COMPADRAZGOS PELIGROSOS

COMPADRAZGOS PELIGROSOS

Hay verdades que resultarían triviales si no estuviesen oscurecidas, entre nosotros, por supersticiones ideológicas. El ex presidente López Michelsen sabe despejar estas últimas y exponer con claridad las primeras. El otro día, en el foro organizado en el Jockey Club por Fenalco, dijo unas cuantas cosas muy ciertas a propósito de Colombia. Eran como un ABC para saber por qué hemos sido pobres y cómo dejar de serlo. Es obvio, para él y para Perogrullo, que los países paupérrimos son los que menos comercian, menos exportan y menos inversiones extranjeras reciben. Hasta hace muy poco, Colombia había sido un país cerrado sobre sí mismo. El Tibet de América Latina, lo ha llamado el expresidente. De ahí su empeño, cuando gobernó al país, en abrirlo a las inversiones extranjeras a través de los contratos de asociación. Ellos, y el rediseño de nuestras áreas marítimas, fueron las grandes obras de su administración.

26 de febrero 1993 , 12:00 a.m.

Los contratos de asociación vigentes son, quién lo creyera, más ventajosos para Colombia que los suscritos con las multinacionales petroleras por países comunistas como China, Vietnam y Angola. No obstante, hay quienes se empeñan en matar esta gallina de los huevos de oro: los guerrilleros, los mamertos, los populistas y el caciquismo regional. Todos ellos se suelen vestir de un nacionalismo tricolor, de corte africano, para tirarse al país creyendo defenderlo. Son los más vistosos especímenes del subdesarrollo tropical.

Para entender mejor las barbaridades que hacen y proponen, ningún ejemplo mejor que el de Cerromatoso. Esta compañía, que produce 47 millones de libras de ferroníquel por año y da trabajo a 700 personas (todas colombianas, salvo cinco extranjeras), es la tercera en el mundo. Sus socios son la Shell (52.3 por ciento) y el IFI (47.7 por ciento). Y la inversión depositada allí representa, a costo de reposición, 800 millones de dólares. Es tal vez el proyecto industrial más importante del país.

La empresa no despegó bien. Produjo grandes pérdidas en la década pasada, o en parte de ella, porque los precios del níquel se desplomaron en los mercados internacionales. Cuando volvieron a subir, a partir de 1988, Cerromatoso empezó a dar, por fin, utilidades: 25 mil millones de pesos en 1991, 15 mil millones en 1992. Y solo hasta el año pasado, después de esperas y reveses, los socios recibieron dividendos: el IFI, 3.473 millones y la Shell, 3.809 millones. No era excesivo (10 millones de dólares) para una inversión en libros de 300 millones de dólares.

Las regalías, que ascendieron a cerca de 4.500 millones de pesos, han sido distribuidas entre la CVS (Corporación del Valle del Sinú), Montelíbano y cinco municipios más de la zona del San Jorge. Es un huevo de oro depositado en un corral donde antes no había sino cuatro granos de maíz y unas gallinas famélicas.

Desde hace cuatro años, Cerromatoso intenta obtener autorización para montar un segundo horno eléctrico, que incrementaría su producción en un 50 por ciento. La obra, cuyo costo es de 135 millones de dólares, tiene asegurada su financiación. Es obvio, una verdad tan rotunda como un puño, que este incremento de la producción de ferroníquel resulta altamente provechoso para el país. Pero no faltan quienes quieren comerse la gallina de los huevos de oro.

Un hecho sorprendente: Juan Camilo Restrepo, excelente ministro de Minas y Energía, dejó la autorización lista en el escritorio de su sucesor. No la firmó por respeto protocolario. El presidente Gaviria ha manifestado, cuantas veces puede, su interés en el proyecto. Pero, inexplicablemente, el nuevo ministro Guido Nule Amín ha venido embolatándolo. Ojalá sus razones fueran sanas. Pero...

Pero, detrás de estos sucesivos aplazamientos, se mueven los hilos de la politiquería regional. El senador por Córdoba Salomón Nader, próximo amigo del ministro y cacique de la región, es el suegro del Secretario General del Ministerio de Minas y Energía, Rafael Anaya. El senador tiene un sólido apetito clientelista. Y Cerromatoso, en este sentido, es para él una gallina suculenta a la cual, hasta el momento, no ha logrado sacarle mayor tajada. No tiene cuotas políticas entre los 700 trabajadores de la compañía, que han sido seleccionados de acuerdo con las normas rigurosas de una empresa privada. El 60 por ciento de las regalías se quedan en la CVS, cuyo gerente es hermano de su rival político Juan Manuel López. El senador quiere caerle a Cerromatoso. Es algo así como una piedra en su zapato.

Cuando hay de por medio una multinacional, que no tiene defensa propia, es fácil levantar una polvareda nacionalista. Así, vestido de un noble propósito, el senador Nader exige para Córdoba, departamento que maneja como una finca suya, el 8 por ciento de las acciones de Cerromatoso y un aumento considerable de las regalías (15 por ciento para el segundo horno). En otras palabras, quiere cambiar unilateralmente las reglas del juego. Su Biblia es el libro Historia de un zarpazo, escrito por su colega Amílkar Acosta cuando era un activista del Moir. El senador Nader, bajo esta inspiración maoísta, sostiene que las reservas de níquel se agotarán solo dos años después de que la concesión revierta a la Nación. No es cierto, desde luego. Las reservas están calculadas en 1.638 millones de toneladas, de las cuales todavía quedará, después del año 2007, un 42 por ciento.

Estamos asistiendo a una interesada explosión de populismo nacionalista, el mismo que hizo desastres en México, Argentina y Perú. Que él sea expresado por el cura Pérez, por Aida Abella y unos cuantos congresistas, se puede explicar. Pero con cuáles de ellos hace causa común el ministro Nule Amín? Un absurdo convenio, suscrito por el ministerio con los senadores de Córdoba, delegaría virtualmente en estos y sus lugartenientes ( líbreme Dios!) las funciones de vigilancia y control de los contratos de asociación . Es el apague y vámonos. Y allá en el fondo, un caso de amiguismo.

Se cumplen así los temores del ex presidente López. La Shell parece decidida a abandonar el proyecto. Hay indicios de que replantea su permanencia en el país. Será este el buen servicio que nos va a prestar el ministro Nule Amín? Caben dos políticas contrapuestas: la suya y la del presidente Gaviria? Correrá Cerromatoso, por culpa de los politiqueros, la misma suerte del departamento de Córdoba? Entre los compadrazgos políticos, de región y de origen de su ministro, y los intereses del país, el presidente Gaviria va a tener que elegir.

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