LA ESPOSA DE NARIÑO, DESDIBUJADA EN LA HISTORIA

LA ESPOSA DE NARIÑO, DESDIBUJADA EN LA HISTORIA

Por el honor de una mujer que vivió hace más de 200 años, Julio Barón Ortega va a ponerle una denuncia por calumnia histórica a Carmen Ortega Ricaurte.

01 de abril 2001 , 12:00 a.m.

Por el honor de una mujer que vivió hace más de 200 años, Julio Barón Ortega va a ponerle una denuncia por calumnia histórica a Carmen Ortega Ricaurte.

Barón, abogado de 70 años, es el presidente de la Sociedad Nariñista de Tunja. Doña Carmen , como la llaman ahora los nariñistas es una historiadora de 75 años, que fue directora del Museo del 20 de Julio (1988 a 1997). La mujer por la que discuten, a quien Barón dice que defenderá de la misma manera como se defiende a la mamá de uno , es Magdalena Ortega de Nariño, esposa del Precursor Antonio Nariño.

La disputa llega a su séptimo año. Comenzó en 1995 cuando la historiadora expuso ante la Sociedad Nariñista Nacional su hipótesis sobre la infidelidad de la precursora . Conclusión a la que llegó a partir del retrato de la esposa de Nariño, al parecer dibujado por Joaquín Gutiérrez en la primera década del siglo XVIII, que se exhibe actualmente en el Museo del 20 de Julio, de Bogotá.

El cuadro presenta a una mujer de traje elegante, adornada de joyas, con un niño (o niña) en el regazo y un medallón al cuello. El medallón, señalado por la mano izquierda del infante, muestra el rostro de un caballero que no es Nariño y que, por los rasgos de los retratos de la época, parece ser Jorge Tadeo Lozano, hijo del Marqués de San Jorge.

Para doña Carmen, la pintura era una más en el museo que dirigía. Pero se fijó en ella cuando supo que había sido adulterada y restaurada. Un ropaje negro, pintado mucho después, sobre el vestido original había ocultado por casi siglo y medio el medallón de Jorge Tadeo y las joyas de la señora. La historiadora olió allí un gato encerrado. Así que se metió de cabeza en la vida de Nariño con miras a exponer los resultados de su investigación en el día de su admisión a la Sociedad Nariñista.

Poco a poco este cuadro comenzó a hablarme y a revelarme secretos insospechados -escribiría después la historiadora- que me permitieron llegar a la conclusión de que las dos últimas niñas de doña Magdalena no podían ser hijas de Nariño, pues ellas fueron engendradas cuando el Precursor se encontraba preso e incomunicado .

Sí, todo eso le dijo el cuadro. Es más, le dijo que el padre de esas dos ñiñas -Mercedes e Isabel Nariño- era nadie menos que Jorge Tadeo Lozano. Por qué otra razón podría aparecer colgado del cuello de la señora de Nariño?.

La Sociedad Nariñista, conformada por miembros de edad madura, congregada por el ánimo de exaltar la vida de uno de los próceres de la independencia, montó en cólera. Su presidente fundador Eduardo Ruiz Martínez murió ocho días después. Están furiosos conmigo -dice doña Carmen-. Tanto que llegaron a decir que se murió por el disgusto que yo le había causado. Pero él estaba muy enfermo y se cuidaba poco .

Gradualmente, la polémica pasó de las discusiones de salón entre Doña Carmen y los indignados nariñistas a las columnas en los diferentes medios durante 1995 y 1996.

Doña Carmen publicó sus argumentos en Lecturas dominicales bajo el título Infiel, la esposa de Nariño?.

Roberto Velandia, miembro de la academia de historia, respondió en este diario con el artículo Acusación sin fundamento . Sostenía la posibilidad de que la mujer de la pintura no fuera Magdalena Ortega, sino María Tadea Lozano e Isasi, sobrina y esposa de Jorge Tadeo Lozano.

Versión que acogen los nariñistas.

El calor de la polémica se diluyó durante años, así como la Sociedad Nariñista Nacional que de pronto dejó de reunirse. Esa ya no existe -creía doña Carmen hace pocas semanas-. Si existiera, me habrían echado, o yo me hubiera ido , decía entonces.

Letras en pugna.

Agotado el recurso de los artículos, siguió el de los libros. Enrique Santos Molano escribió la biografía Antonio Nariño filósofo y revolucionario, donde dedicó un apéndice a refutar la teoría de doña Carmen. Ella respondió con otro libro El enigma del medallón, publicado el año pasado. Escribí la respuesta -dice- porque Santos Molano me dejaba ante la opinión pública como una tonta .

Santos Molano, que volvió a responder con un artículo, afirma: Hasta aquí llegué yo. Me parece que doña Carmen no tiene argumentos de peso para probar lo que dice. Pero no es motivo para hacer una guerra civil. Ya se dijo todo lo que debía decirse.

La disputa reciente tuvo la virtud de reunir de nuevo a la sociedad Nariñista que despertó de su letargo y prepara toda su batería para defender el honor de la esposa del prócer.

Se cocinan dos libros más que buscan editorial: el de Felipe Osorio Racines, de 86 años, descendiente del precursor por vía de su hija legítima Mercedes Nariño y el de Barón Ortega quien afirma que su libro sale por que sale para los 190 años de la muerte de Magdalena Ortega.

Doña Carmen está aburrida del tema. A estas alturas, que hagan y digan lo que quieran con el cuadro. Pero a mí nadie me quita de la cabeza que Nariño estuvo incomunicado muchos años. Magdalena pudo conocer a Jorge Tadeo Lozano y haberse enamorado. Pudo suceder .

Algunos nariñistas como Barón Ortega, dan partes de victoria: Logré detener la calumnia contra los Nariño Ortega en el Museo del 20 de Julio -cuenta-. Doña Carmen dejó allí su recuerdo: al presentar el cuadro, un empleado tranquilamente decía que Magdalena Ortega era la señora de Antonio Nariño que, a la postre le fue infiel. En cuanto lo supe fui a la academia de historia y también hablé con el director del museo para exigirle que acabara con eso.

Queda la sensación de que se toman el caso muy a pecho. Otro de los descendientes de Nariño, Antonio Montaña, piensa que sí. Lo oigo y me muero de risa. Realmente no me parece importante ni la teoría de doña Carmen, ni que alguien haya tenido un amante, menos hoy que todo el mundo lo tiene. Me parece una solemne tontería y no me ofende, es hasta divertido porque el marqués de San Jorge era un tipazo y algo como esto no le cambia nada a la historia de Nariño y menos a la historia colombiana. Si el retrato del camafeo fuera el del arzobispo, me parecería todavía más divertido , afirma.

FOTO/Carlos Julio Martínez EL TIEMPO.

Carmen Ortega dice que aún si descendiera de la esposa de Nariño, no se ofendería si su tatarabuela fuera infiel.

FOTO/Felipe Caicedo EL TIEMPO.

Se cree que la mujer del retrato es Magdalena Ortega. Los nariñistas piensan que puede ser María Tadea Lozano.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.