CELIOOO, LLEGÓ PROSPEROOO

CELIOOO, LLEGÓ PROSPEROOO

Celio es tan perezozo que para saber si está lloviendo, sin tener que pararse de la hamaca, llama a su perro a mirar si está mojado o no.

04 de abril 2001 , 12:00 a. m.

Celio es tan perezozo que para saber si está lloviendo, sin tener que pararse de la hamaca, llama a su perro a mirar si está mojado o no.

Pero si este opita es lento para hacer cualquier cosa, la imagen de perezosos que empezaron a coger los huilenses con él se regó en el país a velocidades astronómicas.

Por eso, preocupados por un estereotipo que no les conviene para nada, autoridades y gremios de ese departamento decidieron crearle la contraparte a Celio, personaje popularizado por el programa de televisión Ordóñese de la risa.

Esta semana nació en Neiva Don Próspero , quien llegó con todas las intenciones de desterrar del Huila al gordo y parsimonioso Celio .

Próspero es emprendedor, siempre va de prisa y lleva en su mano un portafolio, porque es un hombre de negocios. En su cuello, eso sí, luce un rabo e gallo (pañoleta roja anudada), como lo hacen los huilenses en época de San Pedro.

Celio se había convertido en un karma para los huilenses, pues ya en muchas regiones del país no los reconocían como opitas sino como celios . Entonces, comenzaron a buscar un antídoto. El año pasado, un grupo de jóvenes, liderados por el empresario Javier Cabrera, crearon a Emilio, una tortuga que según ellos representaba la constancia, la perseverancia y la paciencia.

Sin embargo, pensándolo bien, resultó peor la cura que la enfermedad, pues de perezosos pasarían a ser tildados de lentos . La idea no cuajó y se quedó en bocetos.

Se prendió el bombillo.

Luego de este fracaso vino la estrategia Opita Emprendedor , diseñada por el Sena Regional, que realizó una investigación para crear una nueva cultura. Así nació Don Próspero , también gordo pero trabajador, y vacunado completamente contra los riesgos de la pereza.

Segundo Salamanca, director de formación profesional y empleo del Sena, dijo que si bien hay una gran diferencia entre Celio y el hombre huilense, los estudios determinaron que el principal problema para el desarrollo del departamento es la poca o nula mentalidad empresarial de los opitas.

"Es necesario que los huilenses entiendan que el futuro se construye entre todos para borrar el lastre de Celio, personaje que ha subvalorado al pueblo opita", dice Salamanca-. "Ahora bien, siendo autocríticos, es cierto que aunque los opitas son alegres, sinceros, honestos, respetuosos, colaboradores y buenos anfitriones, en el momento de administrar un negocio les falta iniciativa, dinamismo y capacidad de proyección .

Esta es la gran misión que tiene Don Próspero , que está circulando desde esta semana por medio de 14 folletos que van insertos cada semana en el periódico regional La Nación. En ellos se propone la construcción de nuevos espacios que posibiliten el desarrollo integral de la ciudad, el departamento y la región para crear empresa o dinamizarla y así generar empleo.

Pura fama.

El estereotipo de los huilenses de perezozos, o incluso de ingenuos, no es nuevo en el país y no es la primera vez que un medio los caricaturiza. En los años 50 había un programa de radio que se llamabai Miércoles en Opitilandiai y que tenía un himno a la pereza:.

Opitilandia, la tierra bendecida, donde siempre se encuentra de almorzar; donde el fuerte guarapo nos convida, a gozar su pereza sin igual .

Cantemos en honor de los zancudos, cantemos a la anemia tropical, y alcemos en nuestros brazos peludos la hermosa bandera nacional .

Luego, dos décadas después los huilenses llegaron a la pantalla chica y apareció Eutimio Pastrana Polanía, en Don Chinche , quien era un mecánico, muy ingenuo, que vivía pensando en comida, pero trabajaba. Era un chicanero porque a pesar de su ignorancia se vanagloriaba de saberlo todo. Además de buen hijo y buen novio era un trabajador incansable , dice el actor que lo interpretó, Hernando Casanova, quien le resta importancia a la gente que considera que Celio es una ofensa.

No le veo problema a que se muestren como perezosos pues ese tipo de perezosos uno los ve en todas partes , dice.

Esto no fue problema hasta que apareció Celio . Su fama rebosó la copa de los huilenses, hasta tal punto que pasó de ser un chiste a un tema de gobierno.

Por esto, Don Próspero ha sido acogido por la Gobernación del Huila, la Alcaldía de Neiva, la Cámara de Comercio y el Comité Departamental de Cafeteros, e incluso por los alcaldes de los 37 municipios del departamento, quienes han organizado a sus comunidades en torno a esta nueva estrategia.

El alcalde de Neiva, Héctor Javier Osorio está convencido de que esta campaña va a resaltar las cualidades de los opitas en cuanto a honestidad y laboriosidad se refiere.

Y para que las nuevas generaciones no crezcan con el estigma de Celio , el programa hará énfasis en los niños de preescolar.

Tres hinchas de Don Próspero.

Aunque no tenían el gusto de conocer personalmente a Don Próspero , tres personajes huilenses, que con tesón le mamaron gallo a la pereza, opinaron sobre este nuevo símbolo opita.

Guillermo Plazas Alcid, ex ministro de Justicia.

Don Próspero nació para que no parezcamos tanto a lo que somos. Por lo menos en política, las percepciones son verdades así estén equivocadas, por eso se dice que para Don Quijote los molinos de viento eran gigantes. Tradicionalmente, existe la percepción de propios y extraños que nosotros los huilenses andamos a tres velocidades: despacio, más despacio y parados. Es bueno cambiar la percepción porque el opita es creativo, realizador, positivo y dinámico.

Jorge Villamil Cordobéz, compositor.

El nuevo símbolo es interesante porque va a traer motivaciones positivas para el huilense. Aunque Celio es un retrato mamando gallo de lo que era el huilense. Para la muestra un botón: en todas las ciudades del país nuestros antiguos moradores dejaron sendos monumentos arquitectónicos, pero el opita se conformó con una vida pastoril.

Jaime Lozada Perdomo,.

senador de la República.

Este nuevo símbolo pone a los huilenses realmente en la tónica de ser emprendedores, de pensar en grande y quitarnos el San Benito de Celio , que en mala hora nos crearon para hacernos ver como lerdos y perezosos. El dejo que tenemos al hablar no quiere decir que seamos poco amantes del trabajo. Históricamente, hemos dado muestras de ser personas honorables, honradas y trabajadoras.

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