiedad Intelectual del Ministerio de Gobierno... Las importaciones de más de 100 libros o de más de 50 si son ejemplares lujosos, de arte, por ejemplo, implican la misma obligación... Canjes, compras, elevan la existencia de libros .

No se prestan libros advierte ni siquiera a los donantes: Germán Arciniegas, quien regaló a la biblioteca 30 mil volúmenes, se somete a los reglamentos cuando necesita consultar uno de sus volúmenes. No prestamos libros ni por orden del Presidente , sostiene Reyes. Y recuerda: Alguien se llevó un librito de poemas de Rafael Celedón, dedicados a Rufino José Cuervo. Dio un nombre falso y aprovechó el relevo de vigilantes. Lo quería vender al Liceo Celedón de Santa Marta. Le siguieron la pista, lo localizaron, se negaba a devolverlo, pero una juez le expidió orden de captura y él se asustó. El librito volvió a la Biblioteca .

Los Senderos En 1767 el Rey Carlos III hizo expulsar a los jesuitas del Nuevo Reyno de Granada y el gobierno español se apropió de sus bienes, entre ellos la Biblioteca del Colegio Máximo, que tenía 4.182 volúmenes. El Fiscal de la Real Audiencia, Antonio Moreno y Escandón, propuso que con ello se fundara una Real Biblioteca Pública en Santafé de Bogotá y así se hizo en 1777 hace 220 años siendo Virrey Manuel de Guirior. Abrió sus puertas en la Calle del Hospicio Viejo, en una casona donde funcionó el Colegio Seminario de San Bartolomé; el edificio luego fue remodelado y se convirtió en Palacio de San Carlos, donde moró Bolívar, fue Palacio Presidencial hasta 1978 y ahora es allí la Cancillería.

En 1822 la Biblioteca tenía ya más de 13 mil volúmenes y el entonces vicepresidente Santander dispuso que le agregaran la librería que fue de la expedición botánica que estuvo a cargo del difunto doctor José Mutis y ordenó su traslado a Las Aulas del Colegio de San Bartolomé, hoy sede del Museo de Arte Colonial. Santander estuvo preso en Las Aulas a raíz de la conspiración septembrina contra Bolívar, y aprovechó para un inventario. Escribió en una tablilla: Aquí hay 14.847 libros contados en noviembre de 1828 por Santander... En 1931 tiene ya 85.355 volúmenes y nombran director a Daniel Samper Ortega. Durante su administración se construye la sede actual, diseñada por el arquitecto Alberto Wills Ferro y que inaugura Alfonso López Pumarejo el 20 de julio de 1938.

La Biblioteca ha tenido 72 directores, desde el presbítero Anselmo Alvarez (1777-1789), 22 de ellos encargados interinamente; han estado allí, por ejemplo: Manuel del Socorro Rodríguez, Miguel Antonio Caro, Marco Fidel Suárez, José María Rivas Groot, Rudesindo López Lleras, Enrique Uribe White, Eduardo Carranza, Alberto Miramón, Eduardo Santa, Eddy Torres... Solo tres mujeres han sido directoras de la biblioteca: María Isabel de la Vega (1953), Pilar Moreno de Angel (1975-1979) y Myriam Mejía de Godoy de la Vega (1953), Pilar Moreno de Angel (1975-1979) y Myriam Mejía de Godoy (1991-1992), interina.

En los números 29 y 30 de la revista Senderos, publicación de la Biblioteca que sostuvo Daniel Samper Ortega, y ha sido revivida, después de 58 años, por Carlos José Reyes, se encuentra un catálogo de prensa desde 1790 hasta 1900 (el Aviso del terremoto que se considera como el primer diario impreso en la Nueva Granada, es de 1785), donde figuran: El Zancudo (1790-91), El Papel periódico de la ciudad de Santafé de Bogotá (1791-97), Seminario del Nuevo Reyno de Granada (1808-09), La Bagatela (1811-12), Correo de la ciudad de Bogotá (1822-23), La Linterna de Cartagena (1830), El Antioqueño de Medellín (1841), El Ciudadano (1856), El Boyacense de Tunja (1865), La Nueva Era (1870-71), Papel periódico ilustrado (1881-88), El Mochuelo (1897), El pereque (1899)... Se nombran en 27 páginas de Senderos casi 500 publicaciones. Dice Carlos José Reyes: ... Los títulos que se incluyen en la muestra hacen parte del listado general de la prensa colombiana del siglo XIX, y se publican como un anticipo de catálogo correondiente, que será editado en forma completa por la Biblioteca... La investigación, para su mayor preservación, incluye el estudio de los números faltantes así como la microfilmación de los ejemplares existentes, lo cual permitirá| salvar estos periódicos del deterioro, las mutilaciones y el abuso en la toma de fotocopias, nocivas para un material delicado... Esta tarea hace parte de un proyecto de la Unesco, Memoria del mundo, que busca rescatar y preservar fotografías, manuscritos, periódicos y otras formas del patrimonio documental de la humanidad.

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